Estuve hace unas pocas fechas visitando Guadalajara y
provincia, que ambas tienen mucho que ver. La visita dio mucho más de lo que se
podía esperar, hermosas realidades, por cierto, poblaciones muy bellas llenas
de historia, como son Siguenza, Atienza, Cogolludo, Brihuega, Cifuentes… y otras,
que conservan entre su historia más
reciente los destrozos causados por la Legión Condor que después de bombardear
Madrid y haber convertido Guadalajara la Roja en refugio de los madrileños que
huían, hubieron de sufrir el encono de la derecha en bombardear ciudad y
provincia.
Pero de lo que vamos a hablar hoy no se parece en nada al
trabajo de la piedra y el afán por destruirla. Tuve la suerte de encontrar en
un periódico local una pequeña colección de poemas tratando las relaciones y el
amor entre mozas y mozos. Con escenas de
bailes, cortejos, incipientes amores y cosas así. Y con cada uno, el recolector
de esa hermosa cosecha añadía un pequeño comentario para mayor explicación. Espero
y deseo que algunos versos les sean algo conocidos, pues no son otra cosa que
lo que el mozo enamorado dedica a su amada. Y eso se repite por doquier con
mejores o peores palabras. Ese estilo se encuentra en la poesía amatoria del
renacimiento español, y en adelante.
Repito a continuación esos versos de amor y desamor, que
van numerados y en negrita. Después de cada uno me he permitido incluir su
significado, o el que me ha parecido a mí.
1. Los
besos que yo te di no los borran otros besos,
porque esos besos besarán donde besaron mis
besos.
Aunque nacieras mil veces, y otras mil, te
bautizarán
en las aguas del Jordán con toda la Curia
romana.
Aunque te lavaras la boca una y mil veces mil,
aunque te pintaras la boca con mil capas de carmín.
Aunque te besen mil besos mil veces, mil veces mil,
besarán sobre los besos, los besos que yo te di.
No podrás
olvidarme jamás.
2. Quiéreme que tengo cabras
y también tengo cochinos
un gallo y diez gallinas
y una yunta de pollinos.
Exhibición
financiera.
3. Si queréis que os enrame la puerta
alma mía de mi corazón,
si queréis que os enrame la puerta,
vuestros amores míos son.
Si te empeñas en que ponga flores a tu puerta,
serás mía.
El poder de las flores y las ramas.
4. Las mocitas de estos pueblos
a pedir novio subían,
al Santo del Alto Rey
el día de romería.
Un novio, Señor, te pido,
aunque sea un holgazán
Que cuando sea marido
ya le haré yo trabajar.
Premonición o
humor.
5. Desde que tu padre supió
que hablábamos por la gatera,
de rabia mató la gata
y luego tapó la gatera.
A tu padre no
le gusto.
6. Aquel que más
suba al mayo
ha de tener gran ventaja,
cuando vaya a buscar novia
no ha de tener calabazas.
Hay que dejarse
ver.
7. Mis ojos se fundían con tus ojos,
en un gozo de miradas huidizas,
bajo el rubor nervioso de los párpados
que furtivos retornaban al relámpago del
bálsamo,
del beso de tus ojos y los míos
que huían vergonzosos de mirarse
y volvían presurosos de mirarse
y volvían presurosos a mostrarse
atraídos por imanes semi mágicos.
Con besos luminosos sin el tacto
te besé con los ojos de mi alma
en el rubor desnudo de tu cara.
Me besaste con el alma de los tuyos,
el primer beso que nos dimos sin tocarnos,
como besan las estrellas a los ríos,
como besan los soles a los trigos,
como se besan las estrellas y los astros.
Exaltación del
primer beso
8. San Antonio Bendito,
dame un marido que no ronque ni fume
ni beba vino.
Se explica por sí solo.
9. Catorce camisas tengo
y quince con la delgada.
La que se case conmigo
no le faltará colada.
La mujer como
ama de casa
10. Carmencita va a la fuente,
mucho tarda que no viene,
o rompió su cantarillo,
o muchos amores tiene.
Ojo con
Carmencita.
11. Si queréis que os enrame la puerta,
alma mía de mi corazón,
si queréis que os enrame la puerta,
vuestros amores míos son.
Clara
declaración.
12. A amor mal correspondido,
ausencia y olvido.
Solución práctica.