lunes, 9 de marzo de 2026

El Pelopanoja

 




Tras el “trabajo” realizado por el presidente alemán Adolf Hitler antes y durante la Segunda Guerra Mundial, matando sin tasa a ciudadanos hebreos, no importa de dónde fueran, el sentir general de los españoles sobre ese pueblo devino, fuera como fuere, en simpatía. Tal fue el número de judíos muertos y maltratados que cualquier persona hubo de cambiar su sentir a la vista de ello. Los españoles descubrimos, a espaldas del régimen franquista, la cantidad de judíos que, en distintos países, a veces en contra de sus gobiernos, habían destacado en cualquiera de las ciencias habidas y por haber. Parecía mentira que hubiera tantos músicos, escritores, pintores, científicos, banqueros también, claro está. Y que se habían desarrollado en ambientes difíciles, por no decir adversos. Pues bien, ese aprecio por lo judío, giró 360 grados en contra con la labor que llevaron a cabo en la reciente guerra de Gaza, o como queramos llamarla. Y ahora con el mismo gobernante, cuyo nombre ni quiero pronunciar, se emperran en otra guerra que quizás no tenga el desenlace que ellos desean. Estoy seguro de que, sea cual sea ese desenlace, van a tener bajas propias, menos que los iraníes quizás, pero si importantes como para convencer a sus ciudadanos.

Bueno, ya saben ustedes, a poco que me hayan leído, que, entre mis variados defectos, no está el de chulo, o atrevido; ese tipo de cosas que reflejan al que se expresa ante los demás siendo amante de la violencia o de la chulería, por ejemplo. Puedo expresarme tranquilamente si les digo que estoy satisfecho con el presidente del gobierno español. Y no por el conjunto de su labor en la política nacional, ni porque tenga buen tipo o sea más o menos guapo. A mí también me adornan esas virtudes, recuerdo cuando mi madre me repetía, qué guapo eres, hijo mío. Bien, se preguntarán ustedes a qué viene este comentario, así que les diré que ni más ni menos por el acierto que ha tenido negando al Pelopanoja el uso de las bases conjuntas para un uso claramente asesino. Su discurso del día pasado es un desecho de perfección, el que no han tenido sus colegas de la UE, que presiden países mayores que el nuestro y con mayor experiencia. Tras la matanza perpetrada durante la guerra de Gaza no esperábamos tan pronto otra demostración de infamia o falta de categoría moral, como queramos llamarlo. En ambos casos se ha producido el vil bombardeo sobre niños que no tienen culpa alguna, como no sea el haber nacido. También porque hace falta tener bastante valor, que no han tenido los demás, enfrentándose con el Pelopanoja en cuestión, porque nunca es fácil y sí muy arriesgado.

Hay una gran diversidad de maneras para calificar a ese individuo. ¿Hace así las cosas porque está un tanto tocado del bolo? ¿Es que una persona así puede tener la facultad de arrastre que es notoria? Se han dado suficientes casos de personas que se han levantado con países enteros, pero pequeños. Pero casos como el suyo y por dos veces es algo difícil. Y además siendo socio en esos asesinatos con el país que sufrió a mediados del siglo pasado una persecución a muerte por el gobierno nazi de Alemania. Si algo pudo haber aprendido de ese otro individuo, era esto, pero hay cosas que los perros nunca pueden aprender. El caso es que ahí nos encontramos a los herederos de las tres religiones que nunca supieron llevarse bien.

Conviene recordar que las tres mayores religiones del mundo provienen de una misma raíz monoteísta, a saber, por antigüedad, el judaísmo, el cristianismo y el islamismo, teniendo el mismo origen, el recuerdo de Abraham. Se las conoce como las religiones del libro, a saber, la Torá, la Biblia y el Corán, respectivamente. De modo que guerras entre ellas para ver cuál avanza más, no debe extrañarnos. Ayer se vio en la tele cómo rezaban el Pelopanoja y sus secuaces, cuadrilla de energúmenos de mucha juventud y poca educación, esa liturgia que tienen los evangelistas, que es una versión gringa del cristianismo.

Debemos preguntarnos también el porqué de ese ataque. Si recordamos que antes cayó Venezuela y ahora está a sus órdenes; si consideramos que China se abastece de petróleo entre Venezuela e Irán, va quedando claro, con el cierre del estrecho de Ormuz, que las fuentes de suministro chino de ese espeso líquido se ponen cuesta arriba para los orientales.

Nadie puede saber cuál acabará siendo el desenlace final de estos acontecimientos que el Pelopanoja ha puesto en marcha para incrementar su bolsillo particular; no pensemos que es por otro motivo relacionado con la mejora de su propio país, sino, repitámoslo de nuevo, su bolsillo particular. Lo que pase con su país le importa un diablo, como a los ciudadanos que le hacen reverencias, lo cual es incomprensible.

Apretémonos el cinturón y a esperar el devenir de los acontecimientos.




martes, 3 de marzo de 2026

Poesía natural

 



Estuve hace unas pocas fechas visitando Guadalajara y provincia, que ambas tienen mucho que ver. La visita dio mucho más de lo que se podía esperar, hermosas realidades, por cierto, poblaciones muy bellas llenas de historia, como son Siguenza, Atienza, Cogolludo, Brihuega, Cifuentes… y otras, que  conservan entre su historia más reciente los destrozos causados por la Legión Condor que después de bombardear Madrid y haber convertido Guadalajara la Roja en refugio de los madrileños que huían, hubieron de sufrir el encono de la derecha en bombardear ciudad y provincia.

Pero de lo que vamos a hablar hoy no se parece en nada al trabajo de la piedra y el afán por destruirla. Tuve la suerte de encontrar en un periódico local una pequeña colección de poemas tratando las relaciones y el amor entre mozas y  mozos. Con escenas de bailes, cortejos, incipientes amores y cosas así. Y con cada uno, el recolector de esa hermosa cosecha añadía un pequeño comentario para mayor explicación. Espero y deseo que algunos versos les sean algo conocidos, pues no son otra cosa que lo que el mozo enamorado dedica a su amada. Y eso se repite por doquier con mejores o peores palabras. Ese estilo se encuentra en la poesía amatoria del renacimiento español, y en adelante.

Repito a continuación esos versos de amor y desamor, que van numerados y en negrita. Después de cada uno me he permitido incluir su significado, o el que me ha parecido a mí.

 

1.   Los besos que yo te di no los borran otros besos,

porque esos besos besarán donde besaron mis besos.

Aunque nacieras mil veces, y otras mil, te bautizarán

en las aguas del Jordán con toda la Curia romana.

Aunque te lavaras la boca una y mil veces mil,

aunque te pintaras la boca con mil capas de carmín.

Aunque te besen mil besos mil veces, mil veces mil,

besarán sobre los besos, los besos que yo te di.  

       No podrás olvidarme jamás.

 

2. Quiéreme que tengo cabras

y también tengo cochinos

un gallo y diez gallinas

y una yunta de pollinos.

       Exhibición financiera.

 

3. Si queréis que os enrame la puerta

alma mía de mi corazón,

si queréis que os enrame la puerta,

vuestros amores míos son.

Si te empeñas en que ponga flores a tu puerta,

serás mía.

        El poder de las flores y las ramas.

 

4. Las mocitas de estos pueblos

a pedir novio subían,

al Santo del Alto Rey

el día de romería.

Un novio, Señor, te pido,

aunque sea un holgazán

Que cuando sea marido

ya le haré yo trabajar.

       Premonición o humor.

 

5. Desde que tu padre supió

que hablábamos por la gatera,

de rabia mató la gata

y luego tapó la gatera.

       A tu padre no le gusto.

 

6.  Aquel que más suba al mayo

ha de tener gran ventaja,

cuando vaya a buscar novia

no ha de tener calabazas.

       Hay que dejarse ver.

 

 

 

7. Mis ojos se fundían con tus ojos,

en un gozo de miradas huidizas,

bajo el rubor nervioso de los párpados

que furtivos retornaban al relámpago del bálsamo,

del beso de tus ojos y los míos

que huían vergonzosos de mirarse

y volvían presurosos de mirarse

y volvían presurosos a mostrarse

atraídos por imanes semi mágicos.

Con besos luminosos sin el tacto

te besé con los ojos de mi alma

en el rubor desnudo de tu cara.

Me besaste con el alma de los tuyos,

el primer beso que nos dimos sin tocarnos,

como besan las estrellas a los ríos,

como besan los soles a los trigos,

como se besan las estrellas y los astros.

       Exaltación del primer beso

 

 

8. San Antonio Bendito,

dame un marido que no ronque ni fume

ni beba vino.

        Se explica por sí solo.

 

9. Catorce camisas tengo

y quince con la delgada.

La que se case conmigo

no le faltará colada.

       La mujer como ama de casa

 

10. Carmencita va a la fuente,

mucho tarda que no viene,

o rompió su cantarillo,

o muchos amores tiene.

       Ojo con Carmencita.

 

11. Si queréis que os enrame la puerta,

alma mía de mi corazón,

si queréis que os enrame la puerta,

vuestros amores míos son.

       Clara declaración.

 

12. A amor mal correspondido,

ausencia y olvido.

       Solución práctica.


viernes, 20 de febrero de 2026

Cosas de la guerra (y 3)

 




La base legal para reclutar a los presos era un decreto de 28 de mayo de 1937 que establecía el derecho al trabajo de los prisioneros de guerra y los presos no comunes (los «presos rojos») y la orden ministerial de 7 de octubre de 1938 que establecía la Redención de penas por el Trabajo con la finalidad de conseguir «el fortalecimiento espiritual y político de las familias de los presos y de estos mismos» mediante «la ingente labor de arrancar de los presos y de sus familiares el veneno de las ideas de odio y antipatria». El promotor de la idea de la redención de penas por el trabajo, el jesuita José Agustín Pérez del Pulgar, la justificó así en La solución que España da al problema de sus presos políticos, publicado en 1939: «Es muy justo que los presos contribuyan con su trabajo a la reparación de los daños a que contribuyeron con su cooperación a la rebelión marxista», que sea el penado el que trabaje por el obrero libre, «que se supone que no ha delinquido contra el Estado y contra la sociedad..., ayudando a reconstruir lo que con su rebelión contribuyó a destruir. [...] No es posible, sin tomar precauciones, devolver a la sociedad, o como si dijéramos, a la circulación social, elementos dañados, pervertidos, envenenados política y moralmente, porque su reingreso en la comunidad libre y normal de los españoles, sin más ni más, representaría un peligro de  otro caso, según mi opinión, nos toca muy de cerca, pues su obra sigue en pie y ya no es perteneciente al franquismo, sino a todos los españoles, con la excepción de que aún residan en él un puñado de monjes benedictinos, que, a mi entender, se les debiera conceder una semana para que levantaran el vuelo sin más condescendencias. Y hablando claro tras los grandes sufrimientos de la guerra civil, el individuo que ganó la guerra, quiso construir algo realmente grandioso, con una basílica subterránea para que sirviera de osario y darle gracias a Dios – ¿cuántos dioses existen? -  una abadía y una columna que arañara las nubes; este complejo lo bautizó como El Valle de los Caídos. Como quiérase que esta parte nos toca directamente, recomiendo buscar en Wikipedia ese término, dado que hay una abundancia de información que justifica lo que la historia de este lugar supone para la ciudadanía española. Únicamente, conviene señalar que desde 2022, gracias a la Ley de Memoria Democrática, tiene el nombre oficial de Valle de Cuelgamuros, que es el nombre original de aquellos parajes. Se lo debemos al vigente gobierno, el mismo que, como en este caso, suele dejar las cosas a medias. Respecto a eso de los caídos, como es lógico, se refiere a los que se alzaron contra la República, legalmente constituida. Los otros, los republicanos, parece ser que no eran españoles.

Así que ese mamotreto arquitectónico se construyó entre los años 1940 y 1959, un período en el que España no tenía necesidades financieras, como podemos imaginar de cualquier país tras una guerra civil.

Según Epdata, fuente fiable, en el Valle de Cuelgamuros yacen registradas 33.833 personas, víctimas de uno y otro lado de la contienda, que, desde 1959 hasta 1983 fueron llevados en 491 traslados desde fosas y cementerios de todas la provincias de España, salvo Orense, A Coruña y Santa Cruz de Tenerife, para ser depositadas en columbarios individuales y colectivos. De los restos inhumados desde 1954 alrededor de 21.423 son de víctimas identificadas y 12.410 de personas desconocidas, según información del Ministerio de Justicia.

Pero, con todos los respetos a esta fuente, los que murieron trabajando durante su encarcelamiento en los primeros años, no figuran en estas listas documentadas. Es de suponer que aquellos desgraciados, mal alimentados y obligados a grandes esfuerzos, con tres años de guerra a sus espaldas, morirían a montones. Además, el destino previsto fue enterrar en aquel lugar exclusivamente combatientes del bando vencedor, pero siguiendo al Dr. Xavier López, de la Universidad de Barcelona, los alcaldes eran preguntados cuántos muertos de derechas constaban en el cementerio para llevárselos. Pero esos alcaldes, para dejar el cementerio con cabida, añadían algunos más que también eran cargados. Así, todos satisfechos, el cementerio más aliviado y el monumento lleno de huesos, y a veces de cráneos, que son más fáciles de transportar y el conteo siempre se hace por cabezas. Por supuesto, no se le preguntaba el sentimiento religioso a nadie; eso, después de muerto, nada importa. Teniendo todo esto en cuenta, 50.000 cadáveres puede ser una cifra bastante lógica entre ambos bandos.

Hemos visto quienes y cuantos pudieron ser los enterrados en el Valle de Cuelgamuros; ahora veremos quienes lo construyeron, desde el punto de vista empresarial, pues de mano de obra debemos circunscribirnos a lo comentado en los dos escritos anteriores sobre esta materia.

El apellido Banús nos apareció en el escrito anterior hablando de la reparación y mantenimiento de los ferrocarriles del norte. Mal no debió de irle, pues años después, ejecuta en Málaga una obra que todos conocemos, con puerto, muelles y apartamentos, el complejo que lleva su nombre.

Otro empresario de la época, Félix Huarte, navarro para más señas, que fundó la empresa Huarte y Compañía, que devino en OHL, ya en pleno período republicano consiguió la adjudicación de la Facultad de Filosofía y Letras de la Ciudad Universitaria de Madrid en 1935 por concurso público, terminó obras en los Nuevos Ministerios y otras, según datos aportados por el periodista Antonio Maestre. Terminada la guerra siguió trabajando para el bando vencedor, con el ventajoso sistema de contratación que nos es familiar.

Entre otras empresas trabajando en el Valle, encontramos a San Román, filial de Agroman que luego la absorbió. Una orden ministerial estableció el derecho a trabajar para los prisioneros de guerra, o Redención de penas por el Trabajo, con el fin de conseguir “el fortalecimiento espiritual y político de las familias de los presos. Arrancando de éstos el veneno de las ideas de odio y antipatria. El promotor de esta idea fue el jesuita José Agustín Pérez del Pulgar que escribió: “Es muy justo que los presos contribuyan con su trabajo a la reparación de los daños a que contribuyeron con su cooperación a la rebelión marxista” porque “No es posible, sin tomar precauciones, devolver a la sociedad,o como si dijéramos, a la circulación social, elementos dañados, pervertidos, envenenados política y moralmente, porque su reingreso en la comunidad libre y normal de los españoles, sin más ni más, representaría un peligro de corrupción y contagio para todos, a la par que el fracaso histórico de la victoria alcanzada a costa de tanto sacrificio.”

Es decir, un jesuita condenaba al enemigo vivo a acabar sus días en el duro trabajo, sin maquinaria, como testigos activos señalaron en su día, mal alimentados, mal vestidos y mal dormidos, mientras, eso sí, la peseta diaria que el Estado franquista pagaba como sueldo, iba a la caja de las empresas que los contrataban, mientras se suponía que con ese dinero se pagaba la manutención para los presos.

El desenterramiento se llevó a cabo finalmente el 24 de octubre de 2019. Los restos del que fuera jefe del Estado, fueron trasladados al cementerio de Mingorrubio, junto con los de su viuda Carmen Polo, cumpliendo así la voluntad de Franco de ser enterrado junto a su esposa fuera del monumento[24]​ y una reforma ad hoc de la Ley de Memoria Histórica aprobada en 2018 con la finalidad exclusiva de la exhumación. ​

viernes, 6 de febrero de 2026

Cosas de la guerra (2)

 




Todo lo que sigue a continuación lo he conseguido en una visita al Museo Ferroviario, sito en Azpeitia, Guipúzcoa, que solamente por el material que expone merece ser visitado. El Museo abarca todo lo se puede esperar, incluyendo la máquina herramienta con la que reparaban las piezas para el mantenimiento. Hay una colección de vagones y máquinas de vapor dignos de visitar, y aparte de todo esto se puede disfrutar de un paseo en una máquina de vapor mantenida en perfectas condiciones. La parte que yo les traigo relacionada con el aprovechamiento de trabajadores republicanos después de la guerra, es igualmente interesante. Veamos:      

El sistema de redención de penas por el trabajo, ideado para presos políticos, tuvo un carácter voluntario remunerado, y consistía en redimir días de prisión por días de trabajo. La reducción de condena era de un día por día trabajado, junto con el sueldo, de 2 pesetas diarias, que raramente se cobraba: en la mayoría de los casos el dinero no fue a parar al bolsillo de los trabajadores sino al de las autoridades y de las personas al cargo de los trabajadores forzados. El estado franquista no fue el único beneficiado de la aparición de trabajadores forzados. Ayuntamientos, diputaciones y empresas de todo tipo, especialmente las de construcción se vieron favorecidas por la aparición de la mano de obra esclava.

Desde el año 1944 trabajaron más de un centenar de “libertos”, llamados así los presos que habían sido ya indultados o que habían cumplido condena. Estos presos, al haber sido desterrados de su lugar de origen por la dictadura, y por tanto no poder volver a sus pueblos, se quedaron en Gernika manteniendo el alojamiento en un principio en Los Agustinos y pasando después a vivir mayoritariamente en las viviendas sindicales.

El Destacamento Penitenciario de Bermeo fue formalmente inaugurado el 21 de enero 1953. En sus primeros días, este centro de reclusión contó con 20 penados, ninguno de ellos identificado por el régimen franquista como condenados por participar en la “rebelión marxista”, aunque es probable que alguno de ellos cumpliera condena por motivaciones de carácter político.

A pesar de que el ferrocarril fue inaugurado y trabajaba a pleno funcionamiento, los hombres tuvieron que seguir trabajando en obras accesorias hasta dejarlo definitivamente terminado. Una vez terminadas las obras, los 30 presos que permanecían en el destacamento, fueron trasladados a otros centros en Madrid y Murcia, donde permanecieron trabajando para Banús Hermanos.

El horario laboral era de 8 a12 del mediodía, parar a comer y retornar al trabajo de 2 a 6 de la tarde. Finalizada la jornada, retorno al presidio, recuento, arenga, himnos, bajada de bandera y disfrute de un pequeño descanso antes de la cena. El recuerdo de todos ellos era el hambre que pasaban y que se paliaba con los chuscos y comida que, con discreción en plena obra, les facilitaban los habitantes de Gernika. Así, monótonamente, todos los días, excepto el domingo, día que era obligatorio acudir a misa.

Vestidos con buzos azules y un uniforme de color claro, los presos trabajadores laboraron en unas condiciones de seguridad e higiene lamentables. Es recordado en la localidad el ruido que producían al andar y llegar en formación debido a unos chanclos de madera que calzaban. Para mantener su higiene recurrían a una manguera de agua corriente en el patio del colegio

En resumen, los presos estaban sujetos a un sistema de explotación aprovechando esa mano de obra por una nimiedad de salario, manteniendo a esas personas con unos ranchos mínimos, utilizándolos para otros menesteres diferentes a los que estaban señalados, trabajar para empresas privadas que se aprovechaban de ellos, etc. La realidad de ese sistema no difiere de lo que se ha hecho a través de los siglos esclavizando personas que fueron personas libres: la esclavitud en el siglo XX.

La guerra civil española terminó en 1939, es decir, duró escasamente tres años. El 1 de abril de 1939, el Caudillo leyó: En el día de hoy, cautivo y desarmado el Ejército Rojo, han alcanzado las tropas nacionales sus últimos objetivos militares la guerra ha terminado.  Es decir, si interpretamos bien sus palabras, había un Ejército Nacional y un Ejército Rojo, el primero, eso, nacional, y el otro, pues eso, rojo y no nacional. Entonces a ese ejército foráneo había que tenerlo prisionero, y mejor, ponerlo a trabajar y que pagara las fechorías producidas. La responsabilidad de la guerra era claramente suya. La España nacional, la España sana hubo de levantarse ante los desmanes rojos: no había otro culpable que las hordas de izquierdas. Ahora tenían que pagar por lo que hicieron, eso es lo que vamos a tratar en la tercera y última entrega.

 

 

sábado, 17 de enero de 2026

Cosas de la guerra (1)

 




Estas líneas de hoy forman la primera parte de un conjunto de tres entregas con las que quiero poner de manifiesto lo que suele ocurrir durante o después de las guerras, que no es otra cosa que aprovecharse, por parte del lado que va ganando, para hacer algo que suele quedar para el futuro.

En esta primera entrega vamos a hablar de una película, basada en una novela de los años 42-43 del siglo pasado, durante la Segunda Guerra Mundial. El título es El puente sobre el Río Kwai, que muy posiblemente pueda ser recodada por algunos de ustedes. La historia se basa en el hecho de que el Ejército Japonés en su avance hacia Birmania se encontró con ese dichoso río que le cerraba el paso. A su vez, fuerzas inglesas estaban de retirada en esa misma orilla. El mando japonés discurrió que, utilizando aquella mano de obra joven podría construir el puente; además era mano de obra gratis. Pero no conocía el carácter británico, cuyo jefe alegó que la Convención de Ginebra le excusaba de hacer trabajo alguno estando preso. El Japonés puso a trabajar a los soldados ingleses y encerró a su homónimo inglés con el pesar de sus hombres. Estos, se negaron a trabajar en tanto su jefe permaneciera retenido en malas condiciones. Pero la obra no adelantaba hasta que, ¡oh!, el propio jefe inglés cambia de idea y todos los ingleses y él mismo, que conocía el oficio, aceptan trabajar en la construcción del puente, para satisfacción de todas las partes: Los Japoneses tendrán su puente y los ingleses demuestran su caballerosidad.

Esto venía a ser la situación en aquella orilla. Y en esto se basó la novela y después la película, que se estrenó en 1957 y tuvo un gran éxito. Yo, que soy de la cosecha del 46, la pude ver poco después y puedo decir que me gustó. Era una película muy entretenida, con los actores de moda en aquella época, y tenía una música que silbaban los soldados ingleses y que salimos todos del cine silbándola.

Y además, tiene una característica muy importante. Si volvemos al primer párrafo, aunque más de uno considere que me he pasado, el puente sobre el Kwai, existe en la actualidad y me permite escribir sobre un par de historias que vendrán a continuación. La primera versará sobre la utilización de prisioneros del Ejército Republicano en obras de un ferrocarril del norte, y la segunda sobre algo que conocerán mejor: la construcción del Valle de los Caídos, que tiene mucha más chicha.

viernes, 2 de enero de 2026

Derechos burlados

 










 Estas fotos tan mal hechas se encuentran a escasísimos metros de las fotos con las que he ilustrado los dos últimos articulillos. Es una pequeña parte de un parque ciudadano, que aún ofrece algún comentario posterior, pero no estoy seguro de que vaya a escribir sobre ello.

 

Pues bien, la primera foto, esa especie de bosque blanco trata estrictamente sobre la Declaración Universal de Derechos Humanos, la cual fue aprobada por la ONU en 1948: por primera vez se admite y se proclama que todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos, sin distinción de raza, sexo, nacionalidad y todo lo que quieran. Aquí se integran derechos civiles, políticos, económicos, sociales o culturales, el derecho a la vida, la libertad, la educación, el trabajo o a tener una vivienda digna. Cada árbol blanco contiene un recordatorio de tales derechos, incluido el de tener esa vivienda, además digna. Eso es el recordatorio que contiene la segunda foto.

 

Foto para la satisfacción de todos aquellos que luchan por esos derechos que conforman la paleta de colores para toda la humanidad. Entre sus contrarios puede contarse a los que piensan que se puede y se debe tratar de alcanzar un bienestar individualmente; la inmensa mayoría no piensa nada y busca, a ciegas, ese bienestar propio. Por otro lado, ese niño que nace en el lugar más recóndito de la más intrínseca selva del globo terráqueo, sería acreedor a cualquier derecho enunciado más arriba. Decimos sería porque no todos los países ni mucho menos, suscribieron esta Declaración, por lo que, en 1976, con la experiencia conseguida, se firmaron el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales. Pero aún el niño, al que hemos hecho mención, seguirá sufriendo, porque si bien en la actualidad, todos los países miembros de la ONU han ratificado, al menos, uno de los tratados básicos de derechos humanos, y el 80% de ellos han ratificado cuatro, todavía no se asegura que un niño desvalido tenga el mínimo necesario para subsistir.

 

Ya saben que, la Constitución Española, artículo 47, dice que todos los españoles tenemos derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada, etc., etc. También saben que la Constitución es fija y no se puede modificar, salvo que haya un acuerdo vía Congreso, que bien se ocuparon los herederos políticos del Dictador para que esos cambios fundamentales necesitaran una mayoría más que suficiente.

 

Produce cierta desilusión, cierta angustia, saber que todo quedará igual. Hemos de recordar que hace unos tres o cuatro años, cuando el gobierno español quiso implementar un impuesto de 2.500 millones de euros al sector bancario que andaba rondando los 30.000 millones de beneficios netos, respondió rápida la señora Botín advirtiendo de tal barbaridad y que eso hundiría la banca española. No mencionó que ella ganaba al año 13,77 millones de euros que suponían 226 veces más que el salario medio de sus empleados. Como es lógico el ejemplo de la banca es uno entre todos los sectores económicos nacionales; el afán recaudador de la clase alta y no tan alta, crece año tras año en tanto que millones de españoles han de apañarse con lo que humildemente ganen. Todavía esperamos aquellos 60.000 millones de ayudas a la banca que el ex presidente Rajoy, prometió que la banca devolvería; parece ser que no se han acordado. De otro lado, el año que ha acabado ha sido uno más de beneficios en Bolsa, que ha conseguido en su conjunto un 14% de revaloración. ¿Cuántos trabajadores en edad o jubilados invierten en ese mercado? Por último, otro mercado como es el del alquiler de la vivienda también ha conseguido ese último porcentaje de subida. ¿Hasta cuándo el alquiler que paga el trabajador en España seguirá mejorando el beneficio de los fondos americanos? Qué gran operación, a todas luces ilegal, fue vender a esos fondos varios miles de viviendas construidos para ir solucionando ese problema. Claro que la operación la llevó a cabo la esposa (Ana Botella, ex alcaldesa de Madrid) del que nos dice que “el que pueda hacer algo que lo haga”. ¿Se refería a eso?

 

Quousque tandem abutere, Catilina, patientia nostra?