miércoles, 25 de marzo de 2015

El accidente




Ayer hubo un grave y lamentable accidente de aviación. El dolor de los familiares de las victimas es algo que no podemos medir a menos que hayamos vivido una experiencia parecida.
A visitar el lugar y dar el pésame a las familias presentes, han acudido, Holande, Merkel, Rajoy y Mas, con sus consabidos séquitos. Todo ese dinero estaría muy bien empleado si sirviera, al menos, para dos cosas:
La primera, para que las conversaciones en la cabina de los aviones se graven en tierra en tiempo real; así tendríamos una idea más segura sobre las causas del accidente.
La segunda, para que las compañías de seguros pagaran las indemnizaciones inmediatamente; después, pueden seguir discutiendo entre ellas hasta la eternidad.
Mientras estas cosas no se arreglen –cosa que no me parece tan difícil, si hay voluntad- las mencionadas visitas nos las podrían ahorrar; no sólo ahorraríamos dinero sino, también, tranquilidad de espíritu.