Viendo
algunas imágenes del día, de la exhumación de Franco quiero decir, me han venido a la cabeza unas cuantas cosas que no logro entender
acerca de las creencias y prácticas religiosas. Vamos a ver si logro
explicarme nítidamente, contando con la buena fe y voluntad de las
personas creyentes a quienes no es mi intención molestar. Quiero,
simplemente, aplicar un poco de racionalidad, desde mi punto de vista, como es lógico.
He
visto que ha habido varias ocasiones con rezos y responsos por el
hace tiempo fallecido. He escuchado que se ha hecho cuando se le ha
sacado de la tumba, al introducirle en el coche funerario, en su
nuevo destino, etcétera.
Si
mi memoria no me falla, Dios es justo y, a la vez, misericordioso, y
nos prometió que con la muerte nada acaba, y que estaremos a su
diestra en el cielo por toda la eternidad gozando de su presencia.
Para los que no han tenido un comportamiento terrenal exento de
pecados su paso por el limbo es previo a lo dicho anteriormente, pero
también sabemos que lo del limbo ya no vale, seguramente por la
infinita misericordia del creador. Entonces, si creemos en lo
antedicho, tanto los justos como los pecadores tendrán un trato
parecido allá en el paraíso. Por consiguiente, Franco, que fue la
bondad personificada y un firme adalid de la verdadera iglesia (le
sacaban bajo palio, lo cual supone un enorme reconocimiento por parte
de la propia iglesia) hubo de ascender a los cielos en el instante
mismo en que acabó su periplo terrenal.
Siendo
esto cierto, poca falta le hacen más misas y rezos, como no sea para
pedirle que interceda por nosotros pecadores ante el altísimo, cosa
por otro lado, innecesaria, si creemos firmemente en la misericordia
divina.