lunes, 25 de octubre de 2021

Contra ETA se vivía mejor




Se escribe y se seguirá escribiendo sobre el décimo aniversario del alto el fuego de ETA y de la declaración, en boca de Otegui, en solicitud de perdón por los crímenes cometidos; cada uno importa, primero a la familia, después a los amigos y, finalmente, a todos; sobre si fueron ochocientos treinta y tantos, o cuantos son los que quedan sin aclarar y están impunes, es, para mí, asunto menor: no analizo los hechos cuantitativamente, lo que no quiere decir que me de igual una cifra que otra.


Han confluido estos días con el estreno de la película Maixabel, que recomiendo vivamente a los que no la hayan visto. También se ha escrito y se ha hablado mucho de esa película, cuyo trasfondo histórico siempre me llamó la atención a medida que íbamos conociendo la actividad de Maixabel Lasa tras ser nombrada por el Lehendakari Ibarretxe, Directora de la Oficina de Atención a las Victimas del Terrorismo del Gobierno Vasco, un año después de que ETA asesinara a su marido. Quiero remarcar esa decisión de Ibarretxe que hizo posible lo que ha seguido, e ignoro si eso era “el plan” al que él se refería de continuo; en cualquier caso, mis respetos.


Volviendo al inicio, el décimo aniversario del cese de la lucha armada ha sido recibido por la derechona española como si no hubiera sucedido. Es increíble que ellos sean de los que más, si no los que más, víctimas han tenido entre la clase política, pero, compréndalo ustedes, contra ETA se vivía mejor. Así que les ofrezco la lectura de una entrada que publiqué en este blog el 1 de marzo de 2014, que me parece mantiene su vigencia. Es lo que acarrea el uso político del terrorismo ajeno.


SÁBADO, 1 DE MARZO DE 2014

Contra Franco se vivía mejor











Desaparecido el dictador, a los pocos años, hubo gente, luchadores y activistas políticos, que no supieron adaptarse a la nueva situación democrática o pre-democrática. La escena política había cambiado, eran otras las reglas de juego y algunos no se encontraban a gusto. Ya no había a quién culpar, eran tiempos de construir, de dialogar; en suma, contra Franco se vivía mejor.

Hasta hace un par de años –aunque parezca que ha pasado un siglo- aspirábamos a que los de las pistolas y las bombas dejaran su locura asesina. No queríamos más muertos, más sufrimiento. Pedíamos que abandonaran su camino y emprendieran el nuestro. ¡Todas las ideas se pueden defender con la palabra, pacíficamente! ¡No más muertos! Que se presenten a las elecciones, que vayan al Congreso y que se sometan al juego democrático. Eso pedíamos. Pronto se vio, cuando entraron en ese juego, que para algunos eso ya no era suficiente. Llegó el alto el fuego y esos mismos vieron ahí una trampa Y siguen viéndola.

Yo tengo por Urkullu la misma simpatía que por Pons, Rajoy o el ministro del interior. Es decir, ninguna. Pero por Urkullu tengo respeto y me parece muy bien que haya acompañado a los mediadores a Madrid, que no les haya dejado solos en ese trance que algunos han orquestado para satisfacer a la galería. Por cierto, lo mismo que han hecho los otros con lo de las cuatro pistolas: satisfacer a su galería.

Ignoro si éste será un alto el fuego definitivo, ojalá que lo sea. Y que nadie ponga palos en las ruedas para que fracase. Pero me parece que, igual que pasó cuando lo de Franco, ahora hay algunos que tampoco se acostumbran. Que sienten que contra ETA se vivía mejor.



 

lunes, 18 de octubre de 2021

Pedro Sánchez




Cada vez que veo a nuestro presidente Pedro Sánchez responder a una interpelación parlamentaria, o dar un discurso en un mitin en donde deba explicar el sentido y la justicia de ciertas medidas sociales o políticas en general, me asaltan dos cuestiones. La primera es qué dirán algunos presidentes autonómicos de su partido. Porque, por poner un ejemplo, el de Castilla-La Mancha parece no tener mayores problemas en su tierra que el destino de la bandera española en Cataluña, amén de pedir el bono cultural para los festejos taurinos; algo parecido le sucede al de Extremadura o al de Aragón; la segunda cuestión que me asalta, sobre todo en asuntos sociales, es si realmente él mismo se creerá lo que dice.



No hay que olvidarse de que Sánchez gobierna porque la derecha estaba dividida y él supo verlo y aprovecharlo, apoyándose en el descontento generalizado que votaba a la izquierda y en los partidos periféricos, que aunque sean de centro derecha, no pueden apoyar a la derechona nacional. Sánchez es un socialdemócrata a la fuerza. Y tiene la suficiente habilidad como para aprovechar las medidas sociales tomadas como si fueran de su iniciativa, lo que le permitirá crecer a costa de los partidos que están a su izquierda. Aguantará sin dificultad la legislatura y cuando le convenga, adelantará las elecciones. Entretanto, se sacudirá el estorbo de los socio-populares que tiene incrustados en el partido y en las autonomías, para lo cual ya ha puesto a rodarse como ministras a futuras candidatas a presidentas de las autonomías; la última crisis ministerial parece tener claramente ese sentido. Y habrá que estar atentos a la conclusión del Congreso que se inicia cuando esto escribo, y donde parece que va a a conseguir una ejecutiva reducida, efectiva y a su medida, con el trampantojo de la asistencia de un tal Felipe González y algún otro de su ideario conservador.



Él va a lo suyo, con determinación y firmeza. Sabe hacerlo y lo va a lograr. Si las cosas le salen bien, que le saldrán, convocará elecciones en el momento oportuno para ganarlas y enfrentarse a un nuevo mandato, en una posición más sólida y más independiente que la que tiene actualmente.









lunes, 11 de octubre de 2021

El Rey




 

Todos estamos bien enterados de que la fiscalía del Tribunal Supremo (creo que es ésa) ha decidido dar carpetazo a las causas abiertas contra el Rey Don Juan Carlos I por supuestos delitos fiscales o de esa clase delictiva. Inmediatamente los de siempre han puesto el grito en el cielo porque ya no podrán verle ante un juez para mayor vergüenza y escarnio. Y digo los de siempre porque unos pocos, entre los que me cuento como habrán podido ustedes pensar a estas alturas de la lectura, estamos la mar de satisfechos.


Los que dejen la lectura en este momento ejercerán su derecho, pero nunca comprenderán que ante tamaña barbaridad no cabía otra solución que la que esos fiscales han tomado. Y por si acaso queda algún lector despistado o picado por la curiosidad, trataré de explicarme:


- España es una monarquía y el monarca es la mayor autoridad y nadie, en su sano juicio, puede atreverse a ir contra Él. Algo de culpa es suya, pues como es muy campechano, puede haber quienes crean que todo es posible en su presencia. Y no es así.


- Como monarca puede hacer lo que quiera, entre lo que cabe el cobrar unas comisiones a nuestros propios clientes. ¿Qué delito puede existir en que los saudíes le paguen cien millones o los que sean, aparte de lo que hayan pagado por el tren que les hemos construido?


- ¿En qué cabeza cabe que no pueda satisfacer sus deseos con una señora alemana, o que no pueda cazar elefantes? ¿Está prohibido?


- ¿Por qué no puede volver a España? ¿Qué autoridad puede impedírselo? ¿El Rey Don Felipe VI? ¿De dónde le viene a éste el derecho de ser Rey, a pesar de lo soso que es?


¿Qué broma es esa de buscarle un alojamiento, en casa de una hija, en un palacete del Patrimonio Nacional? ¿Es que está ocupado el Palacio Real?


En fin, hay tantísimas preguntas sin respuesta que no tiene sentido continuar. El Rey puede, por el mero hecho de serlo, hacer lo que le venga en gana, nos guste más o nos guste menos. ¿Quienes somos nosotros para juzgarlo? España es, como queda dicho desde el principio de este texto, una monarquía. Así lo dejó instituido aquél gran hombre que nos salvó de las hordas marxistas y judeo-masónicas, y ratificado en un referéndum en su momento. La figura del Rey, por muy campechano que nos haya podido parecer en algúna ocasión, es inviolable, no hay – gracias a Dios- poder temporal alguno por encima suyo. Está en la Constitución, que como todos sabemos es fija y da esplendor (esto me parece que no es de aquí) y no se puede modificar.


Hasta ahí podríamos llegar!


lunes, 4 de octubre de 2021

La isla bonita

 



En este texto pretendo resumir en cinco datos lo que me sugiere la dramática situación de la isla de la Palma, más un sexto dato que conviene no olvidar.


Dato uno: Los movimientos naturales de la tierra no son, nunca, buena noticia. Tanto si hablamos de terremotos que pueden provocar sunamis, como si lo hacemos de volcanes que, a veces, han destruido antiguas civilizaciones.

Por su parte, la huella humana deja constancia de su paso, sea por territorios ayunos de esos acontecimientos, sea por territorios que, como algunas islas, tienen su origen precisamente en movimientos telúricos.

De hecho, la humanidad no entiende de advertencias y crece por doquier; lo que llamamos el círculo de fuego del Pacífico aloja la población más pujante del planeta, y si antes el océano Atlántico fue el centro del mundo – después de serlo el Mediterráneo- ese centro lo marca actualmente el Océano Pacífico.


Dato dos: Las Islas Canarias son un buen ejemplo de ese vulcanismo habitado, con volcanes apagados (siempre supuestamente) como la caldera del Teide, la de Taburiente, la de Bandama o la de Montaña Roja, por citar solo aquellas que conozco, y con volcanes que, a veces, dan muestra de su existencia, como puede ser el caso actual. Con un clima muy acogedor, las islas afortunadas, incorporadas hace tan solo seis siglos al mundo conocido, no han sido capaces de satisfacer las necesidades de su población que se ha visto obligada a la emigración, principalmente hacia América. Esperemos no estar en la antesala de otra situación pareja, y los hechos actuales sean, lo antes posible, un mal recuerdo y el comienzo de una nueva etapa para los palmeros.


Dato tres: Semana y media de continuas erupciones, con el rugido siniestro del volcán asentado en lo más hondo del cuerpo, con un ojo puesto en su penacho de humo y fuego, mil pensamientos agolpándose todos a la vez en la cabeza, pensando en la casa que se ha perdido o en la que está amenazada, en los planes soñados que ahora no se cumplirán, mientras se barre el suelo de la calle de esa ceniza negra como la suerte, que lo invade todo, con esas manos que debieran emplearse ahora en el trasiego de las piñas en las plataneras, sintiendo sus cuarenta o cincuenta kilos a las espaldas que hacen brotar el sudor… esa vida, en definitiva, que tal vez no vuelva…


Dato cuatro: Con ese humor, hay que tener agallas para soportar que otras personas, de tez más pálida y manos más finas, hayan venido para obtener fotos y contar después a amigos y allegados, yo estuve allí, era impresionante, no nos dejaban pasar más adelante, era muy peligroso, pero verás la siguiente foto, se aprecia todo muy bien…

O ver a un palmero de pro, de nombre Bernardo, natural de Breña Alta, que está a barlovento, que ejerce de obispo de la diócesis tinerfeña, conocido por sus famosos desvaríos mentales sobre la homosexualidad, los jóvenes que te acosan y te provocan (¿nunca les ha pasado eso a ustedes?), y que se “coló” en la lista de la vacuna del Covid19, amén de otras lindezas propias de su educación y cultura, ver, digo, que este hombre congregó a su grey en el santuario de Nuestra Señora de las Nieves (que es la patrona de la isla) para pedir “a Dios que cese la actividad del volcán de Cumbre Vieja y se puedan salvar las viviendas que todavía no han sido devoradas por la lava”. Y, además, realizar su típico llamamiento a la solidaridad de todos, una solidaridad que, según ha dicho, se debe extender en el tiempo y no solo cuando el volcán esté activo.


Dato cinco: Lamentablemente, hasta la fecha el dios del obispo Bernardo no solo ha hecho caso omiso a su petición sino que, además, ha consentido que el río de lava destruya la iglesia de Todoque que estaba en su camino. Se especula con la posible dimisión del obispo en señal de descontento. Entretanto, el obispado se ha puesto al frente del “movimiento de solidaridad”, eso sí, en una forma meramente sentimental. De arrimar el hombro y el bolsillo, nada.


Dato seis: Y mientras todo esto sucede ante nuestros espantados ojos, por hablar solo de lo que ocurre cerca de la isla bonita, los cayucos siguen llegando a las islas orientales del archipiélago con su desesperada carga humana. Eso, claro, los que consiguen llegar, pues una decena diaria de personas, si podemos medir esto estadísticamente, se convierte en pasto para los peces.