miércoles, 23 de diciembre de 2020

Preguntas con respuesta





 

Todas las preguntas tienen respuesta, y a veces más de una, dependiendo de la persona a la que preguntemos. Las que ustedes pueden leer a continuación pertenecen a esa clase. Hagan la prueba, repitan la pregunta a amigos y familiares y compárenla con la suya propia; verán que variedad.

Empecemos:

Si el Emérito abandona el país, ¿sigue teniendo derecho a cobrar su retribución?

En qué contribuye el Emérito a la marca España?

El coronel (del aire) que es su machaca, recibe los fondos para las tarjetas black, y calla. A quién le debe lealtad este coronel, al Emérito o a España?

El Rey Felipe VI no tiene respuesta oficial a estas preguntas, ¿por qué se lo calla?

El mexicano en cuestión perteneció al núcleo duro de la Banca Goldman Sachs, además de haber amasado una nada modesta fortuna. Es decir, que no es un millonario pardillo – si hay alguno- al que le cae bien el Emérito y se arranca con unas donaciones gratis et amore. Se puede deducir que el dinero que él entrega ha de ser del propio Emérito o de Corinna. ¿Cuánto ganará este hombre en la operación?

El Emérito, según dicen los entendidos, ha prestado un servicio impagable a España como artífice de la Transición española; al parecer, los españoles no tuvieron ningún mérito. El servicio de los padres de la Constitución, con ser menor (según los mismos entendidos), fue también relevante, así como el de algunos políticos, pongamos como ejemplo a Santiago Carrillo – si, si, ya recuerdo lo de Paracuellos. Entonces ¿qué diríamos si a Santiago Carrillo se le hubiera descubierto en vida una cadena de actuaciones similar a la del Emérito? ¿Se habría pedido para él la restauración del garrote vil?

Hablando del Emérito, Ayuso le ha contestado a un diputado de Más Madrid que las leyes no son iguales para todos, aunque todos seamos iguales ante la ley. Y le ha preguntado que ¿qué se piensan, qué pueden compararse con Él?

El apellido del presidente de la Comunidad de Castilla-La Mancha ¿es Page o Paje?

Los gallegos entregaron forzados la propiedad del Pazo de Meirás a Franco, según confirma ahora Feijóo, y merecen, por tanto, recuperarla, según ha añadido. ¿Por qué no lo dijo hace 45 años cuando palmó el finado, o hace tres cuando se discutió este asunto? Esto es lo que se llama subirse al carro.

¿Qué pecados hubo de cometer la enfermera Isabel Zendal para ser condenada a prestar su nombre al hospital (o lo que sea)?

Si España está dentro de Madrid, o Madrid cabe en España, o lo que fuere que dijo Isabel Ayuso hace unas fechas, ¿tendría sentido que las vacunaciones empezaran por Madrid, como ella ha pedido? ¿no?

¿Es consciente Pablo Casado de que su doctorado en Harvardavaca no le librará del inmenso peligro que tiene en su Presidenta autonómica para su propia supervivencia como Presidente del Partido Popular?

El ultraje a la bandera no es libertad de expresión, y puede, por tanto, ser constitutivo de delito. El desear el fusilamiento de 26 millones de españoles, ¿es libertad de expresión? O dicho de otro modo, ¿vale más una bandera, por grande que sea, que la vida de un solo español?

Nos han dicho que esos militares en la reserva no tienen relación orgánica con los ejércitos, porque no son militares en activo. Ahora un chat de militares en activo defiende al grupo de los 26 millones de fusilados porque es “el sentimiento de muchos”. ¿Cambia esto las cosas? ¿Tienen libertad de expresión aquellos que dicen defender la patria, que se supone que es el país más la gente? ¿Cuántos muchos hacen falta para que sean mayoría? ¿Entraña esto algún riesgo para los 26 millones de fusilables?



jueves, 17 de diciembre de 2020

La eutanasia





 

El Congreso español de los Diputados ha legalizado la eutanasia, una ley garantista con posibilidad de volverse atrás. En recuerdo a este día hago públicos estos modestos ripios, recién escritos para recordar que no es obligatorio que los españoles la sigan; esta ley no obliga a nadie, somos libres para seguirla o no. Cada uno con su conciencia y sus ideas.




A la eutanasia.




Lo que tú eres, yo fui;

Lo que yo soy, tú serás.

Yo estas palabras leí

en un camposanto escritas.


Dentro, piedra, fotos, cruces,

panteones de pudientes,

esculturas ya sin vida

y muchas flores marchitas.


Yo no quiero ese futuro.

Que mis cenizas reposen

donde a bien tengan los míos,

con plantas, arbustos, hierbas,

que quiero ser la simiente

que permita que mañana

gracias a mí haya vida.

No se rompa la cadena,

que reposen mis cenizas,

en la fértil tierra de cultivo

de la que es parte mi vida.


Y al llegar la última hora

que cada cual elija

la manera de morir

y el despedir de su vida.


domingo, 13 de diciembre de 2020

El muro







                            ¡Evocas tantas cosas …!

                            Es tanto lo que sugieres

que no puedo nombrarte

sin ver tras mis pupilas

tus imágenes tristes,

tus hermosas imágenes.


Paredón, cierre,

perímetro, muralla,

demarcación, cárcel,

protección, vigía,

separación, defensa,

transgresión, altura.


Según mi ánimo, así te veo;

Según te mire así te nombro:

Clásico, gótico, barroco

o moderno.


A cada uno le das lo que te pide,

cobijo en la tormenta,

y en el amor refugio.

Eres macizo o ingrávido,

de sillería o mampuesto,

escalable o imposible,

(inalcanzable)

mas siempre apegado al suelo.


No pierdas tu vocación,

que para eso te han hecho,

pero no olvides que también volar puedes.

(Las hojas que te adoso

semejan una vela

y el aire ya te lleva

a las regiones etéreas.)


Así te veo ahora, viejo muro de piedra:

A tu costillar pegadas,

historias, poesías o ideas,

las mismas que creamos

cuando estamos a tu vera.



José Mª Pozas, San Sebastián, 17 de enero de 2007.



 

lunes, 7 de diciembre de 2020

Los quinientos

 




Mucho se está hablando y escribiendo sobre los manifiestos – para mí, son eso, manifiestos- de distintos tipos de militares en estos días. He de decir que, si bien me considero dentro de esos 26 millones de fusilables, no me siento personalmente amenazado. Ya lo he sido antes – pueden leer Historias de la puta mili, publicado en estas mismas líneas el pasado 27 de abril de este mismo año-, y nada ni nadie me ha impedido mantener una posición política propia con orígenes familiares en lo personal. De esa mili de que les hablo recuerdo que hubo un recluta que me pidió que le enseñara a leer y escribir, para poder optar a entrar en la Guardia Civil. Le dije que no, que para eso no le enseñaba; me he arrepentido siempre que lo he recordado.


Por lo demás, ¿por qué piensan esos firmantes y los que todavía no lo han hecho, que representan mejor que yo, y aman más al país en el que todos vivimos? Soy renuente a pronunciar la palabra España para no contribuir más al mal uso que ellos hacen de este vocablo. Pero soy español, por supuesto, tanto o más que ellos, aunque reconozca que haya otros paisanos que no se sientan españoles. Y pienso que si algunos de ellos pueden cambiar de opinión, será más por mi contacto que por las diatribas que ellos les dirigen. Y si no, la libertad es un valor, para mí, superior a cualquier otro; el amor no se consigue a la fuerza. Hablo y escribo en español, comprendo a los que eligen hacerlo en su lengua madre, y muchos de mis más felices momentos los paso cuando escribo, de modo que creo que hago por España más que los que berrean como ciervos en celo este común vocablo, mientras se envuelven en la bandera rojigualda para sentir la fuerza de la manada. Yo prefiero la bandera tricolor que representa la República, que fue vilmente derrocada para instaurar un régimen de terror, ignominia y corrupción que ellos se empeñan en mantener. Los valores republicanos suponen un plus en los conceptos políticos, morales y de ciudadanía que ellos nunca podrán apreciar.


Y esto me lleva a hablar del Rey. No del Emérito, cuyo desprestigio le pone fuera de toda crítica. Hay muchas opiniones en el sentido de que el Rey debiera intervenir en estos momentos para indicar a esos individuos la sinrazón de sus manifiestos. Yo no soy de esa opinión, porque, como también se ha dicho, no es su misión constitucional. Pero yo pienso que, vestido de paisano, como cualquier español, debiera salir al paso de esos desmanes, lo cual les dejaría con el culo al aire, y le daría a él y a la institución que representa una aureola de modernidad, de saber que España forma parte de Europa, una comunidad de Estados donde los fusilamientos son algo del pasado.


Y quizás lograra que PP y Vox reflexionaran, aunque esto sea realmente difícil, al necesitar para ese ejercicio facultades intelectuales que quizás no estén disponibles.
















sábado, 5 de diciembre de 2020

Matemáticas y octosílabos




 

En matemáticas, la teoría combinatoria nos enseña que el número de permutaciones o conjuntos diferentes que podemos obtener de una población o universo de tres elementos distintos tomados de tres en tres es el factorial del número. Y el factorial de 3 es: 3 por 2 igual a 6.


Máscaras, manos, distancia son la vanguardia de la lucha contra el Covid. Si aplicamos las matemáticas tenemos, pues, 6 títulos distintos, que podemos convertir en seis estrofas para un pequeño poema.


Veamos:

Máscaras, manos, distancia.



Máscaras, manos, distancia.

Mis manos miden distancia

a tu cara enmascarada,

que se aleja de mi cara.


Máscaras, distancia, manos.

La distancia de tus manos

separa de mi tu cara

que no veo por tapada.


Manos, distancia, máscaras.

Manos sin una mirada

que tú escondes al taparla

y mi cara se destapa.


Manos, máscaras, distancia.

Mis manos que te buscaban

quitándote la máscara

aunque tú no me dejaras.


Distancia, máscaras, manos.

Distancia que empequeñece,

que odia lo que acontece

y nos hace más humanos.


Distancia, manos, máscaras.

Distancia que yo deseo

reducir cuando te veo

y tu belleza enmascaras.



Ahora bien, he de confesarles que lo que me hubiera gustado escribir y en lo que me he inspirado, es lo que les ofrezco a continuación, extraído del Cancionero y romancero de ausencias, de Miguel Hernández, que dice así:



Llegó con tres heridas:

la del amor,

la de la muerte,

la de la vida.

Con tres heridas viene:

la de la vida,

la del amor,

la de la muerte.

Con tres heridas yo:

la de la vida,

la de la muerte,

la del amor.




José M.ª Pozas, San Sebastián, noviembre de 2020.





viernes, 27 de noviembre de 2020

Las autonomías




 

En la anterior entrada – Nos tienen envidia (2)- decíamos que lo correcto sería que todos los países de la UE tuviéramos la misma política fiscal y pagáramos según los mismos baremos. ¿Qué decir entonces de las diecisiete autonomías españolas?


Porque aunque esto del Wuhanvirus, durara unas semanas más, unos meses más, o unos años más – que todo puede suceder, aunque yo, optimista como siempre, me inclino por lo segundo o lo tercero- ya se justificaría abordar el asunto que hemos propuesto al inicio; y si a este virus, dure lo que dure, le siguiera otro, más o menos dañino, sería de todo punto imprescindible darle un repaso a ciertas cosillas que día a día se nos revelan sumamente importantes. Veamos:


España tiene un himno y una bandera que nos identifica de puertas afuera. Otra cosa es que el himno fuera cantado (si supieran los curas y frailes...) y la bandera, tricolor, pero eso no vamos a abordarlo ahora. Cada autonomía tiene su bandera y su canción, y eso no es grave. Tiene su parlamento propio, gobernado, solo o en coalición, por un partido político que puede ser el mismo que gobierna en España, o no. Hay asuntos transferidos y otros no. Y esta situación provocada por el Wuhanvirus – suena bien, ¿verdad?- nos ha revelado los problemas que pueden derivarse de esa disparidad. Me explico: cada comunidad autónoma puede organizar su sanidad como lo estime oportuno, y el Estado se reserva el correspondiente Ministerio de Sanidad que puede dictar unas normas, pero con un presupuesto que nada tiene que ver por su monto, muchísimo menor, con el presupuesto que cada comunidad destine a su sanidad que es decisión propia de cada una. Algo parecido ocurre con Hacienda. Las autonomías pueden modificar los tipos impositivos a su antojo, normalmente a la baja, como hemos visto hacer en la Comunidad de Madrid, renunciando a los ingresos de patrimonio y grandes fortunas estimados en unos 1,000 millones de euros anuales con la única condición de que esos contribuyentes se domicilien en los madriles; como si esos personajes tuvieran algún problema para cambiarse de domicilio. Pero imaginen lo que la sanidad madrileña hubiera podido hacer con esos 1,000 millones. Que por cierto, según un instituto de investigación económica valenciano, esa cifra se eleva a 4,100 M€ en el último año. En cambio la insigne presidenta de la Comunidad de Madrid ha exigido vehementemente – ella es así- al gobierno central recursos por 1,500 millones, sin dignarse dar cuenta de cómo y dónde los ha empleado. Imaginen lo que la sanidad madrileña hubiera podido hacer con esos millones de euros adicionales cada año. Se me ocurre pensar que quizás los miles de muertos en las residencias de ancianos madrileñas hubieran podido estar mejor atendidos y hubieran sido menos, ¿verdad? Todo esto al margen del daño fiscal causado a las autonomías de origen de esas grandes fortunas. ¿Será que los madrileños partidarios de esa discriminación fiscal son más madrileños que españoles? No puedo creerlo, con el uso y exhibición que hacen de la bandera rojigualda, pero como dijo Cervantes cosas veredes, amigo Sancho. Pensándolo bien, lo más seguro será que usen esa bandera como trampantojo; es lo propio de trileros.


Si somos un país, si tenemos una bandera, que para algunos es lo más sagrado que un español puede tener, aunque de momento no sea la tricolor, si tan español es uno de Madrid como otro de Pontevedra, sean naturales o de residencia, pienso que todos los españoles debiéramos pagar los mismos impuestos y tener los mismos derechos sanitarios para cuando llegue el siguiente virus, sea de Wuhan o de Wisconsin. Lo digo desde una comunidad en la que pagamos el impuesto de IRPF más progresivo de la península, y donde se paga Patrimonio y Sucesiones, pero donde las carencias (que aún y con todo hay y no son pocas) son menores que en esas otras tan neo liberales.


No se dejen engañar, amigos, exijan lo que es justo. Quitar impuestos solo beneficia a los que han de pagarlos. Los del común, ¿con qué podremos pagar los servicios públicos que se financian con impuestos?


lunes, 23 de noviembre de 2020

Humilde sillarejo





Traigo hoy a estas líneas un material distinto del habitual. No es la poesía algo que entusiasme a la mayoría, sea la de los lectores o la de los productores (yo no me considero escritor). Pero todos, unos y otros, hemos apreciado, al menos una vez en la vida, ambos géneros, poesía y prosa. La música acompaña, y escuchando ciertas canciones - en español, claro-, habremos tenido la felicidad de notar ese flujo de palabras que el cantante nos regala y habremos notado como concuerdan unas con otras: eso es poesía.

Hay poesía de varias maneras. Antes, se procuraba seguir ciertos métodos pausados, y según cuáles fueran se escribían coplas, sonetos, endecasílabos, etcétera; más modernamente se recurre a la poesía libre, no sujeta a tales normas.

Y los que no somos poetas nos agarramos a esta poesía libre, como náufragos al madero, y damos rienda suelta a nuestra verborrea...

Esto es lo que os ofrezco hoy; con la mente puesta en uno de esos muros costeros que habitualmente encontramos por doquier, he tratado de escribir un poema (así lo llamamos) esperando de vuestra benevolencia unas críticas amables.





HUMILDE SILLAREJO


Humilde sillarejo,

piedra sobre piedra, en seco,

sin ninguna pretensión,así te construyeron,

mirando un mar septentrional y áspero.


Vocación de medianero,

capaz de soportar los vientos cargados de sal y de hielo.

Erguido de humedades y de humedades seco,

secadero para redes, apoyo de los aperos.


Así te construyeron:

afán de eternidad del cantero

que piedra a piedra y en seco

levanta el lienzo.


Mas yo no tengo piedra, ni cemento, ni mortero,

me anima la ilusión de la palabra, la magia hueca del verso,

por eso en esta hora te nombro muro literario.

Muro literario sí, si permites que a tu vera juguemos,

recogidos y absortos, el juego eterno,

el eterno juego del verbo.


Palabra a palabra te alzo,

a tu sombra me cobijo,

y miro al mar, por si encuentro,

la inspiración que preciso.




José Mª Pozas, San Sebastián, 4 de enero de 2007.











 



 

lunes, 16 de noviembre de 2020

De la A a la Z (2)



Recomendable leer antes "De la A a la Z", del 14 de mayo de 2018 en este blog.


Es el hombre más rico del mundo, y según la cotización actual su empresa tiene un valor similar al del PIB de España, para hacernos una idea. Estudió informática en Princeton, y, como es típico en estos casos, instaló tres servidores con los que comenzó a procesar la información básica de los libros que quería vender a través de su incipiente negocio, en el garaje de su casa alquilada en Seattle. Corría el año 1995 y en dos años tenía 50,000 visitantes diarios interesados en comprar su lista de libros; a ese negocio pronto le añadió el kindle, un dispositivo electrónico para leer libros digitales. Ya en 1996 se reincorporó en Delaware, según podemos leer en Wikipedia. ¿Que quiere decir esto? Sencillamente que su firme voluntad de incumplir con el fisco americano era así de temprana; incorporar (de corporate) en el léxico empresarial hispano norte-americano, es la traducción directa de constituir. Constituir una sociedad en Delaware (el estado de acogida de Joe Binden, qué casualidad) no tiene otra finalidad ni sentido que el de no pagar impuestos. Su empresa vendía más libros que las demás juntas, y, lo que es más importante, con mayor beneficio unitario. Se compró The Washington Post, y varias cosas más, entre ellas la casa donde ahora vive, en Medina, un pueblo de unos 3,000 habitantes a media hora en coche de Seattle, donde también vive Bill Gates, pueblo que como recauda poco por sus impuestos municipales está pasando serios problemas económicos, a pesar del número de millonarios que allí habitan. Los ricos también lloran; o con tal de no pagar ni las tasas de urbana dejan que los más desfavorecidos de sus vecinos las pasen canutas, si el ayuntamiento no puede pagar ni la recogida de la basura.

En 2014, en Berlín, fue elegido como el peor jefe del mundo en el congreso de la Confederación Internacional de Sindicatos; los problemas con sus empleados se repiten por doquier. Ya no solo vende libros, ahora se le puede pedir casi cualquier cosa de entre las que existan, con tal de que su nombre esté entre la A y la Z. Si, estamos hablando de Jeff Bezos, quien a pesar de su apellido no tiene origen español; su empresa es Amazon.

Quien sí tiene apellido español y desciende directamente de españoles – republicanos por mas señas, ya me entienden- es Anne Hidalgo, que ya va por su segunda elección; la alcaldesa de París ha pedido a los parisinos que no compren en Amazon porque esto puede suponer la muerte de las librerías y del pequeño comercio de su ciudad.

Así que estamos ante la mayor empresa del mundo, la que menos impuestos paga (confieso que en este punto seguro que tendrá fuertes competidores), y la que puede acabar con algo tan vertebrador, desde todos los puntos de vista, como es el pequeño y mediano comercio. Éste se ha enfrentado ya a la libertad de horarios, que es uno de los puntos fuertes de los grandes almacenes y las grandes superficies, y se ha dejado gran parte de su energía en esa lucha. La batalla a la que se enfrenta ahora con empresas como Amazon le puede suponer su muerte definitiva, como dice la alcaldesa de París.

Comprar en Amazon es facilísimo; desde casa, sin moverte de tu butaca, para qué salir si, además, no tienes ni tiempo para ir de compras, esta vida no te da para más, etcétera, comprar, digo hasta los libros del cole de los niños, bien ordenaditos y con todo lo que necesitan los enanos…

¿Seremos tan imbéciles como para colaborar en esta extinción? Apoyaremos con nuestro dinero a estas empresas que no pagan impuestos? ¿Cómo se pagarán entonces nuestra educación, nuestra sanidad, nuestras pensiones?

No solo las librerías, también los editores de libros están descontentos por las condiciones que les pone Amazon y piden unas mejores. Pero pronto no tendrán fuerza alguna, porque no habrá un segundo Amazon al que puedan irse. Es decir, en estos mercados bilaterales, Amazon aprieta por los dos lados, a los suministradores en el origen de la cadena y a los detallistas en el último: se lleva el mayor bocado de las dos partes, para el exclusivo beneficio de sus accionistas. ¿Es esto lo que queremos?

Posdata: habiendo escrito este texto hace ya unos días, me encuentro en el día de hoy, 16 de noviembre, con la noticia de que Amazon va a abrir próximamente un nuevo centro de distribución en Oiartzun, a escasos 15 kms de donde esto escribo, en una parcela de una conocida empresa de transportes. No tienen problemas para crecer y cercarnos. 












 

jueves, 12 de noviembre de 2020

La vacuna y el dinero





No hay ninguna duda de que el anuncio de que la vacuna contra el covid-19 estará lista próximamente ha sido la mejor noticia que cabía esperar. El dinero, que como estamos hartos de escuchar, es cobarde, ha salido de sus refugios como potro desbocado y ha buscado ávidamente posicionarse en valores que mayormente estén relacionados con una solución final de la pandemia. Hasta aquí, todo normal. Dos noticias, una de hoy y la otra de ayer, en periódicos de total fiabilidad, me han llamado la atención, y es lo que quiero comentar en este momento.

El CEO (Chief Executive Officer, o sea el mandamás en la jerga empresarial) de Pfizer, que es la persona que vimos dar la noticia, ha ingresado en un par de días, los de la euforia bursátil, una cantidad en torno a los 4,7 millones de euros, al vender una parte sustancial de sus acciones en la compañía. El Insider trading, es decir, el negociar con información privilegiada está tan mal considerado que en algunos países es ilegal, y en otros, falto de ética. Yo no debiera vender activos bursátiles de mi compañía aprovechando el conocimiento que tengo de su evolución, como podría ser este caso. Aquí eso no ha ocurrido, y para que no ocurra, en Wall Street tienen una reglamentación para que el ejecutivo que quiera vender deje constancia de su intención. Así lo hizo nuestro hombre de Pfizer, hacia el mes de agosto. Pero me parece lícito pensar que, desde su posición, algo sabría acerca del desarrollo de los trabajos. Lo mismo hicieron algunos directivos de Moderna, que es otro de los laboratorios que están en la carrera. Y – esto me parece más sustancial- lo mismo ha hecho la vicepresidenta de Pfizer, es decir, su mano derecha, que se ha embolsado casi 1,5 millones de euros. ¿Lo hablaron? ¿Tuvieron ambos la misma idea y no lo comentaron entre sí? Piensen ustedes lo que quieran, pero espero – quiero decir que no tengo dudas-, por nuestro propio bien y el de toda la humanidad que el anuncio no sea un bulo; eso sería pasarse varios pueblos, como se dice coloquialmente.

En el juego de la bolsa a veces ocurre que las acciones de determinada compañía empiezan a subir; los que siguen la marcha del mercado se fijan y quizás comiencen a escuchar rumores que explican el movimiento, por lo que la subida de ese valor se acentúa . Cuando los que han comprado esos valores a los precios iniciales consideran que ya han ganado bastante, venden todo el paquete y realizan sustanciales beneficios. Unas veces han aumentado su cartera con acciones depositadas por los de a pié – es decir, ustedes mismos- en un banco, y otras han hecho que la propia compañía orqueste unos préstamos para financiar la operación, préstamos que se devuelven al vender. Pero fíjense que son los propios directivos de la compañía los que pueden hacerlo y ganarse un buen dinero extra. Por algo, esas prácticas se conocen como extracción de rentas, una manera sutil para no decir engaño y mangancia.

Los que parece que no son sospechosos de tales prácticas son los verdaderos artífices de la vacuna: un matrimonio alemán de origen turco, propietarios de BioNTech, que es la compañía que ha desarrollado el producto. De alguna manera, tienen un acuerdo con Pfizer, que es la que lo va a comercializar. Y la que va a ganar más dinero, claro.









sábado, 7 de noviembre de 2020

Nos tienen envidia (2)




Volvemos hoy sobre una entrada en este blog del pasado mes de julio, titulada “Nos tienen envidia”. Obviamente, los países del norte de Europa, miembros del mismo club al que nosotros pertenecemos, no nos tienen envidia. Hombre, podrá gustarles la paella, el vino, el clima y las playas y ... eso es todo.

Hace decenios se hablaba de la Europa de las naciones y la Europa de los Estados: se optó – como es lógico a efectos mercantiles- por lo segundo. Y se siguió hablando del Mercado Común Europeo, que era, en definitiva, de lo que se trataba: la consecuencia lógica de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero, la CECA, que había sido un escalón previo, ya en 1951. De modo que eso era Europa y eso quería ser, un mercado común: las transacciones interiores son de hecho más del 60% de las ventas medias de cada país integrante; el tercio restante se vende al resto del mundo.

Ese era el objetivo y se va cumpliendo. Por eso a la Europa industrial y tecnológica, la del norte, le interesará siempre un sur con capacidad de compra, y ello justifica los programas de ayudas regionales de las cuales se beneficiaba fundamentalmente el sur: el Norte aportaba dinero y el Sur lo recibía. Hace un par de años que España ha salido de esa condición y actualmente paga más de lo que puede recibir: somos contribuyentes netos. Ahora es el Este europeo el que se lleva los fondos al desarrollo. Al margen de la Política Agraria Común, el gran negocio de Francia, Alemania y Dinamarca, y del que España es un beneficiario menor pero no despreciable, la situación es, a grandes rasgos, la descrita.

De modo que puede seguir viéndose al Sur como un sumidero de ayudas, si no se quiere profundizar en los aspectos descritos más arriba; siempre habrá quienes lo hagan. Pero por el contrario, sí es cierto que podemos ver al Norte como poseedor de ventajas que no son en absoluto baladíes. En términos económicos es fácil comprender que estar en el corazón geográfico y económico de Europa tiene también sus ventajas. Se cifra en un 5% la ventaja comparativa en costes para la industria centro europea comparando con la periférica. Esto hará que inversiones extra europeas elijan esas ubicaciones, siempre más cerca de los mercados importantes.

Pero si además en esos países se sigue practicando el tax deal, es decir, la negociación fiscal de esas inversiones, la ventaja comparativa puede ser insalvable. Las multinacionales americanas por ejemplo, que se establezcan en Holanda, Luxemburgo o Irlanda pueden llegar a no pagar impuestos. Se ha calculado que esto supone una pérdida de más de 10,000 millones de euros anuales para los otros países que, como los del sur, no lo hacen.

Lo sorprendente es que este asunto que cada año va a más, que beneficia a las empresas y a los gobiernos que lo pactan, no se haya puesto de manifiesto en estas negociaciones. La necesidad de una política fiscal común resulta obvia. Europa no podrá avanzar en su cohesión si cada país mantiene la política fiscal que le apetezca. Es contrario a la disciplina del mercado, y a la idea de Europa. Ni nosotros debemos pagar menos impuestos que ellos en lo referente al IRPF y Sociedades, ni ellos seguir con esos pactos individuales con las grandes multinacionales.










domingo, 1 de noviembre de 2020

Dos retazos de octubre



Uno. “Que el mundo fue y será una porquería,...” es más que evidente, nos lo vino a decir el tango Cambalache de Enrique Santos Discépolo. Pero no se alarmen, no vamos a hablar de tangos, aunque aprenderíamos más y de manera más divertida, ni de Argentina. Vamos un poco más allá, pasando los Andes. Como dice la cueca, cuando p´a Chile me voy, cruzando la cordillera, late el corazón contento, una chilena me espera... Pues bien, los chilenos han hecho algo que no tiene explicación: han votado, con una mayoría de casi el 80% de los votos, modificar la constitución. La suya, me refiero, no la nuestra, que como sabemos es inmodificable y no se puede. Y si se pudiera, no estaríamos en el momento adecuado.

No es el momento, nos dicen siempre que se quiere hablar de estas cuestiones. Unas veces porque estamos en una época alcista (¿hemos tenido alguna?), y la podemos pifiar: dejemos que el ritmo se mantenga y no lo pongamos en peligro. Otras veces, la mayoría, porque estando todo tan rematadamente mal, lo que necesitamos es tratar de mejorar y dejarnos de tonterías: no es momento de cambios, los experimentos con gaseosa. Hubo una excepción, en la plenitud de la crisis anterior, cuando Europa nos obligó a cambiar el artículo 135, y en un día de agosto de 2011, Zapatero y Rajoy firmaron ese cambio tan necesario en dicho artículo, que garantizaba que el pago de los créditos e intereses de la deuda pública gozara de prioridad absoluta. Esto nos permitió endeudarnos para cumplir con esos pagos, y el sobrante para el presupuesto. Después que los bancos europeos cobraron todos los préstamos que nos habían otorgado, nos echaron en cara ese endeudamiento, sin perdonarnos un ochavo; y ahora han venido los holandeses y demás a decirnos que somos unos manirrotos.

Dos. Gestionar la cuenta de Twitter de un personaje público ha de tener su aquél, salvo la de Trump, por ejemplo, que arrojaría por la borda todo el trabajo que otra persona hubiera hecho por él. Esperanza Aguirre tampoco es alguien que se deje gobernar, pero se podrá razonar con ella y convencerla. Pero llevar la cuenta de su perro, o perra, Pecas, ha de ser algo aparte. No es una persona, señores, es un perro, y has de meterte en sus zapatos para poder acercarte a su inteligencia, sus sentimientos, sus ideas, por primarias que sean. Ha de ser un trabajo ímprobo, de tal exigencia que la persona que lo lleve a cabo puede sufrir problemas mentales severos. La Presidenta de la Comunidad de Madrid hizo ese trabajo, de modo que si somos comprensivos con ella disculparemos muchos de sus gestos, sus poses, sus ideas y sus acciones.

Además ha sabido rodearse de personas igualmente brillantes. Uno, es su jefe de gabinete, Miguel Ángel Rodríguez (MAR) que fue jefe de prensa de Josemari Aznar y alcohólico conocido; el otro, Enrique López, su consejero de justicia, y ex magistrado del Tribunal Supremo y de la Audiencia Nacional, y como el anterior, también alcohólico; genovés, no de Génova, Italia, si no de la calle de Génova, Madrid, sede del PP, o sea de los que garantizan la independencia del poder judicial. Su Consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero, más político que médico, destaca por su mirada penetrante cargada de inteligencia, cosa en la que compite con el Vicepresidente Ignacio Aguado, otra lumbrera.

No tiene, por tanto, nada de particular el hecho de que con tales mimbres - con estos bueyes tenemos que arar, que decía aquél -, algunos tilden de Estado Independiente Asociado de Madrid a la estructura política que la tal Isabel Díaz Ayuso (¿sabrá lo que su segundo apellido quiere decir?) está pretendiendo montar. Hay mucha gente que se pregunta cómo los madrileños pueden votar a ese partido y a esa mujer – yo soy de los que piensan que si hubiera elecciones en estos momentos las volverían a ganar. Y hay algunos otros, entre los que me incluyo, que nos preguntamos cómo pudieron hacer las cosas tan mal los anteriores para que se produjera el cambio, aunque fuera con nocturnidad y “tamayazo” incluidos.

Lo dicho, con estos bueyes tenemos que arar. Suerte para los madrileños.


 

martes, 27 de octubre de 2020

Contaminación acústica (3)

 Este texto ha aparecido en el número de octubre de la revista OPMachinery.


Continuando con esta cuestión del, a todas luces, excesivo ruido, es preciso recordar que si bien, como decíamos en el anterior comentario, hay reglamentaciones que tratan de controlar y reducir su emisión, las hay también que consienten su emisión hasta límites indudablemente insoportables y dañinos.


La documentación técnica que identifica cualquier modelo de motocicleta, turismo o camión señala múltiples detalles, entre ellos su emisión sonora, y si un agente de la autoridad de tráfico la inspeccionara para ver si algo ha sido modificado, seguramente lo encontrará todo en regla. El Ministerio de Industria habrá aprobado ese nivel sonoro presionado por el fabricante, que quiere fabricar lo que el mercado pide; es decir, ruido a tope. Esas motos que hacen un ruido similar a las de carreras han de producir a su dueño una satisfacción especial. Como a ese propietario de un coche americano de época con tropecientos caballos relinchando todos al unísono. ¿Qué sentirán esos individuos al notar que todas las miradas se vuelven hacia ellos? ¿Es posible que pueda existir gente tan estúpida?


Así que el gobierno debiera estar pensando en autorizar solamente las carreras de motos y coches equipados con motores eléctricos, totalmente silenciosos y no contaminantes. Y que se valorara la pericia de sus pilotos para consumir cada vez menos combustible, que todos los vehículos participantes llevaran la misma carga en sus baterías. Cosas así. Además de fijar un plazo máximo de cinco años para que todos los vehículos públicos, que circulen solo en ciudad, sean taxis, autobuses, ambulancias, camionetas de reparto o camiones de la basura, y en general todos los artilugios rodantes urbanos sean exclusivamente eléctricos. Esto llevaría a los fabricantes – al ser este mercado tan amplio e importante- a apresurarse en su carrera por los medios de transporte silenciosos y no contaminantes.


Y aprovechando que la lucha contra la pandemia está limitando los horarios del llamado ocio nocturno, cuando salgamos de ésta, habría que seguir con una limitación, digamos, hasta las diez de la noche, pero con un cierre total y absoluto a las doce. Y si se han de respetar los after hours habría que habilitarlos fuera de los núcleos urbanos, en parajes donde no hubiera habitantes a diez kilómetros a la redonda. No molestarían a nadie y los taxis tendrían un mercado asegurado.


El colmo es que los trenes interurbanos terminen sus servicios hacia la medianoche, y se hayan instaurado otros servicios nocturnos para que la muchachada puede volver a casa en un medio público después de una noche de farra. A la gente que aborda estos trenes en el centro de las ciudades para volver a sus barrios de residencia, es imposible – y normalmente muy poco aconsejable- pedirles que bajen el nivel de sus gritos y cánticos; ellos vuelven seguros a sus casas en tanto los vecinos de las estaciones han de soportar esos ruidos de madrugada. Sencillamente, no tiene sentido, se mire por donde se mire.


En un comentario anterior hablábamos de las ruidosas plazas durante las fiestas patronales. Esto pudo tener una explicación en los tiempos en que la gente no salía de sus pueblos y había que proporcionarle (ya saben, pan y toros) un poco de diversión. Pero ¿qué sentido puede tener hoy en día en las ciudades actuales, mantener fiestas patronales con verbena incluida en los barrios, por el hecho de que tengan la advocación de un santo o simplemente porque siempre se han realizado? ¿Alguien me puede explicar la razón de que exista la figura de un concejal de festejos? Por no hablar de los fuegos artificiales, que en el 99% de los casos son repetitivos, aburridos y, sobre todo, molestos.


Y para terminar, en las ciudades nos encontramos cada vez más frente a una nueva fuente de molestias, como los pisos que se alquilan a estudiantes o a los inmigrantes. Sus ruidos se deben a la poca educación, nunca al hecho de la juventud de unos o a la diferencia cultural de los otros.


martes, 20 de octubre de 2020

Angus Burger


 

Obtuve la foto que ilustra esta entrada de hoy en el comedero de la zona de servicio de la autopista del Ebro, sita en Tudela (Navarra). Me llamó la atención el hecho de que la carne de una hamburguesa fuera Angus. Y más aún que se ofreciera a un precio tan bajo, en torno a los 5,5 euros por una hamburguesa de 220 gramos, lo cual llevaría a un precio de 25 euros en total por el kilo de la carne, más el tomate, el queso ahumado, las patatas, el pan y la preparación. Digo tan bajo porque la carne lleva la apelación de Angus de Nebraska, aunque en la parte superior diga solamente Carne de Nebraska, que no es lo mismo. Veamos lo que esto puede significar:

La raza vacuna conocida como angus es muy apreciada entre los amantes de la carne, como lo son también las carnes de vacas Hereford, o las llamadas limousinas o las charolesas; esto, internacionalmente: en España tendríamos que hablar de otras razas, más o menos igual de buenas pero sin tanto pedigrí. Esta angus procede de la zona de Aberdeen, Escocia, donde tuvieron la vista de mantener la genealogía correspondiente. Gracias a esto, sabemos que dos novillas y un semental fueron enviados a Estados Unidos en 1878, y admitamos que dejaron su progenie en Nebraska. Igualmente, países donde hay una vasta descendencia de este ganado son Argentina y Uruguay. De modo que los vocablos Nebraska y angus comenzaron a conjugarse juntos. Pero hay que saber también que a su vez Angus es el nombre de una especie de asentamiento que fue fundado hacia 1867, pues cien años después, en 1967, para celebrar el centenario de dicho asentamiento, se construyó una casita de argamasa, de la cual en 2006 quedaban de pie un trozo de pared y una ventana. Aquél asentamiento debía su nombre a un tal J.B. Angus, del que sabemos que era ferroviario. Así que ya ven ustedes, si no hay un certificado por medio – ya saben, de Denominación de Origen Controlada-, de cualquier trozo de carne puede decirse que viene de Angus, Nebraska, o de la dehesa más cercana al sitio de residencia de ustedes, amigos míos, lo cual no quita para que pueda ser una buena carne, e incluso excelente. Por decirlo de otra manera, ni toda la carne angus procede de Nebraska, ni toda la carne angus está certificada.

Hace ya unos treinta años, la cadena Burger King comenzó a ofrecer esa carne en sus hamburguesas, lo llamó Angus Burger, y al poco fue seguida por McDonald´s. No podemos poner en duda que esas compañías (y las demás) nos vayan a dar gato por liebre. Ahora bien, no me parece aconsejable consumir carne picada si no se tiene una fe ciega en el carnicero, así que sin conocerle… Y por otro lado, ¿ustedes harían picadillo de un solomillo de una buena carne de vaca criada en España? Pues eso. Seguir a ciegas los hábitos alimenticios de países menos desarrollados que el nuestro en esa materia me parece de lo más estúpido. Coman ese solomillo o ese entrecot bien asado, y no abusen nunca de la carne, aunque sea buena. Y si les gusta el queso, aprovechen la infinita variedad de los elaborados en nuestro país. Y no lo mezclen con la carne; saboreénlo por separado.

























martes, 13 de octubre de 2020

El Hermano Francisco

 


La Iglesia no deja de ser fuente de noticias. Si hablamos de la sección española de esa Internacional con vocación eterna, normalmente nos encontraremos con noticias poco edificantes. En cambio las que vienen de la sede central, tienden en los últimos ocho años, para ser precisos, a ser esperanzadoras.

Fue en 1891 cuando el Papa León XIII publicó su encíclica De rerum novarum (Sobre las cosas nuevas, literalmente) en la que hablaba de la nueva situación social que el incipiente sistema capitalista originaba. Cierto es que lo que refleDickens en sus novelas, por poner un ejemplo, o las ideas de los llamados socialistas utópicos, y en general los movimientos obreros con sus organizaciones sindicales, contaban ya con decenios de existencia; Karl Marx, el mayor estudioso de aquél capitalismo, había publicado su obra fundamental, titulada precisamente El Capital, en 1867. Quizás por todas estas cosas, resumidas en el auge que venía tomando el movimiento obrero y las repercusiones que pudiera acarrear a su propia organización eclesial, fueran la razón de tal encíclica. De todas maneras pudo significar una sensibilidad nueva para la época. También hay quien dice que motivó la creación de los partidos de base cristiano demócrata; bueno será notar que en España nunca ha habido un partido demócrata cristiano como tal. Por algo será.

En el otro lado del tablero político social, la Primera Internacional fue creada en 1864 y tras diversas peripecias que no vienen al caso, se refundó en 1889 como Segunda Internacional, siendo ya básicamente socialista. Estableció el 1º de mayo como día del trabajo y el 8 de marzo como el de la mujer trabajadora. Continuó hasta 1916, y tras la revolución rusa se separaron los partidos comunistas dando lugar a la Tercera Internacional que duró hasta la segunda guerra mundial. Supuestamente, la Segunda continúa siendo la de los partidos socialdemócratas.

Pues bien, si observamos el devenir de ambos bloques ideológicos, el de derechas y el de izquierdas, veremos que ninguno ha sido capaz de cabalgar la fiera. La democracia cristiana porque salvo casos concretos, como los llamados “curas obreros”, o el apoyo que sectores eclesiales han prestado al movimiento cooperativo que, no lo olvidemos, pone la dignidad del trabajador en primer lugar y no la mera propiedad de los medios de producción, poca cosa ha hecho; no en vano, ya declara que su objetivo no es de este mundo, y antes bien, se ha sentido cómoda con la evolución que ha tenido el sistema económico y la distribución de la riqueza. La izquierda, porque la mayoría de los partidos socialdemócratas han jugado la misma partida que sus adversarios, y los más escorados a la izquierda, a pesar del secular enfrentamiento directo contra el capital, no han cosechado sino fracaso sobre fracaso: tal ha sido la fuerza del adversario.

En los tiempos actuales, las políticas de Margaret Thatcher, la caída del muro de Berlín que descubrió la desnudez que había dentro, y, sobre todo, la desregulación económica propagando la financiarización de la economía globalizada, han alumbrado una nueva realidad, alejada de la anterior, en la que la contención salarial y la extrema desigualdad han dibujado un nuevo capitalismo cuyo poder no tiene parangón con nada de lo históricamente visto. Nada ni nadie resiste el empuje de este nuevo capitalismo cuyo poder sobrepasa el de los Estados, y ni tiene una sede social que pudiera ser asaltada por hordas de luchadores famélicos, ni banco en el que estén depositados sus fondos. Nada ni nadie puede soñar con acabar con su poder, los Estados están intervenidos y sometidos y no hacen otra cosa que facilitar ese crecimiento a costa de los ciudadanos, que ni siquiera tienen consciencia de lo que les ocurre. Los avances tecnológicos, de los que ese poder omnímodo se ha apropiado sagazmente, constituyen su línea de defensa, en tanto la ciudadanía se conforma con el consumismo desaforado y los juegos que las redes sociales – también en su poder, claro- proporcionan.

En esta tesitura, el Hermano Francisco, que oficia de Papa, ha publicado una encíclica que indaga en esta nueva sociedad, y aunque este Papa se merece un respeto, me parece lícito que nos preguntemos si no responderá a una motivación como la de León XIII. Es decir, obedece a un genuino interés por la sociedad, o responde a una especie de autodefensa como aquella. Su publicación ha pasado totalmente desapercibida, silenciada en los medios que, como mucho, le han dedicado unas líneas.

Me hubiera gustado asistir a la mesa de redacción del diario ABC (católico a machamartillo), mientras se discutía – si es que se discuten esas cosas- qué espacio darle a la noticia. ¿Ustedes qué creen?