viernes, 22 de diciembre de 2023

Vocablos para Palestina

 






Abuso, aniquilamiento, ahogo, angustia, apretura, asesinar (en masa) avasallar, congoja, despotismo, destruir, devastar, dominación, esclavitud, espanto, exterminar, genocidio, horror, limpieza (étnica), masacre, matanza, miedo, ocupación, pánico, pavor, presión, represión, sometimiento, subyugar, sumisión, terror, tiranía, tortura, vejación, …


Seguramente habrá más vocablos, sean infinitivos, participios, sustantivos, adjetivos o de cualquier forma gramatical que puedan aplicarse a lo ejercido por los nazis contra los judíos y otras etnias en la época del Tercer Reich en Alemania. Poco corazón habían de tener los que vivieron aquellos tiempos para no sufrir como propios los sufrimientos del pueblo judío.


Pero no tengo ninguna duda de que los mismos encajan a la perfección en lo que ejercen actualmente los judíos contra los palestinos en Palestina. En Alemania, había alemanes que no estaban de acuerdo con lo que pasaba; en Palestina también hay judíos que no son sionistas, es preciso reconocerlo. El objetivo final de los sionistas es apoderarse de toda la tierra “prometida” (¿prometida por quién? ¿estamos en una guerra de religión?), desde el río Jordán hasta el mar Mediterráneo para vivir solos en esa tierra, aunque eso implique acabar con todo tipo de presencia humana que ellos consideren ajena.


Los que no tenemos nada que ver con los unos y los otros, aunque sea solamente por criterios morales y de justicia, debiéramos tomar partido por esa justicia y esa moral, y, como mínimo y entretanto, no reconocer al Estado de Israel y, por supuesto, dejar de proveerles de armas que nosotros fabricamos.











viernes, 15 de diciembre de 2023

120.000 visitas

 




Pues sí, aunque parezca mentira, este modesto blog que empezamos – y digo empezamos porque sin vosotros yo no habría hecho nada – allá por el mes de junio de 2011. He de decir que mis escasos conocimientos en estos menesteres me llevaron a perder el resultado de aproximadamente un año; de cualquier manera estamos hablando de doce años y medio publicando entradas, como se dice en esta jerga. Y en este período este blog ha recibido de todos vosotros más de 120.000 visitas, que se dice muy pronto. En algunos casos os conozco perfectamente, en muchos más no tengo ni idea de quienes sois, y tampoco si repetís o no. Imagino que habrá de todo. Por mi parte he aportado casi 500 entradas – articulillos me gusta llamarlas – que han generado 200 comentarios, entre los vuestros y los míos. Ni qué decir tiene que me gustaría que esa cifra fuera mayor, pues es lo que hace el blog más interesante al hacer múltiples las ideas. Repito que no es preciso que los comentarios sean nominales; nadie, empezando por mí, tiene manera de enterarse de quién escribe, sin embargo las distintas opiniones son lo interesante, y cuantas más, mejor.


Así que muchísimas gracias por dar vida a este blog, y salud y fortuna para todos.


Y como agradecimiento, os adjunto una pequeña reseña de una película que vi anteayer y que no merece que pase sin ser vista. Su título es


El viejo roble


Títulos como este son frecuentes en los viejos pubs ingleses que tienen la virtud de mantenerse como el primer día. El pueblo en el que The old oak, se sitúa está cerca de Durham, en el nordeste de Inglaterra, cerca ya de Escocia, y sabemos que es pueblo costero, con minas que se sumergen en el Mar del Norte, como es tradicional en la minería inglesa, hoy desaparecida.


Esta información nos indica que se trata de uno de esos pueblos que hace unos años sufrió un accidente en una de sus galerías, con la pérdida de la actividad minera subsiguiente, que llevó a la población a un declive total y absoluto que aún no ha acabado del todo. Y en ese desastre murió, entre otros, el padre del protagonista de la película, que actualmente regenta el dichoso pub.


Y aquél modus vivendi acabó prácticamente también con el sindicato minero, con la política que se vivía en el pueblo, y hasta con la solidaridad de los ex trabajadores. Nada que no hayamos visto en otras partes del mundo, incluida España. Pues bien, a ese pueblo vienen acogidos, no sabemos bien por qué institución, unas pocas familias de sirios huidos de la terrible guerra que asoló su país; una situación muy parecida a la que sufre ahora Palestina, sobre todo en la franja de Gaza, solo que éstos no pueden huir a ningún sitio. Esta es la trama de la película, dirigida por Ken Loach, con guion, como casi siempre, de Paul Laverty. Esto significa para muchos, entre los que me incluyo, la garantía de ver una peli nunca exenta de calidad y mensaje. Y por supuesto así es. En su crítica,  Boyero la tacha de sentimentalismo en las escenas finales. Y quizás no esté exento de un poco de razón, pero lo que yo he visto es la conjunción de los sentimientos de solidaridad por encima de todo, y de los aspectos raciales incluidos; al fin y al cabo, los problemas son los mismos para los pálidos ingleses que para los morenos sirios. Tienen las mismas necesidades y un mismo adversario, por diferente que sea la cultura y el idioma.


En definitiva, película recién estrenada a no perderse. Ya no vamos a ver muchas así, su director Ken Loach anda cerca de los noventa años.


Un saludo para todos vosotros!



jueves, 14 de diciembre de 2023

Libros de sobra (5)





Dos hermanas, seguidoras de estas páginas y residentes en la fronteriza ciudad de Irún, nos envían en esta ocasión las fotografías siguientes: 





 

Las tres fotos nos muestran la perfección de la obra que acomoda los libros, con su tejadillo inclinado, su puerta de cristal y su pulcritud general, permitiéndonos asegurar que no habrá ni goteras ni humedades; asímismo, el lugar elegido es un entorno urbano con árboles, cesped y aceras limpias. 

Pasemos a la cuarta fotografía:





Esta ultima foto nos hace ver que estamos ubicados en las proximidades de la Biblioteca Municipal irundarra, lo que justifica los comentarios que hacíamos en el párrafo anterior.

Y ya puestos, nos permitimos desear larga vida a ese cartel que bautiza la plazoleta; ya hemos visto que en más de una ciudad española ha desaparecido el nombre de Almudena Grandes, por mor del capricho del correspondiente consistorio en el que han aterrizado las nuevas hordas fascistas - otro apelativo no me cuadra- sustituyendo la pluma por la bayoneta.

Ojalá que no se dé aquí el caso.

   



 

sábado, 2 de diciembre de 2023

El maestro y el mar





Cuando se produce la simbiosis entre una novela histórica bien escrita, un guion en consonancia, y unos intérpretes entregados a la labor, el resultado suele ser una buena película. Y si además la comparáramos con la situación que algunos desalmados desearían que viviera nuestro país en estos días, poco más se puede decir.


Estamos hablando de El maestro que prometió el mar, recién estrenada y que recomiendo vivamente. Antoni Benaiges, natural de Mont-roig del Camp, Tarragona, fue un maestro a quién el destino situó en la escuela infantil de Bañuelos de Bureba, población cercana a Briviesca, en algún momento de 1935. Para el 18 de julio de 1936 ya se había distinguido sobradamente, no tanto como buen y original maestro, sino como articulista de izquierdas publicando en La voz de la Bureba; el desenlace era de esperar: el 19 de julio llegaron los falangistas al pueblo, le detuvieron, le condenaron (no hacía falta juicio, claro) y le dieron el paseo reglamentario. Sus restos nunca aparecieron y se están buscando entre los de la Pedraja, monte donde los insurrectos enterraban a las personas asesinadas por ellos mismos. La búsqueda está a cargo de la Sociedad de Ciencias Aranzadi, bajo la dirección del prestigioso antropólogo y medico forense Francisco Etxeberria, pero aún no se han identificado sus restos.


Este resumen pertenece a la parte histórica del caso. En la película esos hechos se van mezclando con la búsqueda por parte de la protagonista del padre de su abuelo, cuyo hijo, es decir su abuelo, ella identifica como uno de los niños a los que el maestro prometió llevar a conocer el mar en su lejano pueblo. Dicho abuelo está ya en sus últimos años de vida, con muy poca memoria, y ella quiere iluminarle con esa historia. Con estos mimbres se construye la película, que está magníficamente contada, mejor interpretada, y que se refiere a uno de los miles y miles de casos que se dieron en aquellos años, que hicieron que España sea, después de Camboya, cosa que se discute, el país con más muertos fuera de los cementerios.


Los gobiernos sucesivos del PP son, como es lógico, contrarios a esas exhumaciones, y la asignación de fondos oficiales para ello no alcanza el importe preciso, lo cual es responsabilidad del actual gobierno.


Y si se diera el cambio político que está brotando a marchas forzadas en nuestro país, es posible que se volvieran a reproducir esos hechos; la película, además de muy buena, no puede ser más oportuna.