lunes, 28 de diciembre de 2015

A la búlgara








Durante el franquismo, en España estábamos acostumbrados a los magníficos resultados que nuestro glorioso Caudillo cosechaba en la práctica de aquella democracia que se autodenominaba “orgánica”. Esos resultados no eran exclusivos de nuestro país, en el bloque soviético venía ocurriendo prácticamente lo mismo; la explicación es bien simple. ¿Quién iba a significarse en una pugna con la postura oficial? Nadie, absolutamente nadie, aparte de que el que no era de la línea oficial no había tenido ninguna probabilidad de llegar hasta allí. Así que no tiene nada de extraño que los resultados fueran por mayorías del 99% de los votos emitidos. Si acaso, se dejaban unas décimas para que los más incautos pensaran que había habido debate y posturas contrapuestas.
A esta forma de hacer política se llegó a calificar como democracia a la búlgara, pues aquella república se significaba especialmente en este sentido.
Hoy en día, las cosas ya no ocurren así, fuera de que las elecciones en los congresos del partido del gobierno en funciones haya habido resultados por aclamación. El bloque soviético ya no existe, y comunistas ortodoxos quedan unos pocos.
Yo no trato de hacer comparaciones, nada más lejos de mi intención, pero todo esto me ha venido a la memoria tras el resultado del congreso de la CUP catalana. E imaginando cómo puede obtenerse un resultado de empate a 1.515 a favor y 1.515 en contra, he pensado que lo más fácil ha podido ser si se hubiera consensuado que desde el primero por orden alfabético, hasta cierto apellido del medio del alfabeto votaran por el sí, y desde el siguiente a ese hasta el último de la lista, lo hicieran por el no. Esto es muy fácil de hacer hoy en día con los medios informáticos. Pero vamos, esto no es otra cosa que una idea mía totalmente descabellada; incluso esta mañana me he despertado con unas décimas de fiebre.
Y estoy seguro de que ustedes no pensarán que sea una estratagema ideada para mantener el “suspense” sobre el asunto catalán por unas fechas más. ¿Para qué? ¿A quién podría beneficiar? ¿A quién perjudicar?
Por favor, no lo piensen, es mejor. Crean en las casualidades.

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Concatenaciones



Publicado en la revista OP Machinery en su número de noviembre-diciembre de 2015





Encontrábamos hace un par de días mi mujer, mi nieto mayor y yo  en un parque de la ciudad cuando, al rato, apareció un hombre totalmente disfrazado de Mickey Mouse regalando globos a los niños, a cambio de la “voluntad” de sus cuidadores.
Eran de ver las caras y las miradas de los pequeños al contemplar de cerca a uno de sus ídolos, al que sólo hasta entonces han podido ver por televisión. La inocencia infantil, la falta de cuestionamiento, la aceptación tan simple de una nueva realidad inesperada, llevaban a sus rostros una gran felicidad interior, como solo pueden sentirla y expresarla los niños. El “Mickey Mouse” les dejaba besarle en su prominente nariz, cosa que los niños hacían con inocencia y buen ánimo.
No sé porqué me vinieron a la cabeza esas iglesias rupestres y las pequeñas iglesias prerrománicas del valle de Valderredible, y lo que sentirían aquellos primeros cristianos cuando veían las tallas y grabados que representaban lo que los frailes les habían previamente explicado. Era verlo, por fin, como ahora vemos una foto. Lo que antes se tenía en la cabeza, ahora se veía ante  uno: ¡Cómo iban a cuestionárselo!
Y hablando de imágenes religiosas y religiones –que es una de esas cosas de las que uno no debe hablar nunca si quiere ser políticamente correcto, como se dice en estos días- me ha venido a la memoria la noticia referente a la concesión, por parte del ministro español “de lo de dentro”, de la medalla de plata – ¡cómo nos gusta esto de las condecoraciones!- a la Virgen de los Dolores de Archidona, por su buen comportamiento con la guardia civil. Uno no sabe qué pensar, se lo digo en serio, con estas cosas. Me pregunto muchas veces cómo verán estas cosas los verdaderos católicos, y me resisto a admitir que no tengan que taparse la nariz ante hechos de este calibre. Hasta ahora, los no malagueños, conocíamos Archidona, mayormente, por la paja que una joven le hizo a su novio en el cine de la localidad, paja realizada con dedicación y esmero, pues el joven expelió un chorro de semen de tal calibre que, tras su trayectoria en parábola, alcanzó a una señora sentada dos filas más atrás. ¿Qué pesará más en el prestigio de ese pueblo, esto que les cuento del famoso cipote, o la concesión de la citada medalla? Pero bueno, no se alarmen, este ministro ya había propuesto con anterioridad otra medalla para otra virgen, cuyo nombre no recuerdo. No me extraña ni me preocupa este lapsus de mi memoria, pues no olviden que hace ya ochenta y cinco años fue el mismísimo Enrique Jardiel Poncela quien se preguntaba “pero ¿hubo alguna vez once mil vírgenes?”, aunque, reconozcámoslo, hablaba de aquellas hembras que aún no han perdido su himen. Y no olviden tampoco que el citado ministro es el mismo que tras tomar (¿se dice tomar?) su comunión diaria, revisa el estado de las concertinas donde se dejan sus carnes aquellos que pretenden ingresar subrepticiamente en nuestro paraíso.
Y por cierto, siguiendo con lo de las vírgenes, hemos de recordar a la Virgen del Rocío a quien debemos bastantes favores en materia laboral, como puso de manifiesto ese dechado de inteligencia que ocupa el puesto de ministra de trabajo.
De rebote pensé en los musulmanes, que no tienen representaciones gráficas de sus deidades. Qué quieren que les diga, me parecieron, desde el punto de vista intelectual, más honrados que los católicos. ¿Ustedes qué opinan? Pero si como yo, no tienen una opinión concluyente, pregunten a algún teólogo sobre estas cuestiones.



lunes, 21 de diciembre de 2015

El día después




Augusto Monterroso nos dejó escrito: Cuando despertó, el dinosaurio todavía  estaba allí.
Estas pocas palabras están consideradas como el microrrelato mas corto jamás escrito. En este día postelectoral a mi me parece que vienen muy a cuento. Nunca antes en la historia democrática de España habíamos tenido a un aspirante a la victoria tan vacio de méritos ni tan cargado de culpas. Un partido que ha utilizado su mayoría absoluta para gobernar a espaldas al parlamento, a golpe de decreto-ley. Un partido que ha permitido, si no fomentado, la corrupción; que la ha practicado en sí mismo. Un partido con diputados corruptos de primera y ultimísima hora. Un partido que ante los problemas económicos de las personas, consecuencia de sus medidas, lo único que ha sabido decir es que se jodan. Un partido que ha gobernado alevosamente, pero alardeando de transparencia. Un partido del que se podrían decir muchas cosas, que resumiremos diciendo, simplemente, que ha gobernado, no solo de espaldas a la ciudadanía, sino con el convencimiento de que los votantes somos imbéciles…
Pues bien, ese partido, con todo el correctivo que ustedes quieran, ha vuelto a ganar las elecciones. Despertarse hoy y escuchar –aunque ya lo sabíamos desde anoche- que el PP ha sido el más votado, me ha sabido a eso,  a comprobar que el dinosaurio todavía estaba allí, que la pesadilla no había terminado, que esta España quizás no tenga solución. ¿Qué tiene que ocurrir para que la gente vote sin miedo? ¿Es que los españoles somos tan masoquistas? ¿Es que no hemos recibido bastante?
Lo dicho cabe ser aplicado al PSOE. Hay diferencias entre ambos, sí, pero quizás lo de estos últimos sea aún más grave si cabe, ya que si de aquellos puede esperarse cualquier cosa, éstos tienen un discurso del que se podría esperar algo mejor. Dicho de otra manera: aquí hay más engaño.
Para acabar, del cine hemos tomado otra forma de interpretar lo dicho al inicio: el día de la marmota.
Pero prefiero aquellas palabras de Cicerón: ¿Hasta cuándo, Catilina, abusarás de nuestra paciencia?


viernes, 18 de diciembre de 2015

¡A votar!




Pues sí, amigos, el domingo toca votar, aunque siempre hay quien diga que para qué, si total va a ser igual votemos o no, que todos los políticos son iguales, que la política es para el que viva de ella, que no hacen más que robar, etcétera. Obvio resultará que repita, para los más influenciables por ese tipo de propaganda, que no hay que prestarle ninguna atención. Quien dice eso es porque no le conviene que se vote; porque está muy mal informado, lo cual es bastante raro a estas alturas; o porque, y estos son mas, vive más  pendiente del Madrid o del Barcelona, o de otras aficiones.
Es falso de toda falsedad que la política no nos interese. Antes bien, es lo que más nos interesa, porque de lo que decidan los que nos gobiernan dependerá en gran medida el devenir de nuestras propias vidas. Y las de  nuestros hijos. Y las de nuestros nietos. De la política depende la forma en que el estado consiga sus ingresos y la manera en que los gaste. ¡Vaya si será importante! De la política depende la forma que tome el Estado, la justicia y la administración en general, de la política depende que se haga la vista gorda ante la corrupción o se practique impunemente.
Yo no voy a decirles por quien tienen que votar, pero quiero recordarles que dos de los principales contendientes son los que nos han traído a esta situación, otro, que se dice ahora que va en declive, mas parece una operación de maquillaje electoral orquestada para salvar los muebles de determinados intereses económicos.
El cuarto ha sido recomendado por intelectuales de la talla de Noam Chomsky, José Mujica, Ken Loach, Owen Jones, Susan George, Tomas Piketty, Eduardo Galeano, Julian Assange, Slavoj Zlosizek, y tantos otros que se han dirigido a los españoles para que le voten, señalando la importancia que estas elecciones tienen, no solamente para España, sino también para Europa, que hasta ahora está siendo gobernada por una derecha austericida dispuesta a socavar el poder de los estados europeos para entregarlos, atados de pies y manos, a las multinacionales. Por otro lado, su líder ha sido al único que hemos podido ver emocionarse en un mitin, lo que indica bien a las claras su autenticidad.
Así que, amigos, piénsenlo bien, vayan a votar y salgan llenos de esperanza y con una buena sonrisa en su rostro: ¡Si se puede!

(Y perdonen por las faltas de ortografía que se han deslizado: la culpa no es mia, sino del Windows 10)

  

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Nueva campaña (y 7)








Vamos a acabar con esta serie de la campaña electoral  y lo primero que tengo que decir es que me equivoqué del todo con las predicciones que hice al principio: el asunto de Cataluña no ha supuesto un obstáculo para hablar de los programas, que es lo que debiera hacerse. Lo mismo cabe decir de los atentados de Paris, su vida en la campaña ha sido efímera. ¿Debemos concluir entonces que la campaña se ha desarrollado por los cauces lógicos? Ya saben ustedes que no, pero como se dice hoy en día, es lo que hay. Al final, el atentado – ¿ha sido un atentado? ¿Sí, no?- ha venido a modificar un tanto los calendarios de los candidatos y nos ha regalado una foto de todos ellos en el funeral.
Ya sé que me estoy metiendo en un charco, pero tengo cierta propensión a andar entre pozas; quizás sea por lo del apellido, quien sabe. Vaya por delante que la desaparición de dos hombres, en la plenitud de su vida, ambos con mujer e hijos, que nunca entenderán porqué se han quedado sin padre, desaparición que ha sucedido en un abrir y cerrar de ojos, de una manera tan violenta como estúpida, de una manera que nadie puede entender, esa desaparición, digo, entraña un pinchazo de dolor en el corazón de cualquiera de nosotros, dejándonos con un poso de amargura y hastío.
A estas alturas ya saben ustedes que estoy hablando de los dos militares, compatriotas nuestros, que han dejado su vida en las lejanas tierras afganas.  Pero quiero, también, hablarles de otras cosas que no entiendo,  que nunca he conseguido entender en anteriores ocasiones como ésta, que, lamentablemente, no es la primera. Como tampoco será la última, les invito a que se hagan, en su momento, las mismas reflexiones que yo me hago ahora mismo.
Curiosamente, cuando leemos la procedencia geográfica de esas personas, las más de las veces vemos que son originarios de provincias que están bastante abajo en la clasificación que atiende a la riqueza provincial. Y, desde luego, nunca he visto que hubieran nacido en el seno de una familia de clase media o alta, o en barrios señalados como tales. En ocasiones, hemos sabido que, ni siquiera, eran españoles, sino hondureños o salvadoreños, por poner un ejemplo. De modo que la primera conclusión que podemos obtener es que la razón para ejercer una profesión como esa, tan llena de peligros e incomodidades, no parece que sea, exclusivamente, vocacional o patriótica, sino, más bien, motivada por la falta de recursos. Algo así, pienso yo, como la razón que lleva a otros a ser mineros, bomberos, o chóferes de camión, por poner unos ejemplos.
Entonces, me pregunto, ¿por qué asistimos a los tostones con que las autoridades nos obsequian, a bases de conceptos tales como espíritu de servicio, patriotismo, o amor a la patria? ¿Por qué no ocurre lo mismo cuando  el fallecido es ese camionero que transporta fresas desde Lepe a Amsterdam o un tripulante de un pesquero en altamar?
Con respecto al último debate, creo sinceramente que el único ganador fue el moderador, vamos que se ganó el sueldo, porque tenía bastante mérito aguantar allí como lo hizo. Lo que ha quedado meridianamente claro es que ya no tendremos que soportar más debates como ese. Y que Mariano es lo que parece, un señor que se metió entre pecho y espalda el reglamento registral y que ganó las correspondientes oposiciones, pero que eso no garantiza nada, salvo unos buenos ingresos en épocas de copiosas transacciones inmobiliarias.
¿Qué solución dará al segundo diputado por Segovia? Probablemente, ninguna salvo confiar en que los segovianos se olviden, o que piense que son imbéciles. Ellos sabrán que hacen. Pero por eso, por la importancia que tiene esta campaña es primordial que el día 20 hagamos, antes de ir al colegio electoral, un poco de memoria sobre lo vivido en estos cuatro años de legislatura mariana, y votemos de forma que eso no vuelva a repetirse. La oportunidad de un cambio político radical está en nuestras manos.
Otro asunto de enorme trascendencia ha sido la Cumbre del Clima de Paris. Como era de prever, se ha cerrado con una gran foto, con besos y abrazos, pero en falso: no obliga a nadie, no hay recursos para cambiar el modelo actual y no hay sanciones. ¿Resultado?: todo sigue igual. Pero sobre este tema volveremos en el futuro. Merece la pena.
                                                                                              


jueves, 10 de diciembre de 2015

Nueva campaña (6)







No ha sido esta semana especialmente pródiga en cuanto se refiere a la campaña. Del debate del lunes 7 ya están ustedes sobradamente informados: ganó Rajoy, y en su defecto Soraya, y luego los otros, con el de la coleta en última posición.
Rajoy ha acuñado la frase de la campaña: “los experimentos con gaseosa”, sólo que él lo expresa de otra manera, con ese gracejo suyo tan personal.
El candidato a liderar a los republicanos, Donald Trump, ha sido muy criticado por su propuesta de prohibir la entrada en EEUU a los musulmanes de toda laya. Ha venido a hacer una llamada a la célebre doctrina Monroe, América para los americanos (del norte, claro), y yo concuerdo con mi mujer cuando dice que la mayoría de los que se han escandalizado con tal propuesta, dentro y fuera del país, en el fondo piensan igual.
Holande aún no lo ha verbalizado, pero vistos los resultados de la primera vuelta de las regionales francesas, no den ustedes nada por improbable. Ha querido aproximarse tanto a Marine Le Pen (en política, digo) que los franceses han preferido el original a la copia.
En Venezuela ha arrasado la oposición, cosa curiosa en una dictadura, como se ha encargado de señalar Monedero. Yo creo que los venezolanos no le han perdonado a Maduro los chándales que usa. ¡Qué manía tienen algunos con las banderitas!
Y aquí en España, la fiscalía se puso de lado cuando un etarra aterrizó en Barajas. Me parecía muy raro que lo de ETA no apareciera en campaña, y más de uno se pregunta si eso ha podido ser casual. Permanezcan atentos a la pantalla.

jueves, 3 de diciembre de 2015

Nueva campaña (5)





En anteriores entradas de esta misma serie comentábamos cómo el asunto catalán restaría contenido a la campaña, y cómo, de la misma manera, lo haría el terrible atentado de París. Este último asunto de la amenaza yihadista continúa complicándose con el intento francés de responder al fundamentalismo islámico con una campaña que se empeña en llamar guerra; de esta manera todo se enreda con el entusiasmo que unos muestran en sumarse a esa guerra, y con los razonamientos de otros por llevar la defensa de una manera que no implique daños a civiles y sea más justa y efectiva.
Así que entre una cosa y la otra, los programas apenas han sido debatidos. Y cuando creíamos que estaba llegando el momento, tenemos ahora la cumbre de París. Estaba previsto que finalizara el 11 de diciembre, pero muy pocos piensan que vaya a ser así; por el contrario, las posibilidades de que se alargue parecen cada vez mayores, toda vez que las dificultades son enormes y levantarse de la mesa sin un acuerdo aceptable no sería bien aceptado.
Hemos de pensar que enfrentarse al cambio climático pasa por resolver una aparente contradicción, porque el mundo en que vivimos, y que tenemos que tratar de preservar en lo posible, es cada vez más limitado, y las políticas que se puedan llegar a implementar han de ser, en cierta medida, restrictivas, lo que supone acotar el espacio en que la economía ha de desenvolverse; por el otro lado, la lógica interna del sistema capitalista reclama para sí un crecimiento ilimitado, que exige una descarnada competencia que puede llegar hasta el exterminio del contrario si es necesario. Hemos visto en la historia que las guerras han respondido en su inmensa mayoría a los afanes expansionistas del capital. Y esos afanes no se han detenido ante la posibilidad de desencadenar conflictos impensables poco tiempo antes. Debemos preguntarnos: ¿serán los intereses capitalistas capaces de contentarse “con un poco menos” antes que lanzarse a conflictos cuyas consecuencias no pueden preverse? Parece muy claro que la respuesta que el mundo se dé a esa disyuntiva marcará una senda de cooperación y progreso (aunque necesariamente éste sea menor) u otra de confrontación y guerras cuya comparación con las vividas hasta ahora hará pensar que cualquier tiempo pasado fue mejor.
Descendiendo a lo más prosaico es de señalar que el mismo Rajoy ha renegado de lo que nos contó de su primo el catedrático al indicar que se había equivocado y que el cambio climático es una amenaza real. No parece que lo tuviera muy en cuenta cuando nombró a Arias Cañete ministro de Medio Ambiente en su gobierno, y lo catapultó a la comisión en Bruselas para ser nombrado Comisario del ramo: Arias Cañete tenía fuertes inversiones en la distribución de petróleo, inversiones que se apresuró a poner a nombre de familiares en cuanto recibió el nombramiento. Ya ven ustedes, ahora está por derecho propio en la Cumbre del Clima de Paris. ¡Qué cosas hay que ver!
También merece la pena señalar el caso del fabricante de automóviles Volkswagen y su trucado de motores. Un caso como este debería ser fuertemente sancionado, y, o mucho me equivoco, o en Europa su tramposa acción no le saldrá cara. Y digo en Europa porque en EEUU no puede, de momento, vender coches de gasoil.
Por último, les dejo el siguiente link http://www.expansion.com/economia/politica/2015/12/01/565e169d22601d2b6b8b45e4.html  de un diario español sobre asuntos económicos que indica que no hay riesgo alguno y que los que luchan contra el calentamiento global están felizmente subvencionados. Lástima que no nos diga quién o quienes les subvencionan y quienes les subvencionan a ellos mismos.
La próxima semana será la primera de la campaña propiamente dicha y es de esperar que haya temas propios de los que podamos hablar.




viernes, 27 de noviembre de 2015

Abengoa









Todo el mundo lo sabe, los que piensan que el cambio climático es la gran amenaza que tiene el mundo que habitamos, y los que siguen sin creer ni siquiera en el dicho cambio climático. Incluso lo sabe el famoso primo de Rajoy, quien en palabras de éste –vaya usted a saber si es cierto, e incluso si el tal primo existe- dijo que como vamos a poder saber cómo será el clima dentro de unos años si ni siquiera sabemos cómo va a hacer dentro de tres o cuatro días. Como imaginan, me estaba refiriendo a que el próximo lunes, 30 de noviembre da comienzo en París la Cumbre del Clima, que ha sido calificada como la última oportunidad para lograr un consenso en tan importante cuestión, antes de que sea demasiado tarde.
La apelación al desarrollo de las energías renovables como alternativa principal a los combustibles fósiles constituye una esperanza de futuro. Y es en este campo donde España ha sido uno de los países pioneros, consiguiendo una industria importante. Los principales productores de energía eléctrica españoles estuvieron en el origen de la fabricación de  aerogeneradores, de los cuales nuestra geografía está bastante salpicada. En aguas del Cantábrico se hacen, desde hace dos o tres años, pruebas para obtener energía de las olas mediante aparatos diseñados y fabricados en nuestro país (del aprovechamiento de la fuerza motriz de las mareas quedan vestigios del Medievo en algunos molinos harineros).
Y en los campos termosolar y fotovoltaico una empresa española se ha situado en lo más alto, pero ahora con su situación económica y financiera los interrogantes sobre su futuro son más que preocupantes.
Están en juego los empleos de sus miles de trabajadores, principalmente en España, claro; está en juego que España pueda mantener esa posición privilegiada en esas tecnologías; y está en juego la aportación que empresas como la mencionada pueden hacer en la lucha contra el cambio climático, demostrando que esa actividad es además rentable y una fuente de riqueza.
Y para ello será decisivo el papel que el gobierno español quiera jugar. Ya hay voces que piden la intervención, y hay voces que van hasta la nacionalización. Pero será bueno que comentemos, siquiera someramente, ciertos asuntos, aparte de la pésima gestión estratégica y financiera. Porque nos han hablado de nueve mil millones de deuda financiera, de otros cinco mil de deuda con los proveedores. Y, ¿no hay deuda con la Seguridad Social y con Hacienda? ¿No había un informe de auditoría, o el auditor no había detectado la situación? ¿No estaban depositadas las cuentas en el Registro? ¿No había detectado nada cuestionable la Comisión Nacional del Mercado de Valores, dependiente del ministerio de Economía, al permitir su cotización bursátil y al pasarla al selecto grupo del Ibex 35?
¿No hay responsables por ningún lado? ¿Qué ocurre con la responsabilidad de los consejeros y del presidente? (que por cierto, si hay un ejemplo palmario de puertas giratorias, vean la lista interminable de consejeros) ¿Por qué cobró éste once millones y medio al pasar a la categoría de presidente de honor? ¿Los va a devolver acaso? ¿Cómo es posible que los bancos –nacionales e internacionales- continuaran con sus préstamos? ¿No ha habido suficiente experiencia en épocas no tan remotas y que está en el origen de la actual situación económica y social que todos sufrimos? ¿Cómo es posible que las agencias de rating sigan rebajando su calificación, como si sólo fueran notarios del descalabro? ¿Para qué diablos sirven?

Bueno… las preguntas pueden continuar hasta la extenuación, pero ahora lo importante es lo que haga o quiera hacer el gobierno. Que mucho me temo que dejará la patata caliente para el que se forme en enero, sea del color que sea. Así que… ¡a esperar!

sábado, 21 de noviembre de 2015

Nueva campaña (4)







Ya saben ustedes que si caváramos un hoyo en España acabaríamos encontrando el centro de la tierra, y si persistiéramos en la acción veríamos la luz en alguna de las islas que conforman Nueva Zelanda, o en los mares que la circundan. Por esta razón, se dice que ese país está en nuestras antípodas; en lo opuesto a nuestros pies, que eso quiere decir la palabrita. Y debe ser cierto por lo que les voy a contar: Quizás porque no les gusta la actual, los neozelandeses, van a cambiar el diseño de su bandera, y han preparado una buena cantidad de diferentes modelos, que han sometido a votación popular. Tras varias eliminatorias, la cuestión ha quedado reducida a media docena de versiones, de donde saldrá la nueva y definitiva bandera. Ahora comprenderán ustedes lo acertado del epíteto con que obsequiamos a esas buenas gentes. ¡Tienen que estar en las antípodas para acceder a cambiar la bandera, y para hacerlo mediante un método tan democrático y participativo! Debe de ser porque, como los ingleses, no tienen constitución; así no necesitan modificarla, que es cosa sabida que es algo que no se puede hacer.
Les confieso que cuando reparo en anécdotas como la que acabamos de comentar, siento envidia de estos países sin constitución. Lo mismo me sucede con los países laicos. Pocas cosas han hecho tanto daño a la humanidad como las religiones; las guerras de evangelización y las guerras de religión han causado millones de muertos. Y lo peor es que sus disputas no han acabado. En este espinoso y lamentable asunto se llevan la palma las tres religiones del libro. Posiblemente porque han compartido un origen geográfico, porque vienen de un tronco común... ¡Quien sabe!
Ahora mismo, el presidente Hollande está hablando de guerra, parece ser que su popularidad no estaba muy allá, y la energía que ha desplegado tras los odiosos atentados de Paris puede reparar esa brecha de cara a próximas confrontaciones electorales. Desde luego ha sido de ver la forma en que se presentó en Versailles, ante la Asamblea Nacional y el Senado, atravesando un corredor entre las espadas enhiestas de una guardia de húsares, o algo así. Resultó impresionante, escuchar una voz que anunciaba “el señor presidente de la república” mientras el auditorio se ponía en pie al unísono. Ya le hubiera gustado algo así a Rajoy, pero éste sabe que sumarse a una guerra no le conviene de cara al 20 de diciembre. Sí le convienen, y mucho, la situación de Cataluña y esta mezcla de miedo, crispación y deseo de venganza que los atentados de Paris han traído a la opinión pública, como una nube grisácea de desesperanza y frustración. Para enardecer los ánimos del personal ya tiene a García Albiol, que está en su papel y la tropilla de concejales de pueblo que usan el twitter, aparte de Maroto, claro.
A Francia le llueven los pray for Paris (literalmente, una oración por Paris), que imagino mayoritarios del otro lado del Atlántico, y que ignoran que lo que menos se necesitan en este momento son las referencias religiosas de parte. ¿Qué sentido tiene rezar al dios cristiano por personas asesinadas por un musulmán, o rezar al dios musulmán por lo mismo? ¿Dónde queda el ecumenismo? Mejor me parece la apelación a la paz encarnada en el símbolo hippy que muchos han confundido con una torre Eiffel de luto.
Y entretanto, en nuestro país, la España de Cañizares y Rouco, vuelve el obispo de San Sebastián, José Ignacio Munilla con su apelación al peligro de los refugiados sirios: no todos son trigo limpio. ¡Qué le vamos a hacer!

lunes, 16 de noviembre de 2015

Nueva campaña (3)









Esta última semana de la nueva campaña ha resultado muy especial. Empezó con el fenómeno de la polución atmosférica en Madrid, que como saben todos ustedes, es una cosa totalmente novedosa, y la alcaldesa Carmena cayó en la imprudencia de creer que los datos de última hora de la tarde iban a ser iguales a los de horas después: quedó clarísimo que el rojerío no vale para gobernar una ciudad como Madrid, y, lo que es más, que los de Podemos son los culpables de la contaminación existente y, lo que es aún peor, no tienen ni idea de cómo combatir ese problema que han creado. ¡Ay, cuando volverá la Espe!
En esas andábamos cuando el viernes nos golpeó el terrorismo yihadista con sus acciones criminales en Paris. El ruido del separatismo catalán apenas nos había permitido conocer que el gobierno portugués (amigo de Rajoy) está en un grave aprieto que lo dejará en la oposición, o que Bruselas está tratando de retrasar al máximo posible la entrega del último tramo del rescate griego para no tener que entrar en la negociación con ese país de alguna rebaja de su deuda (todo esto para no perjudicar la triunfal campaña electoral del PP). La incalificable acción yihadista, aparte del rosario de víctimas inocentes, ha tenido el lógico efecto de acaparar todos los telediarios y de despertar los viejos demonios.
Se empezó a hablar de guerra y de ser implacables en la respuesta. Y anoche, la aviación francesa destruyó un campo de entrenamiento, un arsenal militar y un puesto de mando, en la ciudad base del estado islámico. ¡Bien!, hemos dicho todos, pero también todos nos hemos preguntado, ¿Ya conocían la localización de esos objetivos? ¿Por qué no los habían bombardeado antes? ¿Ha habido víctimas civiles? ¿Es más que una mera acción de propaganda?
En nuestro país, Rajoy activó el pacto antiterrorista, y Sánchez dijo que no nos doblegarán, Rajoy que España está amenazada, en fin, que de la campaña nada de nada, como no sea la impresión que empezamos a tener de que es mejor que nos dejemos de cambios y otras historias, que los que saben de estas cosas son el jefe de gobierno Valls en Francia y el ministro del interior español (qué dos personajes tan parecidos, ¿verdad? Hasta comparten el lugar de nacimiento). Sabemos a quién beneficia el terror en términos políticos y Europa está ahora anonadada por el golpe sufrido. Así que los refugiados sirios que esperan ser acogidos, bien, gracias.
Y para remate final, los sindicatos de la guardia civil sacaron el sábado a la calle en Madrid a unos diez mil manifestantes reclamando sus derechos. ¡Hasta qué extremos estamos llegando!

martes, 10 de noviembre de 2015

Nueva campaña (2)









Como decíamos en el artículo anterior, el leitmotiv de esta campaña no es otro que la ruptura de España. Así lo hemos podido constatar hoy de un somero seguimiento de los telediarios.
De un lado, hemos visto lo atareados que están los parlamentarios catalanes en sus afanes. Desde luego creo lícito preguntarse por el costo para el erario público de toda esa gente, con sus sueldos y demás prebendas, hasta, al menos, el nueve de enero.
Menos mal que en España las cosas siguen su curso normal. Hemos visto cómo Rajoy prendía al pecho izquierdo de Casillas la medalla de oro al mérito deportivo, cómo la reina entregaba a la Policía la bandera de España, que es de suponer que la había perdido o se la habían robado, y con qué seriedad daba cuenta Rajoy al rey de no sé qué asunto relacionado con los desmanes catalanes. Por cierto, sería un mero efecto visual, pero me ha parecido que la silla del rey estaba en un plano superior a la del presidente del gobierno.
Y nos han contado también que se avecina el estreno de una película sobre Los Juegos del Hambre. No, no, no se confundan, esto creo que es una serie americana de televisión y no tiene nada que ver con la creciente situación de miseria y pobreza por la que pasan tantos y tantos españoles; ya saben ustedes que estamos en plena recuperación económica.
Lo dicho, la campaña, o precampaña para ser más exactos, sigue su curso: hablan de lo que han decidido que van a hablar.

jueves, 29 de octubre de 2015

Nueva campaña








Ya lo han conseguido. Olvídense amigos de una campaña en la que, de verdad, se debata sobre lo que interesa a los ciudadanos. Hemos entrado ya en el bucle perfecto, en el día de la marmota, como se dice en las series americanas. Rajoy y Mas, Mas y Rajoy, lo han conseguido ya: sólo hablaremos del caso catalán. Es lo que a ambos interesa porque es lo que les retroalimenta y lo que cubre sus vergüenzas. Mientras se hable de autodeterminación o de extremismo separatista –dos caras de la misma moneda- no tendrán que enfrentarse a la desastrosa gestión económica y social de la que ambos son responsables, cada uno en su ámbito de gestión.
Los que vivimos en esta cara de la moneda tenemos la corrupción de Pujol y/o Convergencia para desayunarnos todos los días de esta campaña que se va a hacer interminable. Como si la corrupción fuera sólo cosa del político. Recuerden que dos no se pelean si uno no quiere, así que preguntémonos quiénes pagaron a los políticos corruptos, qué administraciones lo ocultaron todo o hicieron la vista gorda.
Realmente, nosotros, los ciudadanos de a pié, nunca dejaremos de pagar por lo que han hecho unos pocos. Ni que nos hubiera mirado un tuerto. Acabe como acabe este enredo, la sensación que a uno le queda es que cada vez seremos más los que optemos por una secesión interior. Pero antes, amigos míos, el 20 de diciembre votemos por los derechos ciudadanos, por los derechos políticos y sociales; es el único camino que nos queda, mantengamos el rumbo y no nos dejemos distraer del verdadero objetivo.
Permanezcamos atentos.


viernes, 2 de octubre de 2015

Un brillo en sus ojos



UN BRILLO EN SUS OJOS
(Borgiana)

Para Zubi, mi mujer.
Yo no sabía nada de música, es la verdad, pero una amiga con la que andaba por entonces era gran aficionada y me llevó a escuchar aquél concierto donde sólo tocaban cuatro músicos, aunque enseguida yo solo tuve ojos para uno, bueno, mejor dicho para una, que tocaba, eso lo supe luego, el violonchelo, ya sabes, ese instrumento que es como un violín pero mucho más grande, y se apoya en el suelo mientras se tiene entre las piernas y se sostiene con una mano y con la otra se maneja lo que llaman el arco … yo, como te he dicho, no sabía nada de esto, que es algo que he ido aprendiendo con el tiempo, aunque sigo sin entender de música, o sin entender la música por decirlo de manera más precisa, que ahora puedo distinguir unos instrumentos de otros pero no me preguntes si una música es buena, o está bien o mal interpretada, yo de eso no sé nada ni me importa… como en aquél día, que lo único que me importaba era el violonchelo, o mejor dicho la chica en sí, lo demás me importaba una higa, porque, a ver si acierto a explicártelo bien, aquella visión de la chica tocando el violonchelo fue para mí como una revelación, no sé si se puede decir así… ya imaginarás que yo no atendía a la música que surgía de aquél aparato, ni siquiera si emitía algún sonido o estaba en silencio, yo veía a la chica y, … la veía desnuda, completamente desnuda, ¿comprendes? … sólo la leve inclinación momentánea del violonchelo me ofrecía o me tapaba ciertas partes del cuerpo, en tanto yo veía su espalda recta, que no apoyaba en el respaldo de la silla, sus muslos que abrazaban aquella madera y su brazo derecho que se movía según necesitaba la música, y tal debía ser mi atención que mi amiga pensó que yo estaba encantado con el concierto y así me lo preguntó, a lo que contesté, medio balbuceando que sí, claro, que me gustaba muchísimo, y cuando al fin salimos y fuimos a casa de mi amiga, no pude ni quise esperar a la cena que ella había preparado, e hicimos el amor, y ni un momento se me borró la imagen de la chica del violonchelo, de modo que me pregunté después con quién había estado haciendo el amor … hasta que eso supuso, porque aquél recuerdo no se desvanecía, que rompiera con mi amiga y me dedicara, como un loco a buscar a la chelista…sí, ya ves, como te he dicho aprendí los términos de aquél arte, la busqué, digo, durante varios días hasta dar con ella, cosa que no resultó tan difícil, como tampoco me fue difícil abordarla un día e invitarla a tomar un café, y ya me entiendes, una cosa trae la otra, y al poco empezamos a salir juntos, hasta que le pedí que tocara exclusivamente para mí a lo que ella accedió gustosa, pero quedó sorprendida cuando le dije que lo hiciera desnuda, lo cual al principio le pareció muy extraño pero, enseguida, apareció un brillo en sus ojos, y accedió con la condición de que lo haría pero cubierta solamente con una especie de camisón que tenía, que luego descubrí que era como un poncho, con una abertura para la cabeza y abierto por ambos lados, y yo, como comprenderás le dije que de acuerdo … así que puedes imaginarnos ahí, en su casa, ella medio desnuda tocando la misma pieza, que eso me lo dijo después, y yo deseando que acabara, pero no pude esperar y me acerqué lentamente y le quité aquél camisón verde, mientras ella seguía tocando y me miraba dulcemente, y allí mismo, junto al violonchelo, hicimos el amor por vez primera, que luego hubo otras muchas veces, hasta que llegó aquella gira de la que volvió con que se había enamorado del pianista, y eso fue una cosa que yo no pude asumir, y le pedí, una y mil veces, que volviera conmigo, pero no lo hizo, no … no lo hizo, y …bueno, lo demás ya lo sabes, Pozas, no tengo nada más que contarte ni ocultarte, y ahora que vas a salir libre quería decírtelo pues te estoy muy agradecido por la forma en que siempre me has tratado, y si quieres,  júzgame, seguro que serás más benévolo que la justicia de los hombres…

jueves, 24 de septiembre de 2015

En campaña (y 2)







A la intervención de la banca privada –que están en su derecho, ojo- en la campaña de las autonómicas catalanas, y que comentábamos en el post anterior, se ha unido la del banco de España, lo cual es bastante más discutible.
También, la de Javier Tebas, presidente de la liga de fútbol profesional, o si se quiere, la patronal de los equipos de fútbol, de las empresas del fútbol, para entendernos, que igualmente están en su derecho. Se me ocurre que si la improbable secesión catalana produjera el efecto de sacar al Barcelona de esa liga, y de rebote, a la paralización del negocio en todo el país, haría un gran servicio a los españoles: quizás entonces los cerebros ibéricos dejarían de pensar sólo en el futebol.
Pero lo que de verdad me tiene fascinado es lo dicho por el ínclito Arzobispo de Valencia y Cardenal de la Iglesia, Antoñito Cañizares, quien ha convocado a una vigilia para el viernes por la noche para rogar por España. Me recuerda a aquello que se contaba sobre las videntes del “milagro” de Fátima, a quienes la aparición les decía eso de ¡ay, pobre España, pobre España! Luego, ya hemos visto lo que ha pasado y hemos empezado a comprender. Se empezó por la ley del divorcio, se siguió por la del aborto y se ha acabado con la del matrimonio homosexual. Menos mal que el PP presentó recurso ante el Constitucional para cada una de ellas y la cosa no ha ido a más. Menos mal que el mismo Rajoy  asistió al ágape del ex alcalde de Vitoria pero no asistió a la ceremonia civil. ¡Hasta ahí podíamos llegar!
Volviendo a lo del Cañizares -que ha permanecido callado como un mudo ante los millones de parados, los recortes, los desahucios, los despidos masivos, la corrupción, la emigración económica, la creciente desigualdad social, etcétera, por no hablar del maravilloso ejemplo  de pobreza dado por su conmilitón el Rouco Varela- me maravilla que este tipo de personas  se preocupen siempre por España, pero nunca por los españoles o por los catalanes. Pero la duda que me corroe es para qué necesitamos rezar, si es sabido, que la Divina Providencia hará lo que sea mejor para su amado país y no nos va a dejar a última hora en la estacada.
¿O es que no hay confianza en la cuadrilla?

sábado, 19 de septiembre de 2015

En campaña








La banca, con La Caixa y el Sabadell a la cabeza, ha entrado de lleno en la campaña de estas elecciones autonómicas catalanas que, con los soberanistas primero y los españolistas después, se han convertido en plebiscitarias, al margen de su discutible, inseguro e improbable encaje legal.
Así que ahora, el panorama se complica, pero si a algún catalán le sirve mi consejo, yo consideraría las siguientes opciones antes de depositar mi voto:
-       Cancelar mi cuenta corriente en el banco o caja implicada en esta campaña, si la tuviera en él, sea cual fuere el resultado de las elecciones.
-       Reclamar, vía judicial, al mismo banco, el reembolso de las ayudas que les dimos (Esas que según Rajoy, nos van a ser devueltas)
-       Presentar una propuesta en el Congreso para que, en adelante, las entidades financieras, puedan presentarse a las elecciones. Así quedaría mucho más claro quién gobierna.
De paso, y por aclarar las cosas, le pediría a una de esas entidades mencionadas, qué razones, estrictamente profesionales, le llevan a contratar a un miembro de la Familia Real, en las condiciones en que lo hace.
Y, ya que hablamos de condiciones, le pediría también a la otra entidad que nos explique por qué mantiene a un empleado en su plantilla, con las prebendas de que goza, si no fuera por su estrecha relación con los asuntos financieros de la Real Federación Española de Futebol.
Pero, por supuesto y por encima de todo, ustedes voten a quien quieran; en muchos casos, eso explica cómo nos va.

viernes, 11 de septiembre de 2015

El rapto de Europa



Artículo que acaba de aparecer en la revista OP Machinery, correspondiente a los meses de agosto y septiembre:





EL RAPTO DE EUROPA


Según la mitología griega, Europa, joven y bella princesa fenicia, fue raptada y llevada a Creta por el mismísimo Zeus, disfrazado de toro. Allí engendró varios hijos, uno de ellos, Minos, dio origen al Minotauro, otro mito de actualidad.
Sea como fuere, su nombre pasó a bautizar el nuevo –por  entonces- continente, hasta que muy recientemente, unas decenas de años tan solo, los naturales de los países en que se dividió aquél, comenzaron a considerarle como algo más que un mero accidente geográfico –un apéndice peninsular de Asia. El concepto de Europa devino para esas poblaciones algo más que un concepto político, algo más que un mercado abierto construido con el evidente propósito de lograr un espacio comercial para una industria que no podía soportar verse constreñida a la estrechez de las viejas fronteras nacionales. Para esos ciudadanos, digo, Europa podía significar algo más que la mera superación de las fronteras e incluso la aspiración de que no hubiera en el futuro más guerras europeas como las que se dieron en la primera mitad del siglo XX.
Ese era el mito que los europeos fuimos construyendo, accediendo de paso a ciertas cotas de bienestar que antes nos parecieran deseables, y en ese concepto pudimos recordar a aquella virginal princesa que nos dio el nombre.
Pero hemos mencionado también el mito del Minotauro: este ser, mitad hombre, mitad toro, exigía el tributo de las más hermosas doncellas, a las que devoraba en su laberinto. Y hoy en día, este segundo mito se impone sobre el primero. En el laberinto financiero que algunos han construido, el mito de Europa nos ha sido arrebatado. No sabemos bien quién o quienes han perpetrado el rapto, pero es evidente que ya no está en nuestro altar. Y de nuevo ha sido bajo la apariencia de un toro manso, en forma, esta vez, de un maná incesante de préstamos a bajo interés que Europa no ha podido al fin devolver. Los servidores del sistema espurio dan con una mano lo que luego han de reclamar con la otra, dejando a los deudores en una situación de la que no pueden salir de ninguna manera.
Cuando escribo estas líneas, estimado lector, 20 de julio, Grecia acaba de recibir un tercer rescate, el cual ha empleado íntegramente en cancelar deudas anteriores; es decir: el Minotauro ha exigido sus doncellas y los griegos han satisfecho el tributo. Consecuencia: deben lo mismo y son más pobres. Cuando estas líneas vean la luz, a mediados de septiembre, cualquier opción ha podido tomar carta de naturaleza. Grecia seguirá en el euro o estará fuera, nadie lo sabe. Lo único que se puede pensar, con la mayor de las verosimilitudes, es que toda esa ceremonia de la confusión del anterior fin de semana, no habrá servido para nada excepto para escenificar el enorme poder del Minotauro: el hombre con cabeza de toro ha sido identificado, en nuestra cultura actual, con otra cabeza de hombre sobre un cuerpo en silla de ruedas, símbolo de los tiempos.
Entretanto, los griegos entregando sus tributos seguirán sufriendo y los corifeos del Minotauro, nos dirán lo mismo que hasta ahora: las deudas hay que pagarlas, cada uno cosecha lo que siembra y los manirrotos no deben quejarse; el que la ha hecho, que la pague.
¿Dónde ha quedado el mito de esa Europa, madre común, con la cual nos habíamos identificado? ¿Quién, en sus cabales, quiere seguir en esa Europa nueva? ¿Dónde estará el nuevo Teseo que acabe con el Minotauro? ¿Aparecerá por algún lado, en forma humana, de partido, de país?

miércoles, 26 de agosto de 2015

PERLAS AGOSTEÑAS (Y 4)






Ha habido un par de noticias en las últimas cuarenta y ocho horas que han sido, para mí, muy reveladoras de una nueva situación.
La primera es que el gobierno español va a extender la asistencia sanitaria a los “sin papeles” o “ilegales”, que de ambas formas se les conoce. Ya saben, esos ciudadanos de otros países que han venido a España a operarse de cataratas y otras dolencias; al menos así se les conocía en ciertos círculos por los que suele transitar la derecha mediática y política española.
La segunda consiste en que la abuela de Lanzarote que entró en prisión por defender –de la única manera a su alcance- la vivienda en que reside con sus hijos y nietos, a todos los cuales mantiene con su exigua pensión, saldrá el viernes de su celda merced a una medida de gracia del propio Presidente Rajoy.
Esta mañana, en la playa, un vecino de sombrilla me transmitía la idea de que, sea cual sea el resultado electoral del próximo otoño-invierno, la sociedad española está ya ganando algo, pues parece que el partido del gobierno dulcificará un poco sus políticas, a juzgar por ciertos comentarios.
Como este convecino es un hombre biempensante y estamos de vacaciones, le di amablemente la razón, y me guardé la respuesta que a ustedes no puedo hurtar: ¡Cómo se nota que ya estamos en plena campaña electoral!

sábado, 22 de agosto de 2015

PERLAS AGOSTEÑAS (3)







Seguro que muchos de ustedes lo han visto más de una vez: en las playas concurridas, chicos y chicas africanas pasean por el frente de la playa cargados con bolsos, camisetas, gafas, relojes, etcétera, para que los veraneantes puedan ver esos objetos y satisfacer su deseo de comprar.
Por la tarde, a la hora del paseo, los mismos “comerciantes” exhiben su mercancía junto al muro que delimita el paseo con la playa. Con unos macutos que recogen todos sus productos en un abrir y cerrar de ojos, saltan de nuevo a la playa cuando corre el aviso de que los municipales andan cerca. Con el pie en la arena no pueden ser detenidos, la playa es jurisdicción de Costas y ahí pierde efectividad la posible incautación de la mercancía por parte de los “munipas”.
En el mismo muro, cada cierto trecho, puede encontrarse un letrero que dice “No a la venta ambulante no autorizada. Por un comercio responsable, de calidad, honesto, social, autorizado, cercano, legal y garantizado”. Y advierte, además, de la posible sanción a los infractores, sean vendedores o compradores, con multas de hasta 1.500 euros.
Hasta aquí los hechos. Cada uno puede extraer las consideraciones que su capacidad de análisis le sugiera. A mí, particularmente, me da mucha pena ver a estas personas que no tuvieron la suerte de nacer donde nosotros, tratando de ganarse la vida de esta manera, cosa que se me antoja bastante difícil. Y pienso en los sacrificios que habrán hecho para alcanzar este paraíso nuestro y en los peligros que habrán tenido que afrontar para, finalmente,  encontrarse con nuestra incomprensión y desprecio.
También me da qué pensar la inquina que el Ayuntamiento demuestra hacia ellos, dedicando efectivos policiales que estarían mejor vigilando otras actividades con un resultado recaudatorio mayor. Se supone que defiende los intereses de los comerciantes de la localidad, que pagan sus impuestos, pero dudo del futuro de esos mismos comerciantes vendiendo mercancías tan baratas. Imagino que habrá un mayorista que provee a unos y otros, y al que los munipas también vigilan. Se me ocurre que si los africanos se ganan el pan con esta actividad, no estarán apremiados a ganárselo de otra manera. Y que este comercio también es honesto, social, cercano y de calidad, y que lo autorizado y legal no siempre engloba actividades dignas de esos epítetos. En fin, cosas así.
¿Qué les parece a ustedes lo de los 1.500 euros? ¿No les parece un poco exagerado?

jueves, 13 de agosto de 2015

PERLAS AGOSTEÑAS (2)







La perla de hoy, sufridos lectores, trata sobre la siguiente noticia: “El fiscal pide el archivo de la causa contra dos altos cargos del PNV por cobrar sin trabajar”. Sí, han leído bien: no hay causa y no es por trabajar poco o mal, simplemente por no trabajar.
Iñigo Camino, que fue director de Radio Euskadi y Deia, y Juan Cruz Nieves, que fue diputado de Urbanismo en Vizcaya, en el anterior gobierno nacionalista, cuando cesaron en sus puestos iniciaron una relación laboral de “carácter simulado” -¿recuerdan lo de Bárcenas y aquello del despido en diferido?- en una de las empresas que, a esos efectos, tienen los nacionalistas para premiar a los suyos cuando se quedan en el paro. La empresa en cuestión se llama Ibar Zaharra y les pagó 300.000 euros. La noticia no informa si a ambos o a cada uno, ni en cuanto tiempo, ni tampoco si ha generado para ellos derechos para su jubilación o si se ha declarado o ha sido en negro. La empresa la pagamos entre todos, por aquello de que a escote nada es caro.
Lo que si queda claro es que el fiscal, tras sesudas deliberaciones, no ha encontrado culpabilidad alguna, ni en la empresa, ni en quienes les metieron allí, ni, por supuesto en ellos mismos. Se entiende que no deben devolver el dinero percibido ni pagar las costas del procedimiento, y su nombre se añade a la lista interminable de ciudadanos limpios de polvo y paja. Ha habido otro caso reciente de un ex diputado del PP que confesó que había llegado a esa magistratura para “tocarse los huevos”. Quizás habría que empezar una categoría nueva de políticos con estos tres, pues se me ocurre que algo tienen en común.
¿No les parece?

domingo, 9 de agosto de 2015

PERLAS AGOSTEÑAS







Es rara la semana en este verano que atravesamos en que no nos desayunamos con el anuncio de que un alcalde, de los salidos de las últimas votaciones del 24 de mayo, no se sube el sueldo de forma, digamos, contundente. La alcaldesa de Pasajes, del PSOE, o los alcaldes de Azkoitia, o Beasain, del PNV, o el alcalde de un pequeño pueblo de Castilla La Mancha, cuyo nombre no recuerdo, y militante del PP, son buenos ejemplos de lo anteriormente dicho.
Entre los argumentos utilizados, destaca lo dicho por el regidor de Beasain: justifica su subida en el hecho de que su empleo es de dedicación exclusiva. Ya lo saben los trabajadores que cobran salarios de miseria, pidan a sus empleadores un buen aumento de sueldo con el mismo argumento, a ver si cuela. El alcalde de Peñíscola (PP), que ganó la alcaldía por un escaso margen de dos docenas de votos, ha sido más astuto y compagina su labor en el ayuntamiento peñiscolano con el mejor remunerado puesto de diputado provincial de turismo. Ambos puestos son de dedicación exclusiva, pero nuestro hombre puede con todo.
Hay quien opina que ello se debe al deseo de “blindarse” económicamente, ante el íntimo convencimiento de que hay que aprovechar la ocasión por si es la última. Esa bocanada de aire fresco que han traído los nuevos partidos de la izquierda radical tan denostada, esas coaliciones que han arrasado, no sólo, en las grandes ciudades, han supuesto una sensación de fin de ciclo. Y han sido los políticos profesionales a ras de suelo municipal los primeros en darse cuenta de ese anhelo de cambio de la ciudadanía; no obstante, el gobierno de Rajoy insiste en manejar las encuestas del CIS a su conveniencia, para alimento de la derecha mediática, que tiene algo con lo que llenar sus portadas.
¿Ustedes qué opinan?

martes, 14 de julio de 2015

CUARENTA Y CUATRO AÑOS DESPUÉS



El artículo que se reproduce a continuación, publicado en la revista OP Machinery en su nº de Junio-Julio, es la segunda entrega sobre la obra de Eduardo Galeano, Las venas abiertas de América Latina.





Siete años después es el añadido, terminado de escribir en abril de 1978, que Eduardo Galeano incluyó en la edición correspondiente, a modo de revisión de su Las venas abiertas de América Latina. En estas pocas páginas pasó revista a la situación del subcontinente para ver cómo sus notas anteriores resistían el paso del tiempo y cómo había derivado el proceso de saqueo y empobrecimiento que él había descrito en su libro. A mí no me anima semejante propósito –no soy quien para emprender tamaña tarea- , y esto no es más que un guiño para completar mi modesto comentario sobre su obra, que me evita presentarlo como una segunda parte del mismo; por tanto quien se tope con estas líneas queda advertido de que deberá leer primero el artículo titulado In Memoriam, justamente primara parte de éste.
En los diecinueve puntos que conforman este pequeño añadido, Galeano constata que el subdesarrollo latinoamericano es una consecuencia del desarrollo ajeno, que el sistema ha multiplicado el hambre, la riqueza continúa concentrándose y la pobreza difundiéndose; pasa revista a los intentos nacionalistas como el de Velasco Alvarado en Perú, pero también al   golpe de Pinochet, el de los generales argentinos o el de Uruguay (que hizo que él abandonara el país)
Gráficamente, se pregunta si ¿es América Latina una región del mundo condenada a la humillación y la pobreza? ¿Condenada por quién? ¿Culpa de Dios, culpa de la naturaleza? ¿El clima agobiante, las razas inferiores? ¿La religión, las costumbres? ¿No será la desgracia un producto de la historia, hecha por los hombres y que por los hombres puede, por lo tanto, ser deshecha? Es importante contestar a esas preguntas. Sabemos que las condiciones de fertilidad de un territorio condicionan el desarrollo agrario del mismo, y a partir de ahí, el bienestar de la población. Así como sabemos que en condiciones menos aptas para el cultivo, las sociedades se han visto obligadas a encontrar otras formas de vida. Pero nadie puede tomar en serio que en los países donde arrojas una semilla y al año siguiente tienes un árbol, la pauta de vida de sus habitantes sea tenderse a la sombra y cuando llega el hambre tomar del árbol más cercano. Es tremendamente injusto e insultante pensar de esa manera cuando se ha visto a esas personas vivir y trabajar donde eso no es posible. Ahora que España tiene de origen extranjero al 10% de su población, es increíble que haya personas que aún piensen así.
Y, naturalmente, que no contesten afirmativamente a la última de las preguntas de Galeano, descritas más arriba. ¿O es que pensamos que los procesos de colonización han cesado ya? Porque, ¿qué es sino un proceso colonizador el que estamos sufriendo en nuestro país? Aquí podemos considerarnos afortunados por no haber sido invadidos manu militari, y porque la intensificación de nuestra colonización nos haya encontrado en buenas condiciones para resistir el primer embate. Pero no nos hagamos ilusiones, la Troika sigue reclamando más palo en tanto que la zanahoria cada vez queda más lejos, y el futuro que se nos ofrece como país es el de un erial de bajos salarios y nulos servicios sociales: justamente lo que Galeano veía en su realidad latinoamericana.
Pero el hecho de que hayan pasado casi cuarenta  y cinco años de su redacción, lleva inevitablemente a preguntarse qué pensaría acerca de la situación de hoy. ¿Qué pensaría sobre el encuentro de Raúl Castro con Barack Obama; qué pensaría sobre los líderes bolivarianos; sobre la política migratoria de los Estados Unidos; qué sobre el TTIP; sobre el Fracking; cómo escribiría un libro que se llamara Las venas abiertas de África; qué diría sobre la guerra del coltán o la cuestión del petróleo en Sudán; o sobre el brote de nacionalismo de Sudáfrica, identificando a los inmigrantes de otros países tanto o más pobres que ellos,  como los causantes de sus desgracias; qué pensaría sobre la insolidaridad de Europa retratada vergonzosamente en el Mediterráneo?…
En fin, háganse ustedes más preguntas. Y si encuentran otra respuesta que no sea la voracidad del sistema económico y su lógica de acumulación sin fin, por favor, díganmelo.





miércoles, 8 de julio de 2015

El dilema de Rajoy







Rajoy apoyó, con ese espíritu decidido, entusiástico y desenvuelto que le caracteriza, la campaña de su correligionario político griego, Antoni Samaras, con ocasión de la campaña para las elecciones de aquél país del pasado 25 de enero. No sé si la mala fortuna o los nuevos vientos políticos proporcionaron a ambos unos malos resultados en sus respectivos y subsiguientes encuentros electorales. Entonces, Rajoy, encontró, en Syriza, un nuevo espantajo al que vapulear. Ahora el referéndum por el No del domingo pasado le ha supuesto un nuevo golpe bajo, tras haberse referido al binomio Syriza-Podemos como el causante de todos los males presentes y pasados, tanto de Grecia como de España.
Pero si la perseverancia en castigar a los griegos diera con ellos fuera del euro –como algunos prefieren-, parece que alguien, de dentro o de fuera, y yo me inclino más por la segunda posibilidad, ha debido advertirle en el sentido de que, si cae Grecia, puede que las cosas no acaben ahí, el siguiente en caer sea Portugal, y luego España, y Rajoy no quiere pasar a la historia como el presidente de un gobierno que dejó a España fuera de Europa, presa de la avidez recaudatoria de las grandes bandadas de buitres internacionales.
Es precisamente Varoufakis, el ex ministro de economía griego, ahora bautizado por sus adversarios como Varoufucker –yo lo traduzco como tocapelotas - quien en su El Minotauro Global, nos recuerda como el EEUU de la postguerra apostó por Alemania y Japón, sus encarnizados enemigos de la gran contienda para convertirlos en grandes países industrializados, más si cabe de lo que eran antes del conflicto. Las sumas de dinero que permitieron esto se quedaron pronto pequeñas ante las grandes remesas de fondos en sentido contrario, que alumbraron el inicio de la era del Minotauro. Está claro que Grecia, esa pequeña península de los Balcanes, nada tiene que ver, desde el punto de vista industrial, con lo que eran las potencias del eje –ya nos lo repite Rajoy como un mantra: España no tiene nada que ver con Grecia-, pero bien pudiera ser que desde USA se vieran las cosas con otra perspectiva. La presión que ejerce Rusia sobre el flanco oriental de Europa se acentúa lenta pero inexorablemente, y la necesidad logística de China (la gran potencia que se avecina) es creciente: no olvidemos que, aparte de El Pireo, Grecia tiene algo que la hace única: la mayor flota mercante del mundo, y aunque sea propiedad de menos de media docena de armadores, podría ser un bocado apetecible para el nuevo imperio oriental. Por consiguiente, aunque Grecia sea un pequeño país, tiene cierta posición geoestratégica y también cierto potencial militar, por cierto causante, en parte, de su desgraciada situación. Y hay quienes ven en el cambio de postura del FMI acerca de una reestructuración de la deuda griega, el interés estratégico de Obama para que Grecia se mantenga en las filas europeas.
Porque, por otra parte, de los estrategas de Bruselas se puede esperar cualquier cosa. Resumiendo. ¿Quién ha aconsejado a nuestro presidente ese atisbo de benevolencia para con Syriza-Podemos? ¿Quién le hará comulgar con esas ásperas piedras de molino tanto como para retractarse –no es que a él le cueste mucho rectificar, desde luego- y renunciar al ataque inmisericorde contra los venezolanos de Podemos-Syriza? ¿O podrá seguir sus naturales instintos?  Ese es el dilema que Rajoy tiene hoy, dos días después del referéndum, ante sí. Y es que, lo quiera o no, está condenado a convocar elecciones. ¿Por dónde saldrá este hombre?

lunes, 22 de junio de 2015

In memoriam



Este artículo, aparecido en OP Machinery, en el nº de mayo, versa, así como el siguiente que saldrá en este mes de junio, sobre Eduardo Galeano, cuya muerte lamentamos el pasado mes de abril.




IN MEMORIAM

El título de este artículo iba a ser Las venas abiertas; cambié de idea el pasado 13 de abril. Sí, quería escribir sobre Eduardo Galeano y, sobre todo,  sobre su obra más conocida, pero ahora que me dispongo a hacerlo, tendré que ser más riguroso: se han publicado cientos de artículos acerca del autor y la obra; hoy ustedes son más conocedores que antes y ya no disfrutaré del efecto sorpresa.
Porque eso fue para mí, lector tardío de Las venas abiertas de América Latina, el libro que devoré el pasado mes de marzo durante una estancia en Inglaterra: una verdadera y sorprendente sorpresa. ¡Cómo un autor de sólo 30 años, pudo concebir y completar una aventura de tal envergadura! Porque aunque –como él mismo dice-, escribiera Las venas para difundir ideas ajenas y alguna experiencia propia, la obra,  en sus trescientas y pico páginas, es un verdadero compendio de la historia de América Latina, a la que da sentido un análisis del proteccionismo y del librecambismo que salpimienta el relato evenemencial de los últimos cinco siglos.
Estos dos hilos conductores, la historia y la economía política que se van entrelazando e imbricando, nos explican el devenir histórico del subcontinente, pero también el de España y Portugal y, aún más, el de Inglaterra, por no hablar del de los Estados Unidos. Y comprendemos porqué América Latina ha perseverado en la pobreza, y porqué los intentos de construir otra realidad autónoma en alguno de sus países fue abortada, diplomáticamente unas veces, violentamente, otras. Entendemos los golpes de estado, el papel de las élites, la subordinación de las economías nacionales y de sus intereses por intereses foráneos, las revoluciones y las contrarrevoluciones.
El oro de Potosí y Sucre, la plata de Zacatecas, el azúcar, el café, el caucho, el cacao, el algodón, el guano y el salitre, el cobre chileno, el estaño de Bolivia, el hierro de Brasil y Venezuela, el petróleo, son los dioses que han exigido el sacrificio de millones de personas, que han hecho surgir los latifundios y el hambre. También las guerras, las civiles y las regionales, y los golpes de estado de uno y otro signo.
Eduardo Galeano ha manifestado acerca de esta obra que no la escribiría hoy como lo hizo ayer. Estoy seguro de que lo habría hecho de una manera más perfecta aún, aunque no llego a imaginar la forma. Porque me parece difícil de igualar el proceso en que describe, por ejemplo, cómo la demanda mundial de café, llevó a la apropiación de tierras dando lugar al nacimiento del latifundio; cómo su cultivo en una expansión sin frenos, desalentó la producción de alimentos destinados al mercado interno, lo que llevó a una escasez de arroz, frijoles, maíz, o carne, sobreviviendo apenas una agricultura de subsistencia en las tierras menos aptas; cómo a pesar de los precios exteriores, los salarios continuaron siendo de hambre; cómo esto impidió el desarrollo de un mercado interno de demanda, al tiempo que lo necesario para vivir, a veces, se tenía que importar. Consecuencia: latifundios, riqueza concentrada, miseria en las clases trabajadoras y país empobrecido.
Igualmente Galeano es maestro en explicar cómo Inglaterra, y después, en su turno, Estados Unidos, practicaron una política claramente proteccionista hasta que el desarrollo de sus industrias pasó a necesitar de mercados exteriores por doquier, momento en el que triunfaron las ideas librecambistas, la libertad de comercio. Pero libertad de comercio para los demás; ellos continuaron manteniendo sus aranceles.
Todo lo anterior nos sirve para entender que aunque no hablemos de América Latina, el relato que subyace en su obra nos servirá para aplicarlo en cualquier circunstancia o país. Él ya no nos lo dirá, con esa entonación suya, grave y pausada: esa es la pérdida que hemos sufrido. El 13 de abril perdimos un hombre, pero nunca, nunca, perderemos su conciencia y su visión crítica.