miércoles, 28 de marzo de 2012

Virgen de la Caridad



Virgen de la Caridad
Que desde un peñón de cobre
Esperanza das al pobre
Y al rico seguridad.
En tu criolla bondad
¡oh! madre siempre creí
Por eso pido de ti
Que si esa bondad me alcanza
Des al rico la esperanza
Y la seguridad a mí.

Nicolás Guillén, el poeta nacional cubano, nos dejó estos versos a la Virgen de la Caridad, patrona de la isla, ante la cual ha orado Benedicto XVI. Le ha acompañado Raúl Castro y no puedo por menos que preguntarme qué le habrán pedido a la virgen, si seguridad o esperanza.
Hace bien poco pudimos oír al venezolano Chaves agradecer a la virgen de su pueblo su intercesión en la enfermedad que le viene aquejando. Que digo yo que si tanto confía en los espíritus qué necesidad tendrá de ir al médico.
¡Qué contradictorios son estos revolucionarios de hoy en día!

domingo, 25 de marzo de 2012

Anunciación

Microrrelato basado en una idea de mi mujer.





María se veía incapaz de conciliar el sueño aquella noche. Sólo pensaba en la explicación que le daría a su marido José sobre su embarazo. Se lo había anunciado bien clarito aquél tal Ángel, de los Laboratorios Señor. 
Decididamente fue muy mala idea acceder a los requerimientos del portugués del banco Espíritu Santo. 

viernes, 23 de marzo de 2012

Nepotismo

          Lo que separa el nepotismo del merecimiento personal es, algunas veces, sólo una delgada línea.
          Como la inmensa mayoría de los españoles considero a la Vicepresidenta del gobierno español como persona de gran inteligencia, capacidad de trabajo, valía personal y preparación académica. Con lo que se ha publicado de su marido no parece que éste le vaya a la zaga, por lo que puede deducirse que sea merecedor al puesto para el que ha sido nombrado en una compañía telefónica.
           Por otro lado, un hermano de la Vicepresidenta del gobierno anterior, María Teresa Fernández de la Vega, devino, en el transcurso de su carrera profesional desarrollada en una compañía eléctrica nacional, candidato idóneo para un puesto que suponía el colofón para su vida laboral.
            Este extremo era conocido por la actual vicepresidenta cuando ocupaba su anterior puesto de responsabilidad en el partido entonces en la oposición. Pero no consideró la estrechez de esa línea a la que se hace mención más arriba y se dedicó con denuedo a denunciar el nuevo puesto del hermano de su rival política; como consecuencia, éste hubo de renunciar a ocuparlo por no perjudicar a su propia hermana. Ahora, la actual vicepresidenta ha dicho que no hará comentarios sobre la cuestión, pero quizás fuera conveniente que comparara los episodios que aquí mencionamos.
             La alcaldía de la mayor ciudad del país la ocupa la esposa de un ex presidente del gobierno; la mujer de un diputado socialista por Vizcaya ha accedido a un puesto de trabajo en una compañía de telefonía. ¿Estaremos ante sendos casos de nepotismo o favoritismo, o serán personas merecedoras de sus desempeños? Júzguenlo ustedes mismos.

viernes, 16 de marzo de 2012

Los recortes

     Si hay algo de lo que todo el mundo habla en estos tiempos que corren es de los recortes. Pero puede ser que los recortes no sean la enfermedad sino el síntoma, no la razón sino la excusa, no el objetivo sino el camino.
     La clase trabajadora sufre el desempleo, los bajos salarios, la inseguridad y el despido, la reducción de los subsidios de paro y las pensiones, el copago en sanidad y en educación, etcétera. La clase media y la clase trabajadora han visto recortados sus ingresos, aumentados los impuestos, rebajadas las pensiones, dificultada la jubilación...
     ¿Y las clases altas? Como decía aquél...,bien, gracias. Tienen cada día más dinero, el proceso de acumulación es algo que no cesa incluso en estos momentos en que los demás sufren la recesión económica, ganan más cuando las cosas van bien y ganan más cuando las cosas van mal.
     Estos son los hechos, ésta la realidad. Sin embargo, ¿de qué se habla? De la corrupción, de los políticos, de los sindicatos, de las elecciones, del fútbol, del terrorismo, de prohibir los toros, del rock and roll...añadan lo que quieran.
     ¿Piensa alguien que alguna de estas cosas de las que hablamos tiene algo que ver con el origen de la crisis? ¿O con su finalidad?

domingo, 11 de marzo de 2012

La indignidad



Hoy hemos estado, mi mujer y yo, en la manifestación contra la reforma laboral; apenas unos cientos de personas en una gran ciudad de servicios, en una provincia de setecientos mil habitantes con gran desarrollo industrial. Claro, la manifestación la convocaban los sindicatos españoles, ¡cómo va usted a comparar! Y después, en el telediario, me he enterado de que los que hemos ocupado la calle en esta España de mis entretelas somos unos indignos, pues lo hemos hecho en coincidencia con el aniversario de los atentados del once de marzo de 2004. Por lo visto, a la misma hora, el ministro de justicia y la alcaldesa de Madrid honraban aquél recuerdo; nosotros, los de siempre, los que no amamos a la patria, nos asoleábamos en la calle.
He dicho los de siempre, pues me he acordado de las manifestaciones ante los grises, contra la dictadura, o ante la indiferencia general, contra el terrorismo de ETA, de las concentraciones con ocasión de los atentados.
Pero ha habido algo que me ha llamado mucho la atención: entre los asistentes, prácticamente nadie por debajo de los cuarenta años. Muchos jubilados a los cuales poco nos afecta ya la reforma laboral como no sea en nuestros hijos o nietos, que no es mi caso. Pero como digo, los jóvenes, nada de nada. Deben de pensar que no es asunto de su incumbencia o estaban en otra cosa, quizás surfeando en la playa. O piensan que lo de la política y los sindicatos es cosa ya pasada, que no es asunto de nuestros días, o que los derechos de que hasta ahora gozan como ciudadanos o trabajadores se han conseguido cogiéndolos de algún árbol, como fruta madura, o que como siempre han tenido de todo eso también lo seguirán teniendo, que no tendrán que luchar por ello.
Pero, bien pensado, quizás sea cierto, quizás seamos indignos y no nos merezcamos ese estado del bienestar de que hasta ahora hemos gozado. 

jueves, 8 de marzo de 2012

Helicicultura








         Continuando con los diálogos con Lucas, que empezaron con Baba de caracol, toca hoy publicar el titulado Helicicultura, que vio la luz en Euroequipos en enero de 2010





Quizás recuerdes, Lucas –fue en ese momento cuando nos conocimos- que hace ya fechas te hablaba yo, en estas mismas líneas, de los maravillosos efectos de la baba de caracol. De cómo la empresa de un conocido estaba obteniendo grandes resultados con la cría industrial de estos cefalópodos terrestres. Y te prometía volver sobre el asunto a propósito del empleo que pensaban dar a los excedentes de agua provenientes de la fase de cocido de los cornúpetas invertebrados.

Pues bien, amigo, ese momento ha llegado, aunque no es el uso del agua lo que me motiva en esta ocasión, sino una nueva aplicación que la empresa ha desarrollado del dichoso caracol. En una sesión de brain storming entre directivos de la compañía y científicos del Instituto de Ciencias Cutáneas Marqués de Cantarranas que como recordarás colaboró con aquella en la investigación sobre la baba de caracol, alguien apuntó que el veinte o veinticinco por ciento de los varones –sí, sí, Lucas, los españoles también- presentan problemas de erección. La jefa del departamento de RRHH suspiró un tanto aliviada, como si pensara, vaya, mi marido no es el único. El de Marketing dijo –de forma que aquella le oyera claramente- no, si en esta empresa habría que follar más y joder menos. La becaria de I+D+i permanecía callada, con un extraño brillo en los ojos, y su jefe, al verla, le preguntó, ¿en qué piensas, Beatriz? Se sobresaltó, pero contestó con aplomo: estaba visualizando cómo los caracoles extienden sus antenitas, cómo les crecen a una velocidad constante, después de que una se las haya tocado con el dedo. Se hizo un profundo silencio. La de RRHH se pasó la lengua por los labios lentamente; el de Marketing, la miró con desprecio…

Inútil es que te diga, amigo Lucas, que ahí empezó todo. Se firmó un nuevo convenio entre la empresa y el Instituto. Los científicos empezaron a estudiar la morfología de las antenitas. Encontraron que entre los caracoles y los humanos hay una coincidencia del noventa y seis y pico por ciento en términos de ADN. Concluyeron que una erección era también el crecimiento de las antenas. Y, lógicamente, empezaron a separar la parte de las antenas del resto del caracol. Obtuvieron unas emulsiones, una anterior y otra posterior a la cocción, y comenzaron, con distintos excipientes, la fase de ensayos. Cuando querían que la erección sobreviniera en el caso de que hubiera sexo oral, añadían distintos sabores; por lo demás, simplemente, extracto de baba de caracol mezclado con el agua proveniente de la cocción del mismo, en la creencia de que lubricaría mejor.

Y ahí vino la segunda parte del milagro. Descubrieron que la baba de  caracol tenía asimismo unas propiedades maravillosas como lubricante vaginal. Se encargó un informe para determinar el porcentaje de mujeres con problemas de lubricación y descubrieron que coincidía aproximadamente con el de varones con problemas de erección. La oportunidad era única: con la misma materia prima podrían obtener resultados para ambos síndromes. ¡Esto es la cuadratura del círculo!, señaló alborozado el responsable de Marketing. El de I+D+i, amante de las citas clásicas,  añadió, no, si ya lo dijo el Dr. Marañón, no hay mujeres frígidas, sino hombres inexpertos. La becaria Beatriz, que había entretanto terminado su doctorado en químicas, le miró arrobada.

Aquello suponía tales posibilidades para la empresa que quisieron quitarla de becaria y darle de alta en plantilla con un contrato fijo y un sueldo de cuatrocientos cincuenta euros al mes. Pero la de RRHH advirtió de que sería complicado y supondría un mal precedente para pedir futuras becarias si no se le completaba el período de formación establecido, y se le prometió que sí, pero que cada cosa a su tiempo y que tuviera un poco de paciencia. Es sabido que los jóvenes, hoy en día, muestran unas formas muy impulsivas. Mas no era el caso de Beatriz, mocita paciente donde las haya, que ante la promesa de su futuro contrato, se entregó en cuerpo y alma a la tarea.

Bautizaron como Erectina los ungüentos varoniles, y como Lubritina, los destinados a las hembras. Entraron en otro mercado, el de la farmacopea, mucho más rentable y con más posibilidades. Establecieron acuerdos de licencia y Know How en varios países y hoy es una empresa con unos resultados espectaculares. A Beatriz, la becaria, terminada la beca, no la hicieron el contrato indefinido prometido. El Consejero Delegado no encontró razones para ello, se trataba ahora de ordeñar a la vaca y no eran necesarios gastos superfluos. El Consejo de Administración alabó su perspicacia.

Dejo para otra ocasión, estimado amigo, para otro capítulo del desarrollo de esta ejemplar empresa, el aprovechamiento culinario de los huevos del caracol, lo que empieza a conocerse como el caviar blanco.

Hasta luego, Lucas.






martes, 6 de marzo de 2012

Supermartes

  

Hoy es el supermartes, estimados lectores, lo harán podido oír esta mañana en su radio o lo habrán leído en la prensa. Ya saben, el día en que se elige a un montón de compromisarios en varios estados de la unión, para que se vaya dilucidando quién se enfrentará con el presidente actual cuando toquen las elecciones.
Y aunque seguramente los que más suenan hoy no llegarán al rush final, no me privo de echarles un vistazo.
Uno de ellos es mormón, aunque parece que sólo tenga una mujer ya que siempre se le ve con la misma; del otro dicen que es católico, por lo que no sería wasp ( acrónimo de blanco, anglo, sajón y protestante, que es lo más que se puede ser)
Pero lo maravilloso de esta gente es su elaborado ideario político: el no a los anticonceptivos, la negación de derechos a los gays –del matrimonio de los homosexuales ni hablamos- la defensa de la familia, que no se sabe que esté tan amenazada, la oposición al aborto o la no separación entre iglesia y estado, por no hacer la lista interminable.
Uno tiene hasta un apellido que traducido del latín quiere decir “de los santos”, de modo que se supone estaría predestinado para esas ideas y, les confieso, es mi favorito. ¿Se imaginan ustedes si llegara a presidente, instaurara el rezo diario, la confesión obligatoria y la comunión todos los primeros viernes de mes? Sería como si por estos lares pusiéramos de presidente a Rouco.
¿Nos extrañaría tanto entonces lo que vemos en algunos países musulmanes? ¿Nos llamaría la atención el régimen de los ayatolás?
No hay nada nuevo bajo el sol, ¿verdad?

sábado, 3 de marzo de 2012

El nuevo credo





Una frase se ha puesto de moda entre las estrellas del partido gobernante. Es como un mantra para los nuevos creyentes, una sentencia que debe repetirse hasta la extenuación en la esperanza de que tome carta de naturaleza en nuestros adentros para que quede allí para siempre; que se incorpore a nuestros genes, no sea que tengamos veleidades dilapidadoras y nos dé por gastar: es el nuevo credo, la nueva religión que hemos de abrazar para hacernos gente de provecho.
No se puede gastar más de lo que se tiene. No se puede gastar lo que no se tiene. ¿Lo tienen ustedes claro?
Lo lógico sería decir: Hay que ahorrar parte de lo que se tiene, porque tampoco es una buena práctica andar a la quinta pregunta. El buen padre de familia debe ser, ante todo, previsor. Debe guardar algo por si hay una necesidad perentoria súbita, para atender un gasto no previsto, por si hay una caída de los ingresos. Esto es lo lógico y lo normal. Es lo que debe hacer todo buen padre de familia.
Ahora bien, ¿las empresas también? ¿Las empresas deben crecer solamente con el producto de sus remanentes? ¿Deben financiar sus planes de expansión sólo con fondos propios? La respuesta es obvia, en economía la ecuación ahorro igual a inversión no dice, ni explícita ni implícitamente, que ese ahorro sea el propio. En eso estriba el crédito y la existencia de las instituciones de crédito: canalizar el ahorro de unos para convertirlo en la inversión de otros. Y esa inversión –si ha habido un buen plan de negocio y, felizmente, ha salido adelante- generará  riqueza para los prestamistas, los prestatarios y para la sociedad en general.
¿Y qué decir de la Administración? ¿Debe sólo gastar lo que tiene? Dicho de otra manera, ¿son el superávit, o el déficit un objetivo en sí mismos? ¿O son más bien herramientas de la política fiscal? Algo tan elemental como la política seguida por la administración Obama ha hecho crecer el empleo y la economía americana. Algo tan elemental como lo hecho por el BCE con sus entregas de dinero a la banca europea ha provocado que hoy haya ya una liquidez extra –es decir, que le hayan dado a la manivela de hacer dinero- de un billón de euros para ver si esa banca  resuelve sus problemas y el crédito se recupera. Eso es lo que ha hecho que la prima de riesgo española haya bajado y no precisamente por la confianza que Rajoy insufla a la economía.
¿Hasta cuándo tendremos que seguir oyendo esa estupidez de que no se puede gastar más de lo que se tiene?