sábado, 31 de diciembre de 2016

Píldoras de diciembre




PÍLDORAS
16/12/31

No sé si en toda España ocurrirá igual, pero voy a hablar sólo de lo que tengo cerca, lo conozco bien. En Guipúzcoa, el Diario Vasco (del grupo Vocento) dedica más del 50% de sus portadas anuales a noticias relacionadas con el fútbol, el 98% de ellas a la Real, naturalmente. Hoy mismo, los líderes de los cinco partidos que cuentan con representación provincial, posan ataviados con la camiseta del equipo. En páginas interiores, el asunto merece tres páginas completas.
Ya sé que el fútbol es una afición mayoritaria, aunque a mí me gustaría otra cosa y mi mujer opine que debiera estar estrictamente prohibido por un período de cinco años; ya sé que quizás gracias al fútbol se consiguen complicidades más difíciles de lograr de otra manera. Ustedes saben de sobra todo esto, y no voy a desgranar aquí el rosario de asuntos, algo más importantes que el fútbol, de los que esas mismas personas podrían tratar para una mejor formación de la ciudadanía; esas cosas que siguen sucediendo, algunas de las cuales se van a agravar en el año que empieza mañana, que nos van a afectar a todos y especialmente a los que ya están bastante afectados, aquí y fuera; que hay que dar un respiro y todo eso…pero, por favor, basta ya de de esa política tan conveniente para algunos medios y algunas formas de pensar, con la que se alimentan unos a otros. Para el deporte están los medios deportivos.
Y recordemos que hay suficientes medios en la prensa digital y que para envolver el bocadillo hay papel más barato que el impreso. Y más sano desde todos los puntos de vista.


PÍLDORAS
16/12/30

He visto, desde mi ventana, una imagen muy corriente: paradas, en medio de un sendero, charlando amigablemente, dos personas adultas; ambas llevaban, de una correa, a sus propios perros, cuatro animales pequeños, de compañía. He imaginado la conversación sobre las costumbres, los comportamientos, o la alimentación de los perritos respectivos. Han estado un buen rato conversando. He pensado si se conocerían del barrio, aunque sólo fuera de pasear al los perros, o  era la primera vez que se encontraban.
Es muy positivo que las personas se relacionen mutuamente, sea con otros propietarios de mascotas, con convecinos, con la cajera del súper, y hasta con  amigos de facebook; además, los perros te hacen salir a la calle y, es sabido, que ayudan a mantener los niveles de colesterol.
A mí me gustan los perros y, en general, todos los animales. Mi hija mayor tiene dos perros, dos gatos y una burra; me encanta manosearlos, hablarlos y hacerles sentir mi cariño, aunque sólo los perros y la burra parecen apreciarlo; los gatos preservan su intimidad en exclusiva para sus dueños.
Así que espero que se entienda que no tengo nada en contra de la escena de la ventana, pero…no he podido evitar pensar si esas mismas personas emplearían sus buenos diez minutos en hablar con otros desconocidos en plena calle, por ejemplo, el que pide una ayuda en una esquina, el que vende sin precio su canción, el que está sentado en el banco al que solemos ir, el de la mesa de al lado del café, el que nos sigue en la fila del cine…, si podrán hacerlo aquellos que ni nos miran al cruzarnos, no digo en la Gran Vía, sino en un estrecho sendero solitario en un paseo por el monte, que no tienen ni un leve gesto de cabeza en un ascensor…
Seguro que si habláramos más con cualquiera que topáramos en la calle –como se hacía antes, en los pueblos pequeños- seríamos mejores, más ricos y más felices.


PÍLDORAS
16/12/27


No estoy seguro de que lo que voy a escribir no vaya a enajenarme relaciones y lectores, pero no estoy aquí para callarme.
Confieso que creo no conocer ninguna melodía suya; no recuerdo haber visto nunca su rostro que ahora me persigue en cuanto enciendo la tele; y ni siquiera me sonaba su nombre…sí, me estoy refiriendo a Georges Michael. Créanme, soy sincero al escribir esto, les diré además que me sonaba Prince, también David Bowie (¿se escribe así?), y por supuesto, conocía a Leonard Cohen, pero no al tal Michael, y me entenderán ustedes si les digo que no comprendo esos panegíricos sobre la pérdida de esas figuras musicales en este año en el que el mundo se desliza un poco más hacia el abismo. Yo creía, infeliz de mí, que no nos sería dado ver en el mismo telediario la noticia del fallecimiento de ese señor junto a las fotos que aún nos ofrecen de la masacre de Alepo, por ejemplo.
No voy a decir que la industria de la música en inglés –en los demás idiomas, incluido el nuestro, parece ser que no canta nadie- no tenga su importancia, pero me da la sensación de que se pretende que nadie retenga en su cabeza ciertos conceptos sustituyéndolos por la dormidera musical.
¿Silenciará el bombardeo musical el verdadero y trágico sonido de las bombas?

miércoles, 14 de diciembre de 2016

Lucas y las radiales




LUCAS Y LAS RADIALES

Recurro a Lucas para ver si me explica, con esa claridad tan suya, el numerito que se ha montado con esto de las autopistas radiales que tanto dinero nos va a costar a todos.
-Hombre, parece mentira que os extrañéis ahora, era una operación que estaba cantada. ¿Tú has oído hablar del método alemán en estas cuestiones de financiación de infraestructuras?
-La verdad es que no, yo de esas cosas…
-Es muy fácil, verás: el Estado tiene la posibilidad, para acometer una obra, por ejemplo una autopista, sin pagar un solo euro,  de encargar a una empresa o consorcio de empresas que haga la construcción de la misma, que es lo suyo, pero permitiendo además que esa suma, la perciba la constructora a través de la recaudación de los peajes correspondientes en los próximos, veinte, treinta o los años que sean precisos. La constructora recibe en ese período el importe de la obra, el mantenimiento de la misma y hasta los gastos de gestión y explotación y va pagando con sus ingresos los préstamos que la banca le haya hecho para acometer la misma y obteniendo su beneficio. Esto es lo que llama, coloquialmente, el método alemán, con todas las variantes que quieras introducir.
-Vaya, pues es una solución, ¿no?
-Puede serlo, pero ya sabes que, hecha la ley, hecha la trampa.
-¿Y aquí qué pasó, Lucas?
-Muy sencillo: el cálculo de costes, incluyendo el de expropiación de los terrenos, y el de afluencia de tráfico, que es el que teóricamente iba a permitir el flujo de caja para que la operación saliera bien, resultó fallido.
-¿O sea que los técnicos del ministerio correspondiente erraron en sus estimaciones?
-No, hombre, no seas tan simple, los cálculos no los realizó el ministerio…
-Pero…no me digas que…
-¡Bingo! Los números los hicieron las constructoras
-Y claro, apuntaron muy alto y el asunto no cuadró. Pero, entonces, son las empresas las que pierden si las cosas no salen…
-Eres un primavera, las empresas nunca pierden, hombre. ¿Recuerdas el caso Castor, ese depósito de almacenamiento de hidrocarburos frente a la costa de Vinarós? Ahí metieron una cláusula para cubrirse en el caso de que hubiera una razón de fuerza mayor que hiciera imposible el almacenamiento.
-¿Y?
-Se produjo una serie de movimientos sísmicos que lo hacían inviable y a cobrar.
-Y aquí, ¿qué ha pasado?
-Pues aquí se cubrieron con otra cláusula que llaman de responsabilidad patrimonial de la Administración, es decir, que como el Estado está detrás, si las empresas no pagan, que lo hagamos entre todos. Y el Estado ha esperado el tiempo necesario para que ya no haya ninguna opción y no quede otra que apoquinar.
-¡Pero bueno! Estamos rodeados de mangantes…
-Tú me preguntas y yo te respondo, las conclusiones son tuyas. Ahora la cuestión va camino de los seis mil millones de euros, o un billón de las antiguas pesetas, si lo prefieres. Un poco más de deuda, otro poco más de recortes, eso se paga fácil, recuerda que a escote nada es caro.
-Hasta luego Lucas.
-¿Cómo que hasta luego? Yo no he acabado…
-Ah, perdona…
-Hemos hablado de las radiales, pero no hemos descendido a uno de los puntos clave: la subida de coste de las expropiaciones.
-Bien, ¿y?
-Bastará decirte que una conocida saga familiar se ha levantado ciento cuarenta millones de euros por haber perdido unos terrenos rústicos sin valor alguno y cuyo origen fue más que dudoso. Solo te diré que son los herederos de un gran dirigente nacional. El fundador de un sistema y de una ideología que aún está en el gobierno. Con el apoyo, eso sí, de los españoles
-No quiero saber más. ¡Hasta luego, Lucas!




martes, 29 de noviembre de 2016

Nuevas píldoras de noviembre




PÍLDORAS
16/1123

En el momento de los indicios claramente acusatorios, cuando todo empezaba a intuirse, cuando la presión de los medios se hacía más acuciante, cuando la población comenzó a ponerse en su contra, cuando la justicia tomó cartas en el asunto, cuando la ciudadanía ya no le seguía, cuando dijo aquello de “qué hostia”, es cuando los suyos empezaron a darle la espalda. Desdeñó su acta de concejala y consiguió el de senadora autonómica, a cubierto de la justicia común. Fue entonces cuando los suyos le dieron definitivamente de lado; ninguneada, se la pudo ver sola, abandonada, despreciada, invitada a irse por los que hasta entonces la vitoreaban; hasta hubo entre éstos quienes dijeron “ya no pertenece a nuestro partido”, ya no es una de los nuestros.
Ahora es el momento de recordar sus “grandes logros” y tributarle los homenajes que mereció. Además, los de Podemos han roto el falsario acuerdo común y se han convertido, una vez más, en el saco de los golpes.
Decididamente, si no existieran habría que inventarlos. Los biempensantes de toda laya han encontrado otra vez un asidero común. ¡Gracias Rita!


PÍLDORAS
16/11/22

Uno de los pecados más graves que pueden cometerse dentro de la moral católica -si no el que más-, es el aborto. Pero todo tiene arreglo en esta vida. Ayer, el papa Francisco dejó claro que de ese pecado se sale por la confesión; es una de las grandes ventajas que tiene el catolicismo: te confiesas  y te indultan. No ocurre lo mismo en otras religiones de obediencia cristiana, donde cada uno arrastra su culpa hasta la muerte. Francisco ha añadido que el arrepentimiento ha de ser sincero, faltaría más. Sabemos que la grey católica tiene grandes dotes interpretativas, sólo así se entendería que se pueda actuar tan alegremente contra los semejantes y cumplir con el paripé de la liturgia.
Habrá que escuchar a esos colectivos tan españoles que se han manifestado por calles y plazas, dizque defendiendo la vida. Pero lo que realmente esperamos de este papa Francisco, tan especial por otros muchos motivos, es que dé un paso adelante en cuestiones como la pobreza de la institución o la acogida de refugiados en instalaciones eclesiásticas. Es de esperar que ahí tendría mucha más resistencia por parte de sus subordinados.


PÍLDORAS
16/11/18

Todos sabemos que ayer se inauguraba la decimosegunda Legislatura con un discurso del Rey. Previamente, la oportuna parafernalia con desfiles militares y exhibición de pendones y banderas. Acudieron los monarcas y sus hijas; hoy, éstas habrán entregado el justificante paterno por la inasistencia a clase.
El rey pronunció su discurso, que todos alabaron, se hartaron de aplaudir y luego pasaron al besamanos, como manda el protocolo. Del discurso no vamos a decir nada: que si lo escribe el rey, que si se lo redacta gente de su servicio, que si el gobierno…todos estaremos de acuerdo en que lo que le sobra a este país son discursos. Lo que resultó más divertido fue el besamanos; unos doblando la cerviz, otros inclinándose levemente, hasta hubo quienes mostraron menos respeto por las niñas…
…las niñas…uno se pregunta qué pensarán las niñas en esos momentos, como el hijo pequeño de Trump, que se moría de sueño. Y, ¿qué pensarán los que criticaron que Carolina Bescansa se llevara su bebé al mismo escenario? ¿Será que ese niño (o niña) vale menos y tiene menos derechos  que las otras?

lunes, 28 de noviembre de 2016

Evocación


Estas líneas se publicaron en la revista Euroequipos y Obras, en el número de enero de 2009





EVOCACIÓN

                                       
               


                En aquella época no había una tan precisa medición del tiempo. No había televisión, lo que equivale a decir que las noticias duraban más, tenían más vida, y se conocían a través de la radio o los periódicos, los ¨papeles¨, se decía entonces. Los papeles se leían -quien los leía- mayormente los domingos y festivos, y, cosa normal, en los lugares públicos -barberías, bares- donde siempre había ejemplares manoseados y arrugados, de diferentes días. En mi pueblo se hizo famoso un barbero que siempre saludaba al cliente de turno con alguna noticia de primera página. Ante el interés del cliente le decía invariablemente: “léelo, léelo tú mismo”, mientras  él escuchaba atentamente. Sólo al final de sus días se supo que no sabía leer, pero nunca logró averiguarse quién le leía las primeras noticias.

         No recuerdo exactamente en qué día de la semana cayó aquel Primero de Enero, pero es posible que fuera un jueves, por lo que, casi seguro, yo encontrara la noticia en el periódico del viernes, día 2, o del sábado, día 3. También es muy posible que la oyera en el “parte”, como llamábamos a los informativos de radio nacional (la única, vamos) y que escuchábamos en familia con una mezcla de aprensión y desasosiego. Lo cierto es que la noticia me produjo una extraña sensación. No por no esperada, que parecía cosa cantada, sino porque inevitablemente la asocié con unas vivencias tan recientes y, sin embargo, tan distantes, que -lo supe en ese momento- iban camino de convertirse para mí en recuerdos, sólo eso, cosas que ya no formarían parte de mi vida futura, cosas que empezaban a pertenecer a mi pasado, pero que seguirían siendo el día a día de los que hasta entonces habían sido mis únicos amigos.

Porque cuando se tienen doce o trece años, la vida se vive así, día a día. Y así éramos nosotros y así vivíamos. Teníamos montones de cosas que nos unían, por encima de las pocas que en esos momentos podían diferenciarnos, que no separarnos. Montones de cosas en las que había consistido el existir diario para nosotros, que ahora se me antojaban como pertenecientes a otro mundo. Ya no iba a participar más de  ellas, ya no me pertenecían, en tanto que mis amigos seguirían gozándolas, cimentando en ellas su presente y su futuro.

         Era como esa sensación que uno tiene cuando se pasa, en el tren, de noche, frente a casas iluminadas. Es posible imaginar, a veces hasta entrever, en una escena fugaz que es como un fogonazo, a través de las ventanas, la imagen que se desarrolla dentro. Una escena pareja a la que podemos vivir en nuestras propias casas, una familia en la cocina alrededor de la cena, sólo que no es la nuestra, que no nos pertenece, por más que nos podamos identificar con alguno de los bultos que percibamos dentro.

         M, L, y P, es decir, todos mis amigos, todos los niños del pueblo, estarían a esas horas haciendo recuento de canicas, afilando el hinque, cortando una rama para hacer una  espada, preparando el tiragomas para cuando hubiera pájaros, o divididos en dos bandos, enzarzados en una buena “hurria”, a cantazo limpio, desde sendos lados de las vías. Hurria que habría de acabar cuando llegara el próximo tren, y cuyo vencedor sería el que lograra adivinar el nombre –Udalla, Gibaja, Marrón,…- de la vieja máquina, que se acercara resoplando trabajosamente y cubriendo de hollín la caja de la vía. Y en verano, si el tiempo lo permitía, todo el rato en el río: baño, pesca, paseos, pero en el río, todo el tiempo en el río, para desesperación de nuestras madres. Y al final, verano o invierno, la última vuelta donde Manolo el zapatero.

         La zapatería era tanto el punto de reunión como el de despedida. A menudo teníamos algo que reparar y podíamos utilizar las herramientas de Manolo, ya fuera una peonza a la que se le hubiera torcido el clavo, o un hueso de melocotón al que convertir en agudo silbato. Si no, simplemente estar allí, en la ventana, si verano, o dentro, cuando invierno. Esto es lo que yo más apreciaba. Pasar los minutos y aún las horas viendo trabajar a Manolo que sentado en su trípode, presidía su gastada mesa de trabajo de patas bajas. Aquella mesa tenía un sinnúmero de pequeños compartimentos, formados con listones clavados en la misma, destinados a albergar una gran variedad de puntas, clavos, tachuelas, papel de lija de distinto grano, hilos de coser, y en fin, parte de los trebejos que Manolo usaba en su hermoso oficio. Me maravillaba ver como trazaba una plantilla con un lápiz en un trozo de periódico viejo, cómo después, con la cuchilla, con certeros tajos, perfilaba el cuero basto que habría de servir de suela para la bota. Cómo con otras cuchillas cortaba cueros y badanas que adaptaba a la horma y que con diminutos clavos, fijaba aquellos a ésta. Cómo, a veces, tenía que repasar la base de las hormas, con tablillas que sujetaba con clavos, de los cuales se había metido un puñado en la boca. Con qué precisión introducía la lezna para hacer el cosido, tirando del hilo con una mano envuelta en una tira de cuero para no cortarse, mientras sujetaba con los dientes el otro cabo. Cómo tensaba estos cabos, restregándolos contra una vieja badana, sobre su pierna. Cómo iba dejando unas botas y tomando otras de las estanterías, a medida que las hormas iban haciendo su silencioso trabajo. Cómo, en fin, iban adquiriendo vida aquellas magníficas botas de cuero, cuyos encargos recibía Manolo los domingos por la mañana, día de mercado…

         Esto es lo que yo no iba a vivir más, ahora lejos del pueblo, en la capital. Por eso, para mí, la noticia era esperada. Con la misma certeza con que había visto salir botas de aquella zapatería, había asistido, en meses anteriores, al avance de aquellas tropas que luchaban contra unos tipos, a veces regordetes, que se peinaban con fijador y llevaban gafas de sol y bigotitos recortados. Quizás se nos antojaban demasiado parecidos a otros que teníamos más cerca. “Puntada larga y buen tirón, que para un hijoputa son”, solía decir Manolo, guiñándonos un ojo, y yo pensaba, aún sin quererlo, en tipos así. Es posible que para la gente mayor aquello supusiera algún tipo de revancha por lo que había pasado veinte años atrás. Nunca lo supe, allí no había ideología, o si la había, estaba tan tamizada que los niños no lo podíamos percibir. Pero lo cierto es que había una simpatía, se les sentía más cercanos a los barbudos que iban contra los del bigotito, que siempre aparecían con mujeres de hermosos hombros desnudos y faldas de campana de vivos colores.

         Así se comprenderá que cuando supe la noticia, ésta no me sorprendió. Fidel le había ganado a Batista, era lo esperado. Y me acordé de mis amigos, y de la zapatería, y de Manolo, y les vi, como si pasara en un  tren a toda velocidad, comentándolo sonrientes. Yo ya no estaba con ellos, y nuestras vidas habrían de seguir rumbos diferentes. Y cada vida habría de dar también un fruto diferente. Ahora, en el momento en que se cumplen cuarenta años de aquellos acontecimientos, lo único que veo con claridad es que no había otro camino que el que se anduvo, ni las cosas pudieron suceder de otro modo. ¿Cómo podemos juzgar el devenir de la historia? ¿Acaso se han cumplido las expectativas que crearon nuestras propias vidas? Sea como fuere, igual que una madre observa con benevolencia los desvaríos de un hijo, algunos de los que entonces éramos niños siempre sentiremos algo por aquellos barbudos que fueron cosiendo su isla con su sangre y su sudor, así como Manolo cosía suela y cuero con su aguja.

Hurria: en Cantabria, duelo a pedradas entre niños, generalmente incruento.


José María Pozas, enero de 1999.

viernes, 25 de noviembre de 2016

Fundido a negro



FUNDIDO A NEGRO





Un hombre despierta y se incorpora en la cama. Permanece un buen rato sentado en el borde, la mirada perdida en la pared desnuda. Sin prisa, se va vistiendo, y sin desayunar, sale a la calle. Deambula sin rumbo fijo, por unas calles y otras. De repente, se para ante un anuncio luminoso que dice Sex Shop. Entra, y accede a una cabina. La poca luz que le llega procede, a través de una ventana que tiene ante sí, de una plataforma elevada forrada de algo que simula una piel de oveja. El hombre mira en torno a la plataforma descubriendo otras ventanas como la suya. El habitáculo tiene una silla, un rollo de papel higiénico colgado de la pared, un cubo de basura vacío y un gancho donde el hombre cuelga su impermeable. Espera. Al rato, aparece una chica vestida con una bata transparente que deja traslucir su ropa interior. Al mismo tiempo, empieza a oírse una música, a cuyo ritmo la chica comienza a ejecutar diversos movimientos insinuantes, tendida o recostada en medio de la plataforma. La chica sonríe. El hombre asiste impávido al espectáculo; la chica va desprendiéndose lentamente de su bata. Cuando en el lento giro de la plataforma, la chica llega frente a él, levanta sus ojos, que se encuentran con los del hombre. Él da un respingo, abriendo los suyos  desmesuradamente. Rápido, el hombre recoge su impermeable y sale del cubículo a tropezones; el encargado del local, sorprendido, se le queda mirando mientras consulta su reloj.
Dos horas después, la chica sale de la cabina y echa a andar acera adelante. El hombre la sigue a cierta distancia hasta verla entrar en un portal. Una hora después, la ve salir, esta vez con una niña de la mano; la niña tendrá cuatro o cinco años. El hombre las sigue hasta un pequeño parque donde se sienta en un banco, a cierta distancia. La niña juega con una pelota y en un momento dado, la pelota llega hasta los pies del hombre, que se inclina y la recoge. La niña se acerca corriendo y, a metro y medio, se para sonriendo, y dice, la pelota es mía. El hombre se la entrega y la niña vuelve corriendo hacia su madre, que no ha visto la escena anterior y charla con otra madre. La niña llega donde ella y le dice algo, las tres miran hacia él, sonriendo, y vuelven la mirada. El hombre mira hacia otro lado, se levanta y se va.
En los días siguientes, el hombre continúa su seguimiento, siempre en el parque. Se mantiene distante y observa atentamente. Un día aparece un chico que discute agriamente con la chica, besa a la niña y después se va.    Siempre a la misma hora, el hombre sigue a la chica y a la niña, sin acercarse nunca a ellas.
El hombre despierta y se incorpora en la cama. Después de un buen rato, se levanta y mira por la ventana. El día es gris, una espesa niebla lo cubre todo. Se ducha, se afeita, guarda la cuchilla en el bolsillo de su camisa y sale a la calle sin desayunar. Busca el local, paga su entrada al mismo empleado y se mete en un cubil idéntico al de la otra vez. Sale una chica negra a hacer su número. Con la cuchilla de afeitar, el hombre se hace un corte en la muñeca izquierda, y con el papel higiénico va empapándose la sangre. Pasan unos minutos, la sangre brota, lenta pero incesantemente. La chica negra sigue con su número. El hombre mira. Sus ojos no tienen expresión. Al poco, la cabeza se le inclina, la barbilla toca su pecho. La chica vuelve a estar frente a su ventana y sonríe insinuante, casi desnuda. No lo ve. El hombre se derrumba, el suelo enmoquetado amortigua el golpe.



martes, 15 de noviembre de 2016

Píldoras de noviembre




PÍLDORAS
16/11/12

Seguramente la obra más conocida de Marcelino Menéndez Pelayo sea su monumental Historia de los Heterodoxos Españoles. En ella se dedicó a estudiar a todos aquellos escritores y pensadores que le precedieron y que se salieron de la raya; en cambio, Don Marcelino –paisano mío por más señas- se mantuvo siempre en la senda justa, a saber, el catolicismo, el orden y los principios inmutables.
En la universidad que lleva su nombre, en la sede de Valencia, ha dado una conferencia la insigne Esperanza Aguirre -¿qué pensaría de esto aquél hombre que, aparte de todo, era un pozo de sabiduría? Revestida de esa profunda cultura que le es innata y que muchos no saben apreciar, ha establecido claros parecidos entre las ideas de Donald Trump y el Podemos español.
A la misma conclusión han llegado también Susana Díaz y Albert Rivera, otros dos preclaros representantes del pensamiento político español de  vanguardia. Por su parte, un concejal de Pamplona, de la misma tendencia política, ha establecido en un finísimo gambito dialéctico un claro paralelismo entre la construcción de un carril bici, el advenimiento de la dictadura del proletariado y las matanzas incontables de los jemeres rojos. Inmediatamente, todos los intelectuales que dedican sus cuitas al análisis de las ideas políticas y los movimientos sociales han rendido armas y están pensando en dedicarse al ganchillo o al punto bobo.
Rajoy haría bien en repensar su gabinete y ofrecer un ministerio de cultura a cualquiera de los mencionados.


PÍLDORAS
16/11/09

Mis (nuestras) primeras horas con Trump; tiempo para repasar mi anterior píldora; fuera llueve inmisericordemente; la sesión de la Bolsa ha empezado con una caída del 5%, ahora la ha atemperado al 2%: ¿querrá decir que habrá que acostumbrarse…?
Hay comentarios para todos los gustos, el impresionante despliegue informativo desarrollado está inundando la mañana con análisis y más análisis.
Me quedo con el de Varoufakis: bajo una reproducción del Guernica de Picasso, nos dice que el triunfo de Trump marca el fin de la era de la supremacía del trabajo de los tecnócratas en exclusivo beneficio del 1% de la población. Ojalá acierte. Dice que la pasión ha vuelto a la política, pero no para trabajar a favor de la mayoría sino para alimentar la misantropía, y que nuestro esfuerzo debe servir para parar eso, y poner esa pasión al servicio del humanismo.
Escribe que la Internacional Progresista debe ser la alternativa a esa ola de nacionalismo populista del Brexit, de Le Pen, de Alternativa por Alemania, de los partidos reaccionarios de Polonia, Hungría o Austria, del Amanecer Dorado griego, tan parecida a la que se dio tras la Gran Depresión del 29. Y que en esa lucha no deben estar solos los movimientos progresista europeos, sino conjuntamente con los de las otras regiones del globo.
Tenemos claro que esa ola de insatisfacción generada por el neoliberalismo salvaje debe ser reconducida y cabalgada por un movimiento progresista, alejándola de la guía de los nuevos populistas. Ese es el mensaje que debe calar en estos momentos. Esta es una oportunidad más que el mundo no tiene que desaprovechar. No nos equivoquemos, por favor.


PÍLDORAS
16/11/06

Mientras escribo estas líneas, en la tele están ofreciendo el enésimo reportaje sobre las elecciones americanas; imagino que el hastío que yo siento será compartido por muchos de ustedes: un espectáculo tan chabacano como el que ofrecen las campañas electorales americanas es más que lo que uno puede soportar.
Viendo a los candidatos en liza, parece clara la victoria de “la mujer de”; otra cosa, de consentirse, embridaría de tal modo al del pelo panoja, que al final vendría a ser lo mismo. EEUU camina firmemente por una vía económica que garantiza una desigualdad cada vez mayor, con mayores ganancias para los muy ricos y peores perspectivas para los trabajadores y las clases medias. Y eso no está en cuestión. Como tampoco lo está la política exterior: con Obama (premio nobel de la paz) se están batiendo todos los records de intervenciones militares, para mayor gloria de la industria armamentística. Y no olvidemos que la candidata es la actual secretaria de Estado (ministra de asuntos exteriores) Así que, por ese lado tranquilos.
Pienso que lo que debe preocuparnos es que dos candidatos como éstos puedan llegar a la elección y gobernar un país como los EEUU; eso es lo que no debiera ser posible.
En los EEUU hubo dos Roosevelt, dos Bush, ahora dos Clinton… ¿alguna duda de que la siguiente presidenta será Michelle Obama? Algo parecido ocurrió en el senado de Roma, antes de que uno de ellos se convirtiera en emperador.  



PÍLDORAS
16/11/03

Asistimos a una lucha cerrada entre los medios biempensantes y el partido representante de la nueva política. El grupo Prisa, a través de la Cadena Ser, y en la persona de una de sus periodistas más valoradas, en un notable ejercicio de investigación, dejó caer ayer la noticia de que Ramón Espinar había especulado con un piso de protección oficial y obtenido una plusvalía de 30.000 euros.
Hasta que el acusado pudo proveerse de datos y montar una rueda de prensa, en esas cinco o seis horas, aquella noticia se hizo firme y, para miles y miles de españoles, es lo que va a quedar para siempre.
Hoy, en el mismo programa, el mismo grupo empresarial, la misma cadena de radio y la misma locutora, han dado la versión ofrecida por el acusado. ¿Tuvo, éste, que vender al precio marcado por las autoridades de su comunidad, pudo devolverlo a la cooperativa promotora, o pudo regalarlo a otra persona más necesitada que él? Al final, estas interrogantes, sobre todo las dos últimas, son las que en unos veinte minutos de programa se han esforzado por dejar a la consideración del oyente. Es decir, lo que ayer era un asunto de especulación pura y dura, hoy se ha quedado en un tema de consideración ética.
Lo que más llama la atención es que ese medio conocía todo el proceso, pero nos lo ha ofrecido en dos vómitos, por si el acusado no podía desmentirles o tardaba más de la cuenta; calumnia que algo queda, que dicen que dijo Bacon.
¿Estarán libres de culpa los que han intentado lapidar a un adversario político?


domingo, 30 de octubre de 2016

El dinosaurio



Transcribo a continuación la entrada del 21 de diciembre de 2015, por su rabiosa actualidad. El Psoe se ha solapado con el PP, y tenemos ya nuevo presidente del gobierno.



LUNES, 21 DE DICIEMBRE DE 2015

El día después




Augusto Monterroso nos dejó escrito: Cuando despertó, el dinosaurio todavía  estaba allí.
Estas pocas palabras están consideradas como el microrrelato mas corto jamás escrito. En este día postelectoral a mi me parece que vienen muy a cuento. Nunca antes en la historia democrática de España habíamos tenido a un aspirante a la victoria tan vacio de méritos ni tan cargado de culpas. Un partido que ha utilizado su mayoría absoluta para gobernar a espaldas al parlamento, a golpe de decreto-ley. Un partido que ha permitido, si no fomentado, la corrupción; que la ha practicado en sí mismo. Un partido con diputados corruptos de primera y ultimísima hora. Un partido que ante los problemas económicos de las personas, consecuencia de sus medidas, lo único que ha sabido decir es que se jodan. Un partido que ha gobernado alevosamente, pero alardeando de transparencia. Un partido del que se podrían decir muchas cosas, que resumiremos diciendo, simplemente, que ha gobernado, no solo de espaldas a la ciudadanía, sino con el convencimiento de que los votantes somos imbéciles…
Pues bien, ese partido, con todo el correctivo que ustedes quieran, ha vuelto a ganar las elecciones. Despertarse hoy y escuchar –aunque ya lo sabíamos desde anoche- que el PP ha sido el más votado, me ha sabido a eso,  a comprobar que el dinosaurio todavía estaba allí, que la pesadilla no había terminado, que esta España quizás no tenga solución. ¿Qué tiene que ocurrir para que la gente vote sin miedo? ¿Es que los españoles somos tan masoquistas? ¿Es que no hemos recibido bastante?
Lo dicho cabe ser aplicado al PSOE. Hay diferencias entre ambos, sí, pero quizás lo de estos últimos sea aún más grave si cabe, ya que si de aquellos puede esperarse cualquier cosa, éstos tienen un discurso del que se podría esperar algo mejor. Dicho de otra manera: aquí hay más engaño. 
Para acabar, del cine hemos tomado otra forma de interpretar lo dicho al inicio: el día de la marmota.
Pero prefiero aquellas palabras de Cicerón: ¿Hasta cuándo, Catilina, abusarás de nuestra paciencia?

jueves, 27 de octubre de 2016

Píldoras




PÍLDORAS
16/10/27
La Santa Iglesia Católica Romana (¿o era románica?) y Apostólica prohíbe ahora que las cenizas de los difuntos sean esparcidas por doquier, so pretexto de que es aconsejable que tengan un sitio fijo y sagrado donde se les pueda rezar, como es un cementerio consagrado.
Debemos congratularnos de tal precepto; eso significará que desautoriza los fusilamientos contra los muros de los cementerios, arrojar a vivos y muertos por acantilados y simas y dejar pudrir sus restos en las cunetas donde fueron masacrados.
Porque todo eso se hizo bajo su conocimiento, cuando no con su aprobación.

jueves, 20 de octubre de 2016

Cuestión de competencias









CUESTIÓN DE COMPETENCIAS

Es un principio básico en cuestiones de economía. Que los que ofrecen bienes o servicios sean lo suficientemente numerosos como para que no puedan imponer el precio; que los que compran o contratan estén en la misma situación y no puedan tirar de los precios a la baja. Ambas condiciones constituyen un principio básico para que un mercado se desarrolle en condiciones de pura competencia. Y el mercado es, ¡ay!, soporte y puntal de la economía. Otra cosa es que haya hoy o haya habido nunca un mercado perfecto, ya que este concepto pertenece a la esfera de la teoría, nunca al de la práctica.
Ya saben ustedes que esta cuestión de la globalización junto a la extensión universal de las herramientas informáticas, ha propiciado la aparición de empresas del tipo B2B que campan por sus reales a lo largo y ancho del mundo. Un ejemplo es Uber, que facilita el alquiler de un vehículo y contra la que los taxistas han puesto el grito en el cielo; otro es Airbnb, que facilita alojamientos en cualquier lugar del mundo a precios, también como en el caso anterior, imbatibles y que los hoteles no pueden enfrentar. Son empresas que no tienen más gastos que los derivados del mantenimiento, actualización y mejora del programa que permite su actuación mercantil, y que gozan, por lo mismo, de un acceso a un mercado mundial sin restricciones. Cobran a los oferentes por albergarse en su portal, y esos oferentes son los que finalmente contratan con el usuario final, que desea un servicio al mejor precio y en unas condiciones definidas.
Este tipo de negocios, a primera vista, no tienen mucho que objetar; la opinión pública está claramente a favor. ¿Por qué has de limitarte a los viejos sistemas si desde tu smartphone puedes contratar con total libertad, decidiendo en función de tus intereses como consumidor libre? Así que desde un punto de vista de defensa de la competencia, como la describíamos al comienzo, no hay más que decir.
Ahora bien, debiéramos preguntarnos: ¿qué impuestos locales pagan los oferentes de servicios? Porque está claro, que un hotel paga el impuesto de sociedades, tiene unos empleados que estarán afiliados a la Seguridad Social, y liquida el IVA correspondiente a lo que factura. ¿Se da también esta casuística en los apartamentos turísticos? Si es así, nada habría que objetar, grosso modo. Pero si esto no se cumple, ¿qué ingresos va a tener el ayuntamiento y/o el Estado cuando este modo de proceder se extienda inexorablemente a más y más sectores? El consumidor no se plantea estas cuestiones, presa de esta vorágine de globalización y compras por internet, pero algún día pretenderá tener del mismo Estado atenciones en educación, sanidad, pensiones, etcétera. Y entonces, ¿de dónde va a obtener éste los ingresos que le permitan hacer frente a todo ese tipo de gastos? Porque, además, queremos que todos los impuestos bajen, (¡ya está bien lo que pagamos!) ¿Podrá el consumidor, con los salarios que cobra, hacer frente a los gastos del estado del bienestar -¿recuerdan este antiguo concepto?- y contribuir al fondo de pensiones privado del que poder vivir cuando ya no haya pensiones  públicas porque el Estado no las pague?
Vemos continuamente el bajísimo nivel de impuestos sobre los beneficios que pagan las grandes compañías, cuando tenemos la suerte de que tengan un domicilio radicado en suelo español. Porque la mayoría de ellas ni siquiera declaran beneficios en España. Y estas compañías de las que venimos hablando parecen radicarse en alguna nube fugaz. Tal es el nivel de evasión fiscal. Así que bien haríamos en pensar en un consumo responsable, como se dice hoy en día.
O jugamos todos o rompemos la baraja, que decía aquél.

Este artículo se ha publicado en la revista OP Machinery, en el número de este mes de octubre.


lunes, 17 de octubre de 2016

Píldoras de octubre

  PÍLDORAS
16/10/11
      
Mañana en Badalona el ayuntamiento permanecerá abierto para que los vecinos que quieran puedan realizar las gestiones que necesiten. Esta es una posibilidad que muchos agradecerán ya que, quizás en sus trabajos (los que trabajen) mañana sea día festivo. Hasta aquí este asunto puede resultar tan aséptico como queda comentado. Pero ¡ay!, en Badalona estuvo de alcalde un tal García Albiol, a quien quizás ustedes recuerden porque quería expulsar a todos los extranjeros, específicamente a los de menores recursos. La pérdida de esa alcaldía escoció al PP y, claro, ha puesto el grito en el cielo, ya que mañana –en Badalona también- es el 12 de octubre, fiesta de la Virgen del Pilar, patrona de España y día de la Hispanidad.
Así que la Delegación del Gobierno denunció el caso y un juez ha prohibido urgentemente que se cometa tamaña barbaridad. De modo que serán algunos ediles quienes atiendan a los ciudadanos que puedan personarse.
En la ciudad que habito, en la legislatura anterior, también el gobierno municipal de entonces, que era de Bildu, tomó la misma iniciativa; es de señalar que la vida ciudadana no se vio especialmente afectada: los empleados municipales decidieron trabajar ese día o hacerlo en otra fecha que les interesara más. Ocurrió lo mismo en empresas privadas y el asunto no pasó a mayores.
 La demanda de un verdadero laicismo crecerá en este país, y la denuncia del llamado concordato con los papistas de Roma para acabar con los privilegios de la iglesia católica irá en aumento. Se equivoca una vez más el PP instando medidas como la que comentamos.
Venceréis pero no convenceréis, que dijo Unamuno.



PÍLDORAS
16/10/05

Es habitual que las grandes potencias, para castigar y tratar de derribar a un régimen que les resulta incómodo, establezcan un bloqueo. Recuerden, por ejemplo, el bloqueo americano sobre el régimen cubano. Pero es algo que rara vez ha funcionado, y lo más que ha conseguido ha sido endurecer las condiciones de vida de los habitantes del país bloqueado. Por eso, nunca me han gustado los bloqueos.
Ahora, ante la más que posible abstención del Psoe en la investidura de Rajoy (si es que el PP no va a terceras elecciones para obtener mejores resultados), Podemos amenaza con retirar el apoyo que presta al Psoe en varios parlamentos autonómicos. ¿Qué se puede conseguir con esta medida? Se supone que el apoyo se presta para que se puedan llevar a cabo políticas favorables a los ciudadanos, que no existirían con un  gobierno del PP.  ¿Es eso lo que se pretende? ¿Perjudicar a esas autonomías con un gobierno del PP? ¿O provocar que el Psoe haga lo mismo contra Podemos en algunos gobiernos municipales? ¿Tirar por la borda lo poco que se ha conseguido?



PÍLDORAS
16/10/04

La dirección política de Podemos de Euskadi ha hecho público el nombramiento de Pili Zabala (que fue la candidata para el puesto de lehendakari en las elecciones al Parlamento del País Vasco del pasado 25 de septiembre) como presidenta del grupo parlamentario de Podemos en el citado Parlamento, relegándola de su puesto natural que es el de portavoz.
“Te proponemos esta candidata, y si te gusta, vótanos; después, ya la cambiaremos por otro” Esto es lo que debieran haber dicho pero no dijeron. También puede calificarse esta maniobra como trampantojo electoral; enhorabuena a esa dirección por su capacidad de innovación.

Nota: lea esta píldora en consonancia con la del día 20 de julio pasado, que figura en segundo lugar en el siguiente link: http://literharturas.blogspot.com.es/2016_07_01_archive.html



PÍLDORAS
16/10/03

Esta mañana nos hemos despertado con el rechazo a la paz en el referéndum colombiano de ayer. Incredulidad y estupefacción han sido los primeros sentimientos que nos han embargado.
Dicen que las zonas rurales, los que más han sufrido el terrorismo, han votado por el sí; el voto urbano, más a resguardo, lo ha hecho por el rechazo. Pero los casos de Bogotá y Medellín lo desmienten. Habrá otras muchas razones más que, personalmente, desconozco, pero una cosa les voy a decir:
Si en España se hubiera votado el cese del terrorismo etarra, el resultado habría sido el mismo; y aún más, los partidos de derechas habrían hecho campaña por el no.

viernes, 30 de septiembre de 2016

Píldoras de septiembre



PÍLDORAS
16/09/29

Decenios de vida acomodada a las ubres del partido conducen inexorablemente a perder la percepción de la realidad. La actividad política deviene un “modus vivendi” y los políticos aspiran a perpetuarse en esa ocupación para, al final, alcanzar un puesto en el Senado, en el Euro parlamento, o en el consejo de una gran empresa. Entretanto, la constatación por los más jóvenes de la dificultad de acceder a esos pesebres, hace que se encone la lucha interna. Así tenemos tres estamentos, a saber, los políticos profesionales, los militantes de base, y los ciudadanos que votan.
Ante una situación como la actual, que no es de crisis sino de cambio de paradigma social y económico, las diferencias entre esos tres estamentos se reducen a dos, los de arriba y los de abajo, ya que el número de militantes es, ante la desesperanza, cada vez más reducido. Y la aparición de nuevos partidos en la escena política contribuye a ahondar las diferencias. La limitación en los cargos públicos a dos legislaturas, y la equiparación de los sueldos a los que se perciben en la esfera privada hacen que el ciudadano se replantee sus opciones. Y es falso el argumento de que en esas condiciones sólo se dedicarán a la política los menos preparados; tenemos cientos de ejemplos de políticos tradicionales cuyo desempeño no ha sido el que cabía esperar de su exquisita formación, así como de los que han utilizado el puesto alcanzado en su exclusivo beneficio.
La ciudadanía exige programas claros que sirvan contra los graves desequilibrios que padecemos y ello en condiciones de equidad, igualdad y justicia social. Y de eso, el bipartidismo ni siquiera habla.
Como en cualquier situación, el que no quiere formar parte de la solución, se convierte, inexorablemente, en parte del problema.


PÍLDORAS
16/09/16


Ayer mismo, pudimos conocer que los servicios de inspección de la hacienda de Montoro se habían presentado, con armas y pertrechos, en un par de establecimientos ibicencos, uno de ellos, una conocida discoteca; al parecer ambos son manantiales inagotables de dinero negro. 
                  Sean bienvenidas estas actuaciones que restablecen la justicia para los que pagamos impuestos, sirven de entrenamiento para esos servicios oficiales, y mantienen entretenido al personal. 
                  Pero no nos dejemos engañar. Lo que seguimos esperando del ministro Montoro es que no haga favores -a cuenta nuestra- a sus amigos con otra amnistía fiscal, y sea más incisivo con el bocado que se le escapa de los impuestos que no pagan las grandes empresas, incluidas las multinacionales que operan en nuestro país. Esto no es justo para los verdaderos empresarios, que son los que crean empleo, restablecería la confianza en la política, y contribuiría a la sostenibilidad del sistema.
                  Los fuegos artificiales, para las fiestas patronales.