jueves, 9 de mayo de 2024

Toletum (y 2)

 Artículo publicado en la revista OP Machinery en su número de mayo de 2024




Damos continuación a esta visita a Toledo – con el Imserso, por supuesto- siguiendo con la ciudad y continuando con las poblaciones que hemos tocado en este viaje.


- Tres culturas. Enlazamos con esto de las tres culturas porque históricamente y aún hoy en día, la estirpe que empieza con los visigodos, la que comienza con los musulmanes, y la que pertenece a los judíos, han compartido y comparten ciudad, teniendo cada una su barrio definido. Imagino que esto del barrio ancestral no se llevará a rajatabla hoy en día. En cualquier caso nos suena un tanto optimista eso de que las tres culturas convivieran tranquilamente en Toledo. Y hemos de creer que ha habido sus más y sus menos, como es lógico; no hay que olvidar que eso de la noche toledana rememora aquella en la que se cortaron cabezas a troche y moche para imponer una paz por la fuerza de las armas.


- Conventos. Toledo es también la ciudad de los conventos. Parece ser que llegó a haber una treintena de ellos; hoy quedan unos pocos abiertos y con una dotación muy escasa de monjitas – cosa que no es exclusiva de Toledo, claro está- , obligándose la Diócesis a traer sangre nueva de los países latinoamericanos y, más modernamente, de Kerala, un estado del suroeste de la India. Estas mujeres, en cifras mínimas también, están ahora a cargo de los conventos, hacen mazapanes y dulces y viven como pueden. Este sino amenaza igualmente a la ciudad en sí, ya que no es práctico, ni mucho menos, vivir en una ciudad que no proporciona el confort y las comodidades a las que aspiramos hoy en día y que ha de soportar la avalancha diaria de visitantes. Hay mucha más población viviendo en los nuevos barrios extramuros, y el Ayuntamiento, con buen criterio, subvenciona los gastos de los vecinos que acometan obras en sus viviendas, en la esperanza de que continúen residiendo en esta joya que es Toledo.


- Ancha es Castilla. Es esta una de las frases que todos hemos pronunciado, y no una sola vez, para animarnos o animar a alguien a tomar una determinación, entre otras acepciones. También es un hecho, y como tal, nos percatamos al visitar esas tierras. La provincia de Toledo puede ser un buen ejemplo: va uno por esas carreteras en cualquier dirección y se ven campos y campos y, alguna vez, los pueblos, y parece que no se acaba nunca; en lontananza algún monte y naturalmente algún río, aparte del Tajo, que la recorre por entera.

Entre los pueblos cabe destacar Oropesa y Puente del Arzobispo, el segundo por sus alfares, y que ha sido declarado por la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. La belleza de sus producciones bien justifica la visita.

Otros pueblos a visitar son Orgaz, por su castillo y su historia, y Consuegra, cuyos habitantes se llaman consaburos, que Consabura era el nombre que le dieron los carpetanos que la fundaron. Del cerro Calderico y sus molinos hablaremos más adelante.


- Trilogía. Aunque esta palabra se refiere a un conjunto de tres obras, preferentemente literarias, tiene otros muchos usos, y refiriéndose a España se suele hablar de su pertenencia a la trilogía mediterránea para señalar que los productos de la tierra son principalmente, el trigo, la vid y el aceite, que los tres son propios del ámbito mediterráneo. Y como es lógico son cultivos que se ven desde la carretera, y en la zona de Oropesa, más cercana a Salamanca se ve la consabida dehesa a lo largo de kilómetros, que es una vista preciosa; en la dehesa salmantina tenemos ganado y encinas y robles, en tanto en esta de Toledo, a veces, vemos viñedos. De modo que ya tenemos esos cultivos, pero hay otro que también abunda y es la huerta solar. Las placas solares cubren kilómetros cuadrados de extensión y tienen la ventaja de que no hay que trabajarlas, todo es automático. Pero lo curioso es que ni siquiera en algunas elevaciones del terreno se ven aerogeneradores. Y claro está, esa fuente de energía tiene en Consuegra sus orígenes, pues los molinos de viento que desconcertaron a Don Quijote son el antecedente remoto de los actuales aerogeneradores.


He tratado de resumir al máximo y aun hay detalles que se quedan en el tintero, como la plaza mayor de Tembleque, amén de las fotos de esos detalles y otras que no se mencionan, que están a disposición de quien las pida. De algunas no he podido escribir nada por problemas de espacio, no porque no lo merezcan.















martes, 7 de mayo de 2024

Libros de sobra (6)

A falta de fotografías para un nuevo artículo de la serie “Libros de sobra”, de la cual hemos publicado cinco en este blog, el último el pasado mes de diciembre y referido a Irún, me ha llegado una información sobre otra modalidad de difusión del libro, más actual y más efectiva, si se quiere.


No es otra cosa que un modelo de de biblioteca ambulante para mí totalmente innovador, aunque es posible que pueda haber otro con más antelación. Y ese caso está en mi tierruca donde la Biblioteca Central de Santander, que imagino es la clásica Menéndez y Pelayo, es responsable de una furgoneta habilitada como biblioteca que hace múltiples recorridos por la provincia – perdón, ahora se dice comunidad- llevando por los pueblucos y en algunos casos más que pueblucos, la buena nueva de poder leer un libro a coste cero y casi sin moverse de casa. Este nuevo procedimiento acerca un universo literario a 46 localidades montañesas a través de 16 rutas diferentes. No obstante, la idea es tan vieja que según he sido informado, hace décadas ya circulaba un autobús por estas tierras, aunque ese mágico servicio se evaporara y apenas queden más registros que la difuminada memoria. Había, digo, un autobús repleto de libros que recorría Cantabria cuando ni era una comunidad autónoma ni se llamaba Cantabria, y según se añade llevaba también un altavoz con música clásica.


Pero el actual Bibliobús no es solamente un servicio de préstamo de libros con mayor clemencia que el resto de las bibliotecas públicas para quienes se retrasan en la devolución, ya que su funcionamiento derriba obstáculos para acercar otros universos a miles de personas que no tienen libros a mano. Se dice que pronto se incluirá una colección de revistas, y que también vendrán cuentacuentos a bordo, o que se hará teatralización, e incluso que quizás se organicen manualidades para mayores. Y puede que hasta se suban autores para presentar sus obras.


Pero primero esa furgoneta ha de seguir rodando mientras se mejora el proyecto. De esas horas en cada pueblo, de esos corrillos que se forman en torno al Bibliobús, se pueden obtener muchas ideas, pues no en vano cuando la gente está sola se acrecienta la necesidad de compartir ideas y se abren los corazones. Es ahí donde el personal que trabaja en el servicio obtendrá seguramente ideas sin fin para mejorarlo.


No he obtenido una foto del vehículo en cuestión, pero sí una panorámica del pueblo de Carmona, uno de los pueblos con más personalidad y belleza de los que se recorren, y quiero creer que la furgoneta que aparece en la parte inferior derecha de la citada foto, bien pudiera ser el citado Bibliobús.


Y ya puestos, vaya la letra de una hermosa canción que aprendí de mi padre y que menciona a Carmona:


En el pueblo de Carmona,

en el pueblo de Carmona ventanas y corredores.

En la ventana más alta,

en la ventana más alta tengo yo los mis amores.

Mucho te quiero, más te quisiera

si los amores que tienes ya no volvieran.


Añado un audio de la canción con mi voz